Amar es vivir.

Martes, abril 11, 2017 Permalink 1

 

Las personas ordinarias acostumbramos a tener vivencias ordinarias.

Adolecemos de la gloria de la victoria o la resurrección del fracaso.

Permanecemos en la ingenua zona de confort esperando un rescate.

Somos realistas en un hábitat utópico que desconocemos literalmente.

Anhelamos escribir una obra maestra en la que seamos protagonistas.

Tal vez, la verdad es un componente más de la ceguera que nos arraiga.

Los estados de euforia se tornan mentiras ponzoñosas que nos acunan.

Ordenamos palabras. Las elegimos, y nos metemos en un bucle infernal.

La luz nos suena levemente extraña. La vida nos salpica y nos secamos.

Anulamos las emociones cotidianas y nos afanamos en usar un catalejo.

Odiamos lo irreversible, incluso cuando nos brinda una nueva vida.

Queremos ganar y nos preparamos para el olimpo de los perdedores.

Somos polvo de profecía. Amor en vano que circula por las venas.

Reflejo ineludible de la desobediencia a la primera ley de la vida:

“Amar es vivir resistiendo al grito gutural de la jungla en que vivimos.”

 

Allende la infancia.

Miércoles, marzo 29, 2017 Permalink 0

 

Se me acaban las mañanas, arreboladas de sueño,

con la contundencia febril con la que influye su tiempo.

La vida es un laboratorio trágico, una reconciliación,

un futuro inmóvil y un epitafio diseñado por un artista.

Un reguero de buenas intenciones medianamente pensadas.

La trascendencia de unos actos inmaduros y la suerte.

El poema que perdura. La transición que asesina el dogma.

Un esbozo de cuadros que consensuan una exposición.

Un coro de niños que volcaron su juguete allende la infancia.

Un cuaderno de ideas garabateadas a espaldas del porvenir.

Una estrategia fundamental expuesta a cielo abierto.

 

 

Siempre.

Martes, marzo 21, 2017 Permalink 1

 

A veces,

exagero tu amor

y trato de corregirme.

Pero me enamoro.

Siempre.

 

 

El sabor de estar vivo.

Lunes, marzo 13, 2017 Permalink 1

 

Me llevas en volandas

hacia la eternidad.

O muy cerca de ella.

Besarte se ha convertido

en el sabor de estar vivo.

 

Serrat.

Jueves, febrero 23, 2017 Permalink 0

Aun fabulo en la penumbra de mis fantasías.

Exhalo veredas traslucidas retornando a la niñez.

Tengo presente las letras que grabaron a fuego

las canciones inmortales de Juan Manuel Serrat:

 

“El planteamiento de los grandes días.

La dependencia de ti para comenzar experiencias.

El consumo de la vida a granel.

El paseo de los instintos.

El derroche del placer.

El aplastamiento de la mediocridad.

La vida como ejemplar único imposible de recuperar.

La esperanza cuando nada sale bien.

Canciones que vuelan hacia el corazón de tu amada.

Cartas de amor a lomos del viento.

La belleza de lo que nunca has tenido.

La búsqueda de la luna entre la arena del mar.

Anidar en tus brazos enredado en sus pechos.

Amar por tu amor.

Olvidar la mitad a través del recuerdo.

Hacer caminos mientras pasamos por la vida.

Mundos sutiles, ingrávidos y gentiles.

La quiebra sutil del azul de cielo.

Estelas en la mar, a golpe de verso.

Locos bajitos con ojos abiertos de par en par

que se equivocan mientras corren las agujas del reloj.”

 

Nunca podremos corresponder con suficiente agradecimiento

a quien te hace soñar garabateando acordes y líneas en un papel.

 

muy cerca.

Martes, febrero 14, 2017 Permalink 4

 

Muy cerca.

 

 

A veces siento que viajo con tu piel cosida a la mía.

Despierto en camas desvencijadas con las heridas

abiertas en carne viva mientras germina otro sueño.

 

Conversemos  a veinte milímetros de distancia. No más.

Ahí cerca.  Donde pueda escucharte, sentirte y saborearte.

Hablemos de flores blancas o de labios mullidos y ardientes.

 

Condenemos las ventanas que se abren hacia fuera.

Firmemos un armisticio universal de paz, cariño y perdón.

Hablemos de presente y pongamos la esperanza cerca.

 

Muy cerca.

 

Amemos.

El tiempo es corto.

El deseo, grande.

 

 

Febrero 2017-02-14.

 

 

 

 

 

ángeles y aviones de papel.

Martes, enero 31, 2017 Permalink 0

 

Me gusta reconocerme a través del tiempo.

Retozar con los ángeles y aviones de papel.

Te sigo hasta casa, perdido y contradictorio.

Algo extraordinario como un pájaro azul.

Se vende esta sensación de culpabilidad.

Ilumíname con tu corazón de oro pulido.

Dame paz con esas palabras que no son armas.

Incluso con aquello que no dices y me da alas.

Estoy saturado de pájaros extraños junto a la luz.

Tal vez el aire que respiro se ha vuelto carrusel.

Escúchame a través de cualquier ventana.

Siento un pecado envuelto en un traje oscuro.

Un rio sediento, más fuerte que una Madre.

Tan sólo porque te creo

Lunes, enero 23, 2017 Permalink 0

 

 

 

Acércate con voz muy trémula y dispersa la fragilidad de este sueño.
Te entregaré la belleza que nunca has vivido envuelta de escalofrío.

Volvamos a pergeñar la magia del mundo desde el frontis de la piel.

Subamos la intensidad del deseo de a poco, alienando la inmortalidad.

Arderemos entre la luna y el cristal que te enerva en la inmovilidad.

Una fiesta de manos recíprocas y sentimientos en permanente soflama.

Amarte en modo incendiario. Sin heridas aparentes, tan sólo porque te creo.

 

Casi muerto. Apenas vivo.

Miércoles, enero 18, 2017 Permalink 1

 

 

 

Percibo un desconcertante silencio

después de la intensa batalla.

Conmoción de ceniza en la boca.

El puño incrustado en la espada.

La respiración afligida.

El pulso desbocado.

La mente ausente.

Los pies hundidos en el fango.

Los oídos rezuman adrenalina.

Apestas a sal y a hierba mancillada.

Tu vida fluctúa entre jadeos.

Prescindes del casco.

Dejas caer el escudo.

Tu mirada se empaña.

La garganta regurgita.

El aliento contenido.

Renaces gritando

sobre las ascuas

de una victoria

caótica.

Demasiados daños

para disfrutarla.

Respiras.

Casi muerto.

Apenas vivo.

Nuevamente triunfante

ante los retos de ésta,

y la próxima vida.

 

Enero 2017.

Para Olga. Ocho años. Largos años.

 

Nunca quise rendirme.

Lunes, enero 2, 2017 Permalink 0

 

Nunca quise rendirme.

 

Nunca me he graduado en esta vida.

Fui un niño nacido del miedo,

y tuve miedo.

Confié en que todo saldría bien.

Salí a la calle movido por la curiosidad.

Envuelto en mil ilusiones.

No todo era ciencia.

Ni todo lo que hacemos

tiene correlación inmediata.

Uní voluntades mediante consenso,

y me alejé del engaño.

Aprendí a amar lo que hacía.

Mantuve la fe

y nunca me conformé.

Todo lo hice con la intensidad

del último aliento.

Retiré lo viejo y le di una oportunidad

para que creciera lo nuevo de forma gradual.

Viví la vida, mi vida,

con un punto de locura.

No soy nada si no soy

parte de algo mayor.

Los buenos cimientos

siempre permanecen.

No he dado las gracias

de manera suficiente.

Estudié a los grandes

e hice lo que quise.

Encontré una voz

y quien era yo.

Al fin y al cabo,

las cosas tienen una belleza

y una dignidad.

Agradecí a quien me enseñó

y a aquellos que quisieron

que les instruyera.

Mi vida fue mía.

Pero mis éxitos

fueron  indisolubles.

Lo perdí todo

y gané mucho.

Lo necesario para sobrevivir

en las noches oscuras.

Entre las fronteras en las que me crie

gesté mi libertad.

Nunca pude rendirme.

Nunca quise rendirme.

Enero 2017