Sarmiento y tierra húmeda

Martes, agosto 27, 2013 Permalink 0



Conversación entre dos corazones sin respuesta aparente.

Iluminas intermitentemente la inseguridad que me regalaste.

Se resintió tu fidelidad cuando la oscuridad se emponzoñaba.

Me paro a escuchar la lejanía y tan solo recojo un eco vacío.

Un lienzo raído me habla cada noche cuando intento sentir.

Sería incapaz de cerrar tus ojos cuando la vida te abandone.

En el fondo de la mirada encontraría el amor que escondes.

Ese capaz de gritar su libertad sin las cadenas de tu mente.

Sobre tu pecho caerán mis palabras hurtadas de destino.

El frio de tu sangre, azulado de odio acumulado en vano.

Dejará de saber al vino parido de sarmiento y tierra húmeda.

Para regar un remanso de paz ornado de piedra, rechazo y sal.

Noches de cereza y luna

Lunes, agosto 26, 2013 Permalink 0



Te perdí de vista, aunque siento que sigues ahí.

Así fluyen las cosas entre la culpa y la tristeza.

No desaparecen los sentimientos y sin embargo,

el hecho de no disfrutarlos, enmohece el vacío.

Una ley inexorable a la que no me acostumbro.

Aun te vivo en el borde excéntrico del palpitar.

La distancia es terca, pero el recuerdo lo es más.

No hubo palabras de despedida. Solo silencio.

Muchos silencios.

Historias en pasado imperfecto.

Tristezas incomprensibles, aun en el tiempo.

Efímeras sensaciones de reencuentros con sombras.

Ecos, inevitables y borrosos, que tiñen de azul cada tarde.

Una diáspora discontinua que se aleja de nuestro epicentro.

Lo que me entristece es el desvanecimiento de tus pecas.

La confusión entre el perfume y el aire de otoño.

Noches de cereza y luna.

Manos en silencio.



Ya no bebo recuerdos

Martes, agosto 20, 2013 Permalink 0



He vivido dando zancadas desde el principio de los tiempos.

Por momentos huía de algún lugar por motivos que desconozco.

Hubo momentos en los que todo se aceleraba artificialmente.

Hoy me siento más viejo hasta en los momentos que no respiro.

Soy un maestro deshaciendo maletas al borde de la cama.

No concibo cómo razona mi cabeza o hacia donde viajan mis pies.

Y me dejo llevar por las fáciles palabras de un viejo bar de pueblo.

O por la fantasía de un beso que deseo y que nunca será suficiente.

Bebo recuerdos con un cubo de hielo de más para no sangrar.

La vida es corta para un solo trago y demasiado dolorosa para dos.

Ya no bebo recuerdos. Trago excusas para no romper su foto.

Siempre críe que la vida de una estrella era otra forma de vivir.

Y no una cama desecha con una muñeca rota y un tobogán.

De cuando la tierra prometida aun no fue inventada y los corazones

no sabían escalofriar la espalda ni argumentar un motivo de fe.

Eres la cortina de humo a los pies de la sinfonía anunciada del cielo.




Aún

Lunes, agosto 19, 2013 Permalink 0



Algunas veces siento miedo.

Cruzo la línea de la vulnerabilidad

hasta hacerme fragmentos de fragilidad.

Tan solo sientes un sereno rocío.

Y que tu espíritu se balancea.

Sientes a llamaradas. Aun en silencio.

Una forma de existencia torpe y cruel.

Vendrán muchos cipreses a bordear el camino.

Los mirarás de reojo y caminarás aun más recto.

Los ramos de flores emigrarán de tus brazos.

Mermarás como individuo de alma terrestre.

Buscarás puertos seguros de donde partir.

Aprenderás a tirar de tu historia y a recordar.

No culparás a nadie al mirarte al espejo.

Y como ley natural pensarás, que si fuiste

parte de una historia incipiente,

la mejor está aún por vivir.

Hálito de aurora

Miércoles, agosto 14, 2013 Permalink 0



Este mundo te arrebata la metamorfosis del alma a poco que te descuidas.

Se enciende y apaga cada ilusión con un simple gesto que se tuerce.

Un círculo rojo trata de indicarme donde está el final de etapa. Y me niego.

Resplandece con la locuacidad de un anciano harto de esperar a su llamada.

Viviste mi pensamiento tan de cerca que al final eran tanto tuyos como míos.

Nací errante hasta que tu presencia te convirtió en mi estrella de referencia.

Y ahora reinas donde aspiro a ser príncipe de las gracias que emanas.

Tan solo quiero dormir al ritmo de tu respiración y al leve contacto de tu pecho.

El alba va orquestando la mañana y aun mi mente vuela dispersa entre tu pelo.

Ladeo mi cabeza como un reptil que enfoca el cuerpo que quiere devorar.

Me dejo llevar al recibir una respuesta más intensa que mi ancestral embestida.

Ahora mi memoria me refleja cabellos negros. Tez morena. Hálito de aurora.

Y sonrío feliz. Lejano en la distancia. Y tan cercano a tu piel, como un escalofrío.

Un espejismo excitable que me posee y aviva la compulsiva locura que me corroe.

Mi poema de suerte alterna. Un circo sobre hielo que regresa cada invierno.









Quien quiero querer

Martes, agosto 13, 2013 Permalink 0



No sé bien lo que eres.

Pero sé que eres

quien quiero querer.

Cuando esgrimes tu razón

poco tienes que negociar.

Pues besarme me permite

que crea en Dios.



Pasan los años

Jueves, agosto 8, 2013 Permalink 0


Pasan los años y aun celebro nuestro primer día.

Aspiro la habitación y huele a hierba recién cortada.

Incrusto la cara en la almohada y siento tu esencia.

Desde ese día nunca ha habido ausencias en mi fe.

Nos deslizábamos entre riberas lejanas y olvidadas.

Sin velas que desplegar o con viento impracticable.

Nunca necesitamos estrellas que nos guiasen.

Ni proyectamos sombra donde no nos convenía.

Flamea tu boca carmesí hipnótica y destellante.

Todo ha sido crédulo y sencillo al albor del amanecer.

Nunca tragamos arena ni aspiramos ceniza de naufragio.

Las páginas de los libros abanicaron nuestros ideales.

Hemos vivido sin grandes penas y sin hacer mucho ruido.

Sigues siendo el proyecto y el galardón de mi destino.

Si quieres que te diga la verdad, que sé que quieres,

no fue tan importante conseguirte de entre tus sueños

sino que sigas gustándome después de conseguirlo.





Bendice la vida

Martes, agosto 6, 2013 Permalink 0



Bendice la vida.

ante la indecisión

encogida sobre si misma.

¿Dónde está la nostalgia?

¿Acaso encaramada

a un historia difusa?

Adoro las lucidas consecuencias

que ahogan el miedo imberbe.

Al fin y al cabo

este mundo no es para cobardes.

Ni lo es para suicidas del alma.

Recuerda.

Mientras titubeas

alguien aspira a sucederte.







Aire sobre mi piel

Domingo, agosto 4, 2013 Permalink 0



Retumba la justicia de una estrella fugaz.

Me acostumbre a que la vida fuese irrepetible.

Y aprendí a valorar cada momento como tal.

Tus manos moldean aire sobre mi piel.

Hasta la fría y blanda nieve seduce sublime.

Lejos de la noche movediza donde lloramos,

el pelo yace enmarañado entre tenues jadeos.

Las lágrimas germinan en paz sobre la tierra.

Humea la piel pidiendo clemencia al rocío.

Viajamos sin vela ni alas desplegadas.

Mi fantasía arropa el brillo escarlata de tus labios.

Mi almohada rejuvenece espolvoreada por tus sueños.

Mis manos se desplazan lentas bajo las sábanas.

Tu espalda, con vida propia, se arquea a mi voluntad.

Desembocamos en el lecho del rio sobre la hierba.

Y un fascinante aroma destilado de retamas y sal.





Los asuntos del espíritu

Jueves, agosto 1, 2013 Permalink 0


Benditos los privilegiados que en este mundo te amaron.

Perenne el elogio que rueda por los años de altar en altar.

Los asuntos del espíritu profundizan en la clave los albores.

El reflejo en el espejo aun es nítido y con aparente significado.

Caminamos sobre un péndulo con destino que yace seguro.

A veces me corona un leve cansancio que difumina tu virtud.

Otras, mi tema preferido, describir el instante previo de la cosas.

Aprendí a vivir sin discutir como subsistía o con quien dormitaba.

Fui madurando. Bajo la fragancia arbórea de tu dorado cabello.

Guardé sueños y hechizos que conjuraba en la distancia. Tu distancia.

Tu pequeña falda ajustada a la cadera que cimbreaba en mis sueños.

Las paredes contenían el empuje mientras la ciudad retumbaba.

Todo trascendía normal. Desde lo mítico e irrepetible hasta el elogio.

Así fuimos forjándonos hasta hoy, donde cada uno es parte del otro.