Donde el aire llora

Martes, diciembre 30, 2014 Permalink 0

 

Movemos pieza en el tablero del arcano.

No hay colores definidos,

ni brisa cálida o envolvente.

Todo es caótico e intenso.

¡Que extraña es tu presencia!

Fresca, ardiente y sonora.

De esas que te transportan

entre universos afines.

Ahí estás. Tersa y desnuda.

Aquí mis deseos perdidos.

Envueltos en seda.

Un retazo de piel.

Blanca y escarchada.

Un silencio de tus labios

Sube el telón.

Comenzamos a andar por la vida.

Dejas en el camino vínculos desatados.

Giras ciento ochenta grados.

El mundo es el mismo pero al revés.

No reconoces forma ni color.

Ni tan siquiera el eco rebota igual.

Donde el aire llora.

El tiempo se congela,

el espíritu claudicará

 

 

 

Jaspeadas de miel

Lunes, diciembre 29, 2014 Permalink 1

 

La nuestra, es una historia de amor escrita, desde el principio, al revés.

Comenzamos besándonos para ahuyentar el futuro y sus sensaciones.

La espalda fue un campo de batalla, donde la pólvora, fuegos artificiales

y el punzante aroma del deseo humedecía el estremecimiento.

 

Somos más que palabras y menos que sentimiento.

Algo deseable y fugaz. Inconsistente y etéreo.

Aire atrapado entre algodones.

Mundos que entran en colisión.

 

Te propongo renovar perennes ataduras en el deseo.

Esas que nunca se ven, pero que necesito longevas.

Libres de angostos pasados.

 

Indisoluble lujuria atrapada en mis manos.

Mejillas jaspeadas de miel y sosiego,

ungidas de elixir suntuoso,

 

Ecos incandescentes.

Arte e incienso.

Presentes.

 

Me encantan estos momentos.

Tus momentos.

Mis momentos.

 

Otra vuelta de tuerca

Viernes, diciembre 26, 2014 Permalink 0

 

Llueve sobre mi cara.
Un aroma salobre relanza mis sentidos mas allá del cobijo de los amantes.
El aroma a trigo, limpio y salvaje, que impregnas en mi piel al acariciarme.
Autentico néctar de vida, esparcido en un aro perenne de mis locuras.
Cadencias guturales con su propio ritmo, pleno de impulso.
Suspira mis fantasías. Fabula con sus personajes y dales vida.
Están orientadas a inventar mil y una formas de acariciarte.
Siempre estás ahí. Paciente. Con la sonrisa preparada.
Gotas de lluvia que dan sentido a la tarde.
Espuma salina que levanta la tarde en mil pedazos.
Remolinos de color cuyo epicentro nace sobre tus labios.
Tendamos puentes de marfil sobre nuestras pesadillas.
Tiremos desde lo alto, atronadores fuegos artificiales.
Un horizonte nítido hace que rompamos a reír.
Hemos sobrevivido a la noche. A la lejana aurora,
Fundidos en un abrazo, colmado de esperanza.
Hacia la aurora fértil de caricias sin distancia.
Esas que, escarlatas, trepan por mis venas.
Démosle otra vuelta de tuerca a esta vida.

Soldados de plomo

Martes, diciembre 23, 2014 Permalink 0

 

 

Deja que tatúe en tu vientre las noches en que te he soñado.

Deja que las curvas de mi mano cimbreen sobre tu pecho.

Que arranquen un suspiro enredado como hiedra en un grito.

 

Deja que recoja tu cuerpo rendido al deseo de la noche.

Que aposente mis labios sobre tu espalda,

y mis manos bajo tu cuello en la almohada.

 

Deja que adore tu presencia y beba de la magia de tus caprichos.

Que duerma entre laureles de tu entrega acotando cada latido.

Acúnate en mi vientre. Sueña bajo mis manos.

Vierte cada uno de tus besos, sobre mí cuerpo.

 

Deseo las curvas celestiales de tu cuerpo.

Un puñado de sueños de gloria.

La posibilidad de ver todo en positivo.

Acumular amigos en torno a una mesa.

 

Desgranar en la retina un paisaje.

Olfatear el mar limpio y salado.

Cerrar los ojos al recibir el aire de la mañana.

Recordarte y escalofriar los sentidos.

 

El aroma a tierra mojada después de llover.

El tacto de hojas secas bajo tu espalda.

La alegre sensación de realizar sueños.

Incorporar sonrisas al camino.

 

Añoro perderme en tus caderas, y deslizar mis labios por tus curvas.

Dormir plácidamente, con tu mano postrada sobre mi pecho.

Empatar la noche y el día en un acto único.

Los susurros que recitabas antes de dormir.

Las sonrisas que dibujabas.

 

Desde el final de tu espalda hasta el borde de tu cuello,

tan solo hay tres palmos y una constelación entera.

Me gusta recorrerla a ciegas. Una vértebra, otra, un lunar, un espacio.

Al final, mis dedos hablan de sus hazañas como soldados de plomo.

 

Creo en la vida

Lunes, diciembre 22, 2014 Permalink 2

 

 

 

 

Creo en las personas.

 

En los que se bloquean ante las adversidades.

En los que las rodean.

En los que se topan con ella de bruces.

En los que tratan de desgastarla como las olas.

En los que viven agazapados a la espera de su oportunidad.

En los que se despiertan sonriendo.

En los que anidan cada noche a la vera de sus sueños.

En los que miran con respeto las grandes decisiones.

En los que las toman a puñados.

En los que lloran en silencio.

En los que los sueñan con sus miedos y se despiertan gritando.

En los que cantan en la ducha.

En los que pintan un lienzo una y otra vez.

En los que escuchan con la mirada.

En los que hablan y les comprendo.

 

Creo en la vida.

Con su miedo.

Con su ansiedad.

Con toda su ilusión.

 

 

 

La dueña de mi guarida

Viernes, diciembre 19, 2014 Permalink 0
http://youtu.be/9NLUgP-8lgY

 

Que mis deseos echen profundas raíces lejos de las causas perdidas.
La vida traza un tirabuzón en la noche y te deja postrado adorando la perfección.
Instantes donde el magnetismo tiene vida propia y un tornasolado aroma fugaz.
Una nana que adormece guerras y amansa la furia bajo una bóveda estrellada.

Me gustan los mundos irreverentes. Alternativos y paralelos. Constantes y efímeros.
Cálidos vientos que transportan aguas claras y doradas con corrientes de alto voltaje.
La mente recrea cada esquina desde la creación perfecta hasta el deseo y la locura.

Enredados sobre la húmeda tierra que arrincona la tristeza.
Calientas mi piel mientras escribo sueños en el reverso.
Esencia de flores inmersa en los pliegues de tu cuerpo.

No habrá causa perdida si anidas en mi razón.
Si eres mi única luz, la dueña de mi guarida.
No hay color entre los deseos del corazón
y la ley ponderada que susurra la razón.

Haces trémula mi añoranza

Jueves, diciembre 18, 2014 Permalink 0

 

 

Nada refleja el color de los sueños como la fuerza del frio invierno.

Una amplia sonrisa enmarca mi rostro cuando despiertas a mi vera.

 

Como reflejo sobre agua en movimiento.

Como pestañeo en repuesta a un beso.

Como despertar entre almohadas.

Como fina luz a través de la cortina.

Como sueño que te besa en los labios.

Como arte diseñado sobre tu pecho.

Como dedos que se mueven a capricho.

 

Apoyado en tu costado,

ya no me siento pequeño.

 

Eres el lienzo de mis deseos.

La dulce partitura de mis sueños.

La perfecta definición de la belleza.

La estrella polar entre mis manos.

 

El marco perfecto de tu sonrisa.

La esponjosa almohada de mis labios.

El níveo tacto de mis mañanas.

La sonrosada emoción de tus venas.

 

Mi vida es recuerdo.

Es futuro y tranquilidad.

Salpicada de sueños,

esperanza y realidad.

 

Y como tal,

cada mañana,

haces trémula

mi añoranza.

 

Sombras

Lunes, diciembre 15, 2014 Permalink 0

 

Existe una soledad mustia.

Un tiempo vacío de contenido.

Sombras sin equipaje conocido.

Agotamiento y desilusión.

 

Dulce rendición

Viernes, diciembre 12, 2014 Permalink 0

 

 

 

Guerra incruenta.

Cuando dos más dos,

eran siempre cinco.

Y las noches en la cama,

eran largas y cálidas,

 

Cuando el chocolate con leche

era el desayuno del domingo.

las galletas absorbían la mitad,

y el resto escurría por tu pecho.

 

Dulce rendición.

Fusión de silencio.

Escarcha de amor.

¿Y por qué me gustas?

 

Porque el mar diseña sus olas sobre tu piel.

Porque la noche languidece sin tu rutilante estrella.

Porque tu mirada revuelve mis entrañas.

Porque tu cuerpo trata al mío de tú.

 

Porque tus manos yacen mas que se apoyan.

Porque nada escapa a tu presencia.

Porque el mar se hace río sobre mi lecho.

Porque lloro y secas mis mejillas con tus labios.

 

Porque ronroneas en la almohada y amanece de un tirón.

Porque río y tu mirada escudriña mi rostro.

Porque las máscaras solo existen en la decoración.

Porque haces bello el azul.

 

 

 

 

 

 

 

Idólatra de tu belleza

Jueves, diciembre 11, 2014 Permalink 1

 

 

Diminutas sensaciones recorren mis venas.

Cálida arena envolviendo emociones.

 

Quisiera arrancar el color de tus labios y alimentarme de él.

Aspirar el maquillaje de tu cara y bailar por las calles.

 

Una frágil gota puede alcanzar el centro del mundo si de tus ojos emana.

Un puñado de finas plumas resucita mi cuerpo en tu mundo irreal.

 

Nunca me canso de admirarte.

Me estremece soñarte.

 

He sentido la aurora boreal devorando la noche a golpe de color.

He sentido la línea del cielo desvanecerse a merced de las estrellas.

 

He sentido una flor cambiar de color cuando pasas a su lado.

He sentido las gárgolas de Notredam llorando flores azuladas.

 

Sin aire, el resuello se entrecorta, cuando estas presente.

Instantes donde estremeces el magnetismo de respirarte.

 

Entrecortando tu realidad, alimento el viento de mis sueños.

Me declaro, idólatra de tu belleza. Tramoyista de tu gracia.

 

Aun tengo el sabor de tus labios goteando rojas fresas por mi garganta.

Un traje de seda flota sobre tu cuerpo perlado de un sutil aroma a canela.

 

Te contaré…

 

Que me gusta besarte la espalda.

Que el cielo revive cada tarde.

Que las estrellas juegan al escondite.

Que el mar siempre te acaricia.

Que sonrío cuando tú sonríes.

Que mi voz es grave y pausada.

Que los escalofríos anidan en las pliegues de tu piel.

Que tu piel me sabe a limón.

Que mis dedos se mueren de cosquillas al tocarte.

Que mis labios te atraen como un imán.

Que mi piel tiene el calor de las mil y una noches.

Que los secretos se deshacen en tu oído.

Que las margaritas desprenden aroma cuando te acercas.

Que los columpios quieren transportarte hasta el cielo.

 

Y todo eso, espero, sin tener que hablar.