Para no perderte

jueves, octubre 8, 2015 Permalink 1

 

Acabas de despertarte.

Tu mirada pide un abrazo.

De esos que nos gustan.

De los que abrazan.

De los que besan.

De los que sujetan,

para no perderte.

Me acomodo a tu espalda.

Siento la tensión.

De tus músculos.

De tu espina dorsal.

Incluso creo sentir,

como crepita el deseo.

Buscas mi cuerpo,

entero y dispuesto,

hasta que la piel se abre

e integra la tuya.

Un movimiento envolvente.

Acaso sin fin.

Mis labios quieren jugar.

Buscan piel de tu espalda,

donde el deseo se arquea

y  lo suspiros despiertan.

Las piernas se entrelazan.

Los cuerpos se enervan.

Sucede lo buscamos,

con un preludio de silencio

y una culminación,

locamente desordenada.

Donde tu yo somos nosotros.

Y de paso reinventamos

El significado de renacer.