• Ráfagas de viento

    martes, agosto 16, 2011 Permalink 0



    Imagen: Patrick Desmet.



    Siempre he sido ajeno al tiempo.

    Ni me siento cómodo con lo banal.

    Mucho menos con la falsedad

    que plácidamente vivimos.

    ..

    No me siento a gusto con el silencio.

    Ni las miradas ladeadas del miedo.

    Me siento capaz de hacer feliz

    Sin apenas utilizar un “mi”.



    Convivo con estelas de sueños

    y agujeros ingrávidos sobre negro.

    Me siento las noches en silencio

    a modelar ráfagas de viento.



    Amo el torbellino desenfrenado e intenso.

    La consumación celestial de la última gota.

    La dispensa de lo material y mundano

    La actitud perseverante ante la vida.








  • Suena una caricia

    domingo, agosto 14, 2011 Permalink 0



    Imagen: M. H. Hashemi



    Una cometa hipnotiza mi atención surcando nubes de porcelana.

    Una estrella me pica un ojo invitándome a tomar una taza de té.

    Una bandeja de manzanas se flambea sobre la encimera de la cocina.

    Un martillo enseña a una figura de Lladró, como suena una caricia.



    Unas pinzas de la ropa repican como un gallinero el porqué de sus colores.

    Un halcón silba, distraído, viejas bandas sonoras mientras busca la cena.

    Una muñeca frente al espejo sonríe al reflejo distorsionado de sí misma.

    Unas pompas de jabón manchan la cortina mientras la matan a cosquillas.



    Busco tu eco en cada esquina

    y no consigo encontrarte.

    Es el sentido de una vida

    sin la opción de sentirte.




  • Sálvame de esta locura

    miércoles, agosto 10, 2011 Permalink 0



    Imagen: Antoneta Wotringer.





    Elogio la locura

    que me entrega

    el sueño que comparto

    las noches de verano.



    La temporalidad del hielo

    y la deflagración del cuerpo

    combinados en un escenario

    sin advertencia o límite previo.



    Dame un centímetro

    de tus venerados labios

    y te enseñaré complacido

    como remontar el vuelo.



    Sálvame de esta locura.

    Escribe un destino

    y enséñame a volar

    bajo tu cuerpo.






  • Salmos de una sola voz

    martes, agosto 9, 2011 Permalink 0



    Imagen: Doug Gentry.



    A un líder no se le mide

    tan solo por su victoria.

    Se hace obligatorio loar

    el trabajo de la batalla.



    Las guerras tatúan surcos.

    Puertas abiertas sin cerrojo.

    Casas sin calor de hogar.

    Ventanas leales al frío.



    La derrota canta en vano

    salmos de una sola voz.

    forjadas sobre el metal

    con se anuda la garganta.



    Y los tronos caídos.

    Capiteles de sangre fresca.

    Soporte de un cuerpo roto

    que llora angustias de viento.




  • Palpando a ciegas

    domingo, agosto 7, 2011 Permalink 0


    Imagen: Elgars Retigs.



    Perfilo tus labios.

    Entrelazados

    al sabor dulce

    de mi boca.



    Observo tus cejas.

    Perfectas.

    Trazadas

    a conciencia.



    Entremezclo pestañas,

    enervadas y valientes.

    sobre un fondo acuarelado

    con matices de selva.



    Entonces descubro

    el mármol que cincela

    tu perfecta barbilla,

    y se fundieron las luces.



    Ahora sin fronteras

    Palpando a ciegas.

    Con toda la carne

    Con destino firme.





  • Apenas me inundo de piel

    sábado, agosto 6, 2011 Permalink 0



    Imagen: Doug Gentry.



    Romper un soplo húmedo de carne plena

    con estas uñas, prietas de ansiedad.

    La mitad de mi mente degusta el instante.

    La otra obsesionada en la tumultuosa sangre.



    Apenas me inundo de piel

    ansío una bocanada de aire.

    Sin embargo no consigo respirar

    a dos centímetros de distancia.



    Eres mi ángel.

    Mi hechizo.

    Mi mujer.

    Mi cuerpo.




  • Lo absorto del deseo

    martes, agosto 2, 2011 Permalink 0



    Imagen: Ana Luthi.



    La simplicidad de la parvedad.

    La pulcritud de lo intangible.

    Lo pagano del cuerpo.

    Lo absorto del deseo.



    Cuatro ejes aleatorios

    Sobre los que podemos

    dar vida entre ambos

    a la necesidad del sueño.



    Siempre.

    Diabólica.

    Encantadora.

    Siempre.




  • Duermen las sinfonías del atardecer

    lunes, agosto 1, 2011 Permalink 0



    Imagen: Wojciech Gaczek .



    Duermen las margaritas, desoladas porque no tienen una mirada que acompasar.

    Duermen las gotas de lluvia, a la espera de tu piel tersa donde amerizar su ocaso.

    Duermen las sinfonías del atardecer, mientras acunan las esperanzas de un nuevo día.

    Duermen mis sabanas frías, conscientes que tu espalda las calentará de nuevo.



    Bailan las dunas al capricho del viento susurrando tu nombre.

    Surcan los cielos las infatigables gaviotas entonando tu salmo.

    Baña la luna de plata el océano de tu mirada firme y serena.

    Observa una niña el velo rosa de la flor atrapada entre arbustos.



    Y mientras tanto

    esta rendida mente

    reinventa, una y otra vez,

    el perfil de tu cuerpo.








  • En los toboganes del futuro

    domingo, julio 31, 2011 Permalink 0



    Imagen: Hasan Hizli



    Jalonan mis espaldas estaciones de errático deambular

    como para observar pequeños detalles sin disfrutarlos.

    Así, he aprendido a mirar a través de los cristales de una botella

    y saborear el vino que lo bañaba en el silencio de la bodega.



    A veces, la llamo de tú, y creo que es magia.

    Otras, menos prosaicas, simple experiencia.

    Como amiga siempre ahuyentó la locura.

    Incluso me resguardó de campanas oscuras.



    Cuando el cielo se quema,

    y llueve desesperanza,

    la luz se postra ante la sombra

    y escarcha el borde de tus entrañas.



    Hoy gotea complacencia.

    Sin dejar de mirar al pasado

    trato de anclar mi sonrisa

    en los toboganes del futuro.






  • Un instante

    jueves, julio 28, 2011 Permalink 0


    Imagen: Saleem Khawar.



    ¿Es mejor luchar contra el tiempo o aprender a disfrutar en partículas más pequeñas?

    ¿Es la felicidad un instante, una aspiración o lo inversamente proporcional al fracaso?

    ¿Nos enseña la decepción a disfrutar el momento a cambio de conculcar esperanzas?

    ¿O simplemente perpetuamos la niñez con la intensidad del llanto como consuelo?



    En cualquier caso te prefiero un instante que soñarte toda la vida.