Mi otra mitad.

lunes, junio 1, 2020 Permalink 1

Pienso en ti.

En todo momento.

A todas horas.

Desde la estética.

Hasta la esencia.

Sin reflexión.

Con ilusión.

Los peligros.

La emoción.

La confusión.

La reconciliación.

La tentación.

Y el culmen.

Tu obra sentimental

Y tu legado.

Verdad.

Y libertad.

La garantía.

La evocación.

El hilo emocional.

La rendición.

La paradoja.

Lo irrebatible.

La primera persona.

El primer sentimiento.

La gracia.

La conclusión.

Lo torrencial.

Y sus remansos.

El testimonio

Y su evidencia.

La hipnosis.

La sumisión.

Los himnos.

Y sus susurros.

Lo entreverado.

Y lo intrínseco.

Tu respiración.

Y el silencio.

Tu mitad.

Y mi otra mitad.

 

 

 

ritos iniciáticos

lunes, mayo 18, 2020 Permalink 2

Me confieso adicto al despertar entre tus sábanas y tu cuerpo tallado.

Menos tabúes, menos añoranza y más presencia.

Explorar lo que no somos capaces de contar a dos centímetros de distancia.

 

La comunión de tu cuerpo.

Los ritos iniciáticos.

La respiración entrecortada.

La sensación física de una caricia.

El avance del deseo.

Lo palpable y sempiterno.

La autenticidad de tu presencia.

La emoción espontánea.

La culminación como alegato.

Las formas empíricas y explicitas.

La bienvenida con su despedida.

La resistencia a la sumisión.

El espejo de tu mirada.

La imaginación como secreto.

La entrega como colofón.

 

Apenas a vivir

sábado, mayo 9, 2020 Permalink 0

Mi vida como metáfora.

Lo eres todo y eres humo.

Todo lo tuve y nada retengo.

Traté de respirar a bocanadas,

Mientras, a cuentagotas, me ahogaba.

Conexión al sabor de tus labios.

Aislamiento de la propia vida.

Frutos agridulces en la boca

Aromas volátiles en las manos.

¿Cómo funciona el sentido?

¿Menguante o creciente?

¿Es táctil o efímero?

¿Se vive o se muere?

 

Me respondiste:

 

Encierra los sueños
en pompas de jabón,
y juguemos a volver a ser
aquellos niños del ayer.

Tus brasas…
Tus manos…
El silencio…

¿Bailamos?

 

 

Aprendí a sentir cuando cayó en desuso.

Enseguida viví la orfandad del sueño.

Remonté mil historias sin liberar mis cadenas.

El pasado me tenía atrapado a una frágil rama.

 

Decliné el réquiem por la soledad,

entre oraciones y constricción.

Cantaba arrullos entre dientes.

Aquellos que rechinaban al levantar.

 

Recuerdo Alfonsina y el mar:

La blanca arena que lame el mar…

Su pequeña huella no puede más…

Sabe Dios que angustia te acompañó…

Para recostarte arrullada en el manto…

de las caracolas marinas…

caminos de algas y de coral…

vestida de mar…

 

Con ella aprendí a vivir entre corrientes.

Entre el dolor perenne del corazón

y la mirada hincada en la osa polar.

A sobrevivir. Apenas a sobrevivir.

 

A veces, caía en manos del Silvio

y su unicornio azul.

Y remontaba.

Aprendía a volar entre brisas perdidas.

Mientras desaparecía sin información.

Las flores olvidadas querían hablar…

Acaso una obsesión…

 

 

Se fueron las alas.

La sal cicatrizó

lo que antaño vivía

y hoy yace en paz.

 

 

 

 

 

 

 

Deslízate

sábado, mayo 2, 2020 Permalink 0

Vámonos de paseo. Deslízate. Coge mi mano.

Entrelaza tu alborozada respiración con la mía.

Miremos al horizonte donde ocurren las cosas.

 

Cojamos un rumbo aleatorio hacia lo prohibido.

Hagamos un recorrido anárquico entrelazados.

Franqueemos las barricadas del tiempo abrazados.

 

Crucemos los mares de angustia de espaldas al miedo.

Explotemos la intimidad antes de sobrevalorarla.

A tu lado, nunca conseguí perderme, salvando en tu piel.

 

Al final, a modo de juego, hagamos trampas a la memoria.

Cuéntame la visión de lo compartido, a la luz de tu mirada.

Y yo, a cambio, mantendré exaltación eterna en las brasas.

 

 

Una prosa entreverada

jueves, abril 23, 2020 Permalink 2

Traspasemos los muros de nuestra intrahistoria.

Hagamos heredero universal al viento.

Cantemos secretos en las esquinas del barrio.

 

El enigma numero uno se disipó

al besar aquellos trémulos labios

que me ofreciste con vida propia.

 

Una minuciosa prosa entreverada.

Traspasamos los muros de la infancia.

Desembocamos de golpe en el deseo.

 

Mientras querías me llevabas en volandas.

Atareabas mis dispersos pensamientos.

Los centraste en el sabor de tu piel.

 

El resultado ha sido una nostalgia bordada.

Un especio intercostal absorto y punzante.

Una bosa nova cimbreante de pies a cabeza.

 

Una fábula inevitable que emergió de la entrega.

Una cuarentena de sentimientos que explotó

Entre cuatro brazos que compusieron esta historia.

 

Abriste continentes donde anidaban valles.

Subrayaste la evidencia de un vuelo rasante.

En pocas palabras, me ganaste para tu causa.

 

Fuimos anárquicos, aunque respetuosos.

Revolucionamos el entorno y el interior.

Con la única causa de buscar tus abrazos.

 

Salvamos el fuego presencial

con la búsqueda constante

De un hola y adiós.

 

Pequeños paréntesis

que consolidaron la vida

desde tu piel a la mía.

 

Fuiste. Aun eres y serás,

la sutil pátina indeleble,

en que me convertiste.

 

 

 

Unas pocas palabras

sábado, abril 18, 2020 Permalink 0

Tu realidad siempre supera mi ficción.

Fuiste capaz de esculpir mi vida con una sonrisa

y romperlo en mil pedazos con un único beso.

 

Adelantaste el despertar de mi alma.

Aumentaste la realidad de lo imposible.

Hasta retrasar “in aeternum” las ganas de partir.

 

Como era de esperar,

lo único y luctuoso,

se tornó dual y envolvente.

 

Más preguntas.

Menos respuestas.

Mas caricias.

 

Construyendo la intimidad,

aprendí a extrapolar mis manos,

como la mayor extensión de tu cuerpo.

 

Fuiste mi vanguardia.

Una pléyade de milagros.

El acorde de una guitarra.

 

Amanece a diario.

El camino de la vida.

Que surca sobre tu voz.

 

Un paseo místico.

La ternura de un final feliz.

Aun despertándome a tu lado.

 

Unas pocas palabras.

Unas hojas secas al viento.

Un deseo estremecedor.

 

 

 

Ausencia selectiva.

sábado, abril 11, 2020 Permalink 1

Nunca te compares con el destino que anhelas.

Él es una quimera que persigues imprudente.

Y tú,

el esclavo sumiso de su vaporoso resplandor.

 

Pasamos de puntillas sobre las ascuas del ascenso.

Acaso,

no queremos ver las cicatrices que nos dejo al pasar.

Te enfrentes a quien te enfrentes, creces con la lucha.

 

Siempre tenemos algo que aprender del revés de un zurcido.

Esbozamos una arquitectura de emergencia.

Y con ella,

Readaptamos espacios que, alguna vez, fueron sombras.

 

Somos un intervalo entre el abrazo del nacimiento y el de la muerte.

Malabaristas entre la pura verdad y una sonrisa seductora.

Una ausencia selectiva sobre la que construimos la conciencia.

 

Un baile entre el dolor y la sensación de vulnerabilidad.

La impresión que nos llevamos por las ideas incomprendidas.

El delirio de los fastos de ego al borde de la extremaunción.

 

Pon tus frases en práctica, aunque te sientas aislado.

Enfréntate por cuestiones del corazón.

Y negocia con premura los de la razón.

 

Una guerra de cien años de tu alma contigo mismo,

sin ignorar un ápice de la historia que andas viviendo.

Un espectador privilegiado de la dicotomía de la vida.

 

Conciencia de la luz que te guía y a la que no contestas.

Salidas por la tangente cuando el rictus se viste de sonrisa.

La cultura de la supervivencia que impregna las sábanas.

 

Somos un alma lujosa al borde un acantilado.

Una armonía inconexa entre abrazos y despedidas.

Dejarte una impronta sin emitir un solo certificado.

 

 

Carezco de sentido.

lunes, abril 6, 2020 Permalink 0

Tuya es mi primera página y,

como pago de ese regalo,

Te cedo mi epitafio en blanco.

 

Me confino en mis memorias.

Una actitud alarmante me inspira.

Niego la costumbre a favor de la alternativa.

 

Te invité a venir y has venido.

Nunca tuve miedo a hacerlo.

Hasta que imaginé tu ausencia.

 

Restauro o creo una vida nueva.

Una ansiedad de urgencia que me ciega.

Llegarán nuevas historias noveladas.

 

Mis prejuicios no han tenido fundamento.

Pero han marcado mi vida profundamente.

Instrucciones deslavazadas sobre la vida.

 

Vivo en un circo domando mis miedos.

He colapsado de emoción un sin fin de veces.

Contactos fugaces sin significado. Con consecuencias.

 

El niño que recordaba ha desaparecido.

En su ausencia enarbolo un puñado de canas.

Un corazón estremecido y desobediente.

 

He calcado mi sombra sobre la tierra.

Cada ráfaga, cada rocío, lo desdibujaron.

Me queda el recuerdo imborrable que nunca existió.

 

Carezco de sentido.

Transcurre mi tiempo

Y me reconvierto. Cada vez.

 

 

 

 

Mi demonio.

lunes, marzo 23, 2020 Permalink 1

Siempre has sido el plato fuerte de mis emociones.

La primavera entre mas de un desorden espiritual.

La ideología sustentada en el basalto del volcán.

La incorrecta fascinación de una curva tras otra.

Nunca he olvidado cada palabra concitada.

El atónito asombro de un canto crepuscular.

Siempre me sentí debutante ante tus anhelos.

Un pensamiento libre entre la emoción y el despertar.

Eras un paso cambiado en un mismo día.

Un museo de ideales inconexos bajo le piel palpitante.

La desesperanza del negro acontecer de la nostalgia.

No creo que fueras un demonio. Si acaso, mi demonio.

No se nada. Salvo que siempre es un vacío lejos de ti.

Nunca he sentido mas alegría que en las felicidades cortas.

Aquel que entró imberbe en tu vida, no es aquel que salió.

Contigo comenzaron a pasar cosas que nunca volvieron.

Como aquel beso incomparable con el que me despertabas.

 

 

 

 

Siete

viernes, marzo 13, 2020 Permalink 0

 

Pasamos los días buscando lo inaplazable bajo cada dobladillo.
Conclusiones precipitadas sobre decisiones que nunca afrontamos.
Deseos inconclusos evaporados junto al alcohol de la última copa.
Una falta de sinceridad con uno mismo, incapaz de sobreponerse.
Nos designamos héroes de nuestra vida mientras orillamos la sinceridad.
Mentimos sobre aquello que se antoja y platicamos de lo que odiamos.
La tensa y apasionante relación entre el ego y la selecta cobardía.
Fuimos súbditos de un encantamiento con sabor a la yerma tierra.
Un velatorio coronado por el insomnio de la perplejidad acontecida.
Crueles testigos de la disección del alma en grotescas ramas secas.
Un cuerpo entero que se desvaneció entre tus dedos y mis dedos.
El desconsuelo de escudriñar tu espalda entre aromas entrelazados.
Los cuervos vuelven siempre sobre el lacerante frío de tu cama.
Expertos en conjurar el futuro mientras aplazamos el destino cada día.
Siete días de la semana. Siete lienzos en blanco. Siete lunas rotas.