Mala sangre

domingo, septiembre 26, 2021 Permalink 0

Vamos a ninguna parte con tantos abrazos abrasivos,

que no paran de florecer con su púa y ritmo.

Encontramos distintos ángulos para crear un mundo.

Los enterramos antes de que todo se volviera olvido.

Almas vacías preñadas de ecos secretos.

Abandonamos sentimientos infecciosos alejados de dulzura.

Sangre nueva con ribetes de marginalidad.

Palpitantes variaciones sobre la vulnerabilidad

Me cautivaron tus heridas envueltas de impostura

Secretos envueltos en cicatrices admirables.

Un mundo etéreo entre fronteras desdibujadas.

La degradación trenzada entre soledad y ficción.

Necesitábamos alivio entre tanta lava.

Tiempo para oxigenar la mala sangre.

Vidas incluso, capaces de resucitar,

aquello que acabamos enterrando.

Tocamos fondo

sábado, septiembre 4, 2021 Permalink 1

Eres mi hogar.

Donde mi alma reposa.

Donde mi corazón se aligera.

Donde mi espalda se curva.

Tu y yo,

sabemos caminar en la oscuridad.

Eres la mano que me arrebata

del pozo de la desesperanza.

Creamos un espacio

donde el sacrifico fue leve.

Donde amar te volvía complaciente.

Donde lo concéntrico fue nuestro mundo.

Fuimos incapaces de amarnos,

aplastados en dos soledades.

Hasta que fuimos conscientes que,

el mundo se mueve y se para al mismo tiempo.

Vencimos el miedo

cargando con lo emocional.

Fuimos inteligentes

cuando nos dimos a conocer

Cuando nos sentimos débiles,

tocamos fondo.

Hasta que nos dimos cuenta

que ése era el comienzo.

Tú amas.

Yo abrazo.

Ambos vivimos.

¡De eso trata la vida!

Besos que iban a más

viernes, agosto 27, 2021 Permalink 1

Hay soplos de brisa que terminan

en un escalofrío que recorre mi espalda.

Historias que nos presenta la vida

envueltas de música y poemas.

Juagábamos a ser hombre y mujer.

Encumbrábamos racimos de sensaciones.

Almas que cambian y se entrelazan

para que nada cambie y todo prosiga igual.

Abrazos infinitos, sentidos en silencio.

Comprendimos una vida de complicidad.

Aquellos besos que iban a más.

Sin duda, la mejor estación de mi vida.

Incluso, aprendimos a vivir de a dos.

Dos cuerpos.

Dos almas.

Un sabor.

Mis propios dragones

miércoles, agosto 18, 2021 Permalink 0

No importa lo mal que terminamos, 

si nuestra historia fue irrepetible.

Momentos impactantes que cortaban el alma surcando cicatrices.

Futuras, Presentes, o pasadas.

Historias que residen donde ellas quieren 

y anidan sobre crestas indomables.

Trucos aprendidos entre las sombras, 

tan largas como el hastío.

Experimenté a romper cadenas sobre el filo de la fría noche.

Ahogué las amargas llamas del aliento para sobrevivir entre dragones.

Mis propios dragones.

Me alimenté del miedo que cernían mis venas mientras se desvanecía.

Entendí el valor de la harmonía

como parte del alma que te arrancan los sueños,

cuando el viento aullaba sobre las aristas del hielo

y sangraba en silencio a modo de grito.

Nadas a bocanadas sobre estelas preñadas de sal.

Comprendes que, al final, de las batallas 

bailamos al son de la música manipulada

por sutiles aprendices de brujo.

Nunca necesite escuchar un “te amo” 

Plenamente consciente  que se desvanece en el aire.

Aprendí, como no, a conectar lo imposible:

Lo banal.

Lo espiritual.

La mortalidad.

La resurrección.

Aroma a hierbabuena

martes, agosto 17, 2021 Permalink 1

Me estoy acostumbrando a vivir con la piel erizada.

Mientras naufrago en la penumbra de mi almohada.

Incendio las guirnaldas de la última verbena.

He renunciado a dormir bajo las estrellas si no estoy a tu lado.

Me asfixia la brisa de la noche si no me rodeas con tus brazos.

Compartamos unos hielos embriagados en la última mesa de bar.

Duermo con miedo a que aprendas a volar lejos del nido de versos.

Sonidos asíncronos nadan entre tus párpados inmóviles y mi soledad.

Bailemos entre humo y caricias en este pecio dotado de tu hermosura.

Culminemos la noche entre besos y la marejada de tus sábanas.

Aprendí a suspirar para descalzar los demonios del silencio.

Y tal vez, guarecerme bajo el dobladillo de tu falda.

Volar con el aroma a hierbabuena hasta que los astros iluminan tu rostro.

Arrastrar la melodía de mi frágil costumbre a la fugacidad de tu mirada.

Voluptuosos aromas a besos plenamente sentidos.

Cataclismos al borde del camino que trazas sobre la blanca arena.

Ya estoy a salvo de la mayoría de las estaciones.

En las que ya nada es lo que era.

O lo que quería que fuera.

Tu delirante sonrisa

domingo, agosto 1, 2021 Permalink 1

Todo lo que me rodea, sueña contigo sin motivo aparente.

Mi sangre hierve al escuchar tu nombre.

Al evocar tu espíritu.

No me canso de recostarme en tus sueños.

En la comisura de tus pechos.

Vivo intoxicado de tus recuerdos.

Del eco de tu delirante sonrisa.

Del vibrante tacto de tu piel.

Me gusta hacer malabares con la esperanza.

Hacer ovillos con tus recuerdos.

Sobrevives en el bies de mi añoranza.

En la excitación que vive agazapada en mi espalda.

Tu peor herencia ha sido la anestesia de mi nostalgia.

El insoportable recuerdo de tu falda cimbreando al viento.

Recuerdo la hechizante fiesta de tus labios.

El brillo de sus colores y la humedad previa de tus besos.

Me despierto cada día lanzándome al vacío de los abrazos pendientes.

Rezones que hacen rechinar mis dientes.

Buscando el imposible camino de regreso.

Nunca me gustó partir.

Ni declinar el desamor.

Prefiero aguardar.

Incluso, volver.

Volar, tampoco estaría mal.

Donde me enseñaste a amar la vida

domingo, mayo 9, 2021 Permalink 3

Nadar entre las palmas de tus manos,

como un pez multicolor que danza entre las olas.

Cada pensamiento me vuelve un poco más loco

y aleja mi soledad en brazos del silencio.

Una copa vacía. Un puñado de hielos,

prácticamente derretidos, de tanto girar.

Aun sigues iluminando mi terrible oscuridad.

Aunque, la verdad, tu rostro se deshace

entre las aburridas sombras de la nostalgia.

lo que ms añoro es tu presencia sonriente.

Aquella que lo impregnaba todo.

Espacio, sentimientos y recovecos del corazón.

Siempre estuvimos abundándonos,

sin saber que, con cada paso,

los ecos se desvanecían tras los rincones.

Necesito el toque de tus manos.

El lento derretir de las cosas simples.

Aquellos besos con sabor a carmín,

que tan bien sabían abrazarme.

Siempre he buscado un lugar a donde volver.

Donde desaprender a despedirse.

Siempre me he despertado rodeado

Allí donde me enseñaste a amar la vida.

Aprender a vivir entre amaneceres.

A languidecer con los crepúsculos.

Aquí nació y murió una laurisiva

lunes, mayo 3, 2021 Permalink 1

Entre viejas canciones,

cuyas letras has olvidado,

y personas vitales, 

que vendieron su alma en algún recodo,

te queda el consuelo de unas fotos caídas

y el eco adormecido de un barranco perdido.

Sumerges en el mar, tus pies inflamados. 

A cambio, solo esperas algo de alivio.

Ya no eres capaz de sentir placer 

mas allá del tiempo que tardas 

en recordar algún desgaste emocional.

Has perdido la ilusión por poseer. 

Tan solo disfrutas de la alborada desde la esquina,

o el caprichoso lienzo con el que el final del día 

te susurra unas escarchadas buenas noches.

Sin duda,

la muerte de las emociones

son el preludio de la rendición de la carne.

Aquí nació y murió una laurisilva.

Aprendió a escuchar a lomos del viento.

Compartió secretos en el cobijo a los amantes.

Con la tenue lluvia aprendió a acariciar los amaneceres.

Respirando el aroma de la tierra, recitó cientos de poemas.

Siempre quise vagar por las cumbres, pese a mis profundas raíces.

Entonces, arrojé mis esporas a la espera

de anidar en los volcanes de mis islas.

Un instante

domingo, abril 25, 2021 Permalink 2

Últimamente, 

las desapacibles tardes de viento, 

culminan,

con remolinos de polvo.

Años de lucha y entrega, bailando al son de una letanía áspera y cruel.

Una mezcla difusa entre el fin del mundo y la nueva vida que ansiamos.

El desplome y culminación de las híbridas esperanzas entre llanto y vida.

Nunca fuimos suficientemente conscientes, de que escribíamos una crónica distante de la épica.

Te nombro en alto de vez en cuando, mas que para ensalzarte, para no olvidarte.

El futuro dobló la esquina hacia ninguna parte.

Todo es tan simple como que necesito escucharte.

Aunque sea a lo lejos.

Aunque sea un instante.