• Crónicas de lo tácito

    domingo, febrero 10, 2013 Permalink 0

    Imagen: Aromas de tarde.



    Minuciosamente crepita mi espina dorsal ante tu presencia.

    Un silencio sofocante me sumerge en la antesala del perfume.

    Las velas desplegadas inician ese pequeño impulso para zarpar.

    Mis manos se adelantan. Tu rostro da vida y tu mirada acuna.



    Eres mi guardiana de recuerdos.

    El reposo de la espuma de luz.

    El lustre de mis deseos.

    El ansiado aleteo marino.



    Vendo mis lágrimas en el mercado de flores.

    La piedra de la discordia la he tallado en mil facetas.

    He ordenado las conchas marinas en hilera hacia ti.

    Desabrocho tu camisón para decorar los tobillos.



    Me gustan estas crónicas de lo tácito.

    Las necesito.


  • Uso de pasión

    miércoles, febrero 6, 2013 Permalink 0

    Permítanme una licencia.



    Ayer tuve ocasión de entrar en los blogs de la comunidad y comentar un rato la creatividad que vuelca cada uno, de forma magistral, por cierto.



    Me detuve en Sildabia. el mundo de cierralosojos2009. Un mundo donde la relfaxión. el color. lo íntimo y la música hacen florecer conceptos sobre la misma nieve canadiense.



    Su escrito me impresionó. era simple y auténtico. La verdad, como siempre.

    Alabé lo expresado, y me quedé con unas palabras suyas a las que no he dejado de dar vueltas.



    esta tarde me senté ante esta fría pantalla. Un té negro humeante, verdi alabando notas en su obra La Traviata. y escríbí esto.



    Creí importante comentar la fuente e inspiración y la forma de crear.

    Espero que les guste.

    Y gracias por estar siempre aquí.



    Imagen: fuego.



    Me dispensas tiempo en una botella.

    Con ello, me haces regresar,

    cada día a la playa.

    A pie de arena.

    Con el tiempo y la devoción,

    Al menos te agradezco,

    que no puedo vivir sin pescar

    entre olas de esperanza.

    Desde que tengo uso de pasión,

    gozo de un abrazo donde amanecer.

    Al fin y al cabo somos fruto

    de una arcana alianza

    compartida en silencio.




  • Metáfora en sombra

    martes, febrero 5, 2013 Permalink 0

    Imagen: La corona.



    Tu presencia que aun se refleja tu cara en el espejo después de marcharte.

    Aun son las nueve de la mañana y ya tengo conocimiento de tu ausencia.

    Resulta frágil la memoria táctil que dejas tallada en mi cristalino.

    Los dragones duermen hoy en la copa de los árboles, uno tras otro.

    Los troncos desnudos. Las copas ardientes capean el viento,

    Un violonchelo da cuerpo y voz a la áurea tarde crepuscular.

    El vino aligera su cuerpo con volatilidad agonizante y soñadora.

    El cuco, inexorable, calienta las horas con ansias de vivir.

    Mi sueño animado.

    Mi balada dulce.

    Mi aroma a helecho.

    A tierra. A viento.

    A sol murmurado.

    A metáfora en sombra.










  • Cometas y sal

    lunes, febrero 4, 2013 Permalink 0

    Imagen: Esplendor



    Cada mentira compartida es un trozo de alma sin las debidas proporciones.

    Por eso he de confesarte esta necesidad de declaración que me ahoga.

    Estás espléndida en ti misma.

    La luz exógena de una felicidad intensa en tus venas.

    La complicidad de unas letras que amalgaman deseo.

    Te escribo desde mis manos para que escuches con tu piel.

    Para que tu corazón se encele y venga al rescate.

    Para que te unas y no te separes salvo para respirar.

    Eres mi reina púrpura y oro.

    Conversaciones extremas de personas corrientes.

    Sutileza irreflexiva sobre el borde de tu cama.

    Reflejo de un cuerpo que no es mío pero será.

    Pasión que vas concentrando con el aire de cada mañana.

    Te declaro mi necesidad de besarte.

    De secar al aire tus lágrimas.

    De encerar tu piel con el lustre de la escarcha.

    De almidonar tus recuerdos de presente.

    De aspirar el frasco de perfumes de tu vientre.

    La antesala de la risa cómplice.

    De una tarde de cometas y sal.














  • El último beso devuelto

    jueves, enero 31, 2013 Permalink 0

    Imagen: El divorcio de mi amiga.



    Tu cara hurtada de luz y tus labios arrebatados de aire.

    Soñabas con juncos a la deriva en un desierto encubierto.

    La vigilia de un desconsuelo que nació fugaz y duró eterno.

    Escamas que, hace mucho, perdieron su alma de lentejuela.



    No recueras cuando la seda se volvió esparto.

    O cuando lo tacones dejaron de cabalgar la noche.

    Solo recuerdas cristal regado de alcohol barato.

    Y canciones raídas de tanto repetirlas sin público.



    Todo comenzó con un grito. O tal vez terminó.

    Tus caderas ya no giran desafiando la gravedad.

    No te esperan en la cama con las botas calzadas de espuela.

    Si acaso un bote de sopa en polvo junto al microondas.



    Viviste tiempos mejores. Y peores.

    Pero sucumbiste a la urgencia.

    A la pereza ante la lucha.

    A disfrazarte y actuar.



    Y así, poco a poco,

    tu alma y tu mente

    se divorciaron

    de forma irreconciliable.









    Una emigró para no venderse por una visa.

    La otra enloqueció de tal manera que lloraba

    Cuando aun tenía fuerza suficiente

    para mirarse por mañana en el espejo.



    Cien campanas tañen tu nombre.

    Y tan solo se descifra el metal

    con el que tu corazón esculpió

    el último beso devuelto.






  • Lobos en la estepa

    miércoles, enero 30, 2013 Permalink 0

    Imagen: azul incipiente



    No mentiré para que acaricies mis penas. Confesas o no.

    Chocaré con tu estrella en alguna esquina y quiero,

    llegar perfectamente vivo para el acontecimiento.

    Sería una herejía disfrutar este vino con los ojos abiertos.



    No infundiré miedo alguno en la distancia. Incluso volaré.

    Cualquier argucia para caminar de la mano de tu perfume.

    Ser consciente de la melancolía en el ocaso de lo errante.

    Si llego a vivir sin ser asido por tu mano de manera perenne.



    No aguanto zurcir mi vida a base de lamento y fracaso.

    Pues la semilla necesita de exuberancia para germinar.

    Mis deseos circundan tus labios como lobos en la estepa.

    Sedientos de carne y agua de vida a cambio de la suya.



    Cierra mi esperanza y guarda la llave bajo palio.

    Camino descalzo por la brasas de tu recuerdo.

    Y soy cobarde hasta el punto de dejar de sufrir.

    La soledad esculpe mármol sin vetas que sentir.



    Un sombrero de gasa y tul sobre la silla.

    Una espuela polvorienta harta de camino.

    Un sueño deshojado entre vértigo y esperanza.

    La paz de tu voz llamando por mi nombre.



    Constelación en azul.

    Como a ti te gusta,

    Mitad cielo. Mitad mar.

    Mitad, también de azahar.




  • Ribetes de tu belleza

    domingo, enero 27, 2013 Permalink 0

    Imagen: Tertulia.





    El viento trae aroma salino al jardín de casa.

    Perfume a victoria que electrifica mi espalda.

    Los jazmines entrelazan aromas y sonido.

    Las nubes pergeñan migraciones menudas.



    El cielo cerúleo y malva a modo de capricho.

    Más bello e inmenso que de costumbre.

    Las rosas salpican el horizonte de sangre.

    La madera cruje e hipnotiza la mirada.



    La fidelidad por encima del sufrimiento.

    Ésta es la clave del despojado equilibrio.

    La ligereza que nos impulsa a las nubes.

    La precisión de una elipse en tu cadera.



    La erudición de la plácida tarde.

    Lecciones complejas y tiernas.

    Donde las vetas del mármol

    son ribetes de tu belleza.






  • el asesinato de la esperanza

    jueves, enero 24, 2013 Permalink 1

    Imagen: Bellas espinas.



    Veo el fondo de mi copa.

    Sigo la última gota,

    miedosa en el fondo,

    con el rabillo del ojo.



    No es sabor lo que busco.

    Es sofoco. Poder absoluto.

    Pesar en el rio de cristal pulido

    Un divertimento a mi lengua.



    Un dulzor ardiente

    que apague el dolor.

    Aunque el dolor mitigante,

    en el fondo me mate.



    Mis mejillas te alejan.

    Mis dedos temblorosos,

    más que amar descansan,

    en el dobladillo de tu falda.



    Se acabó,

    Me rindo.

    Y con esto,

    vendo mi alma.







    O la regalo.

    Que para lo que sirve

    a lo mejor a alguien,

    le hace un apaño.



    Lívido.

    Frio.

    Hincado en la barra.

    A modo de muleta.



    Se apoyan mis brazos.

    Descansa el alma.

    Respira. Respira.

    Amanece un tono más.



    Me cuesta.

    El aire quema.

    Los pulmones achican

    amargos recuerdos.



    Eco infinito.

    Ambages mutilados

    de tanto usarlos,

    al volver a casa.









    Al final, el pianista,

    Tenía razón con su melodía.

    Este mundo de mediocres

    tiene su rey por un día.



    Momento de irse.

    Pierdo el pulso.

    Si me rindo hoy

    Mañana puedo ganar.



    Este matadero de cuerpos

    cierra con el alba y el sonido

    de un candado que encubre

    el asesinato de la esperanza.



    Hace frio aquí fuera.

    Las farolas no forjan sombra.

    Mi espalda sudorosa se dobla.

    Bramo maldiciones de cal.










  • Imprescindible

    domingo, enero 20, 2013 Permalink 0

    Imagen: Espejo del alma





    Eres imprescindible en la victoria,

    e ineludible en mi impotencia.



    Apoyados en un muro

    de ladrillo visto

    y brochazos con prisa.



    Arrebatamos vida

    a la manecilla del viento.

    Nos resguarda su solidez.

    socavamos eternidad.



    A modo de parca ventana.

    De barras corroídas

    por manos entumecidas

    y lágrimas inacabadas.



    Tarareamos canciones de cuna.

    Consolamos el alma.

    Nos dejamos llevar

    soñando que es amar.



    Mi espalda cuartea cal.

    No echaremos a volar.

    La realidad llueve

    al nacer nuestra estrella.



    “Ora pro nobis.”

    Tañen las campanas al cielo.

    Y este responde retumbos,

    relumbrando siete truenos.






  • Arabescos inacabados

    miércoles, enero 16, 2013 Permalink 0

    Imagen: Lunares.



    Un sentimiento descosido de tu cuello.

    Palabras que se agolpan con tal intensidad

    que perecen de profundo desasosiego.



    Esculpo sobre tus sueños.

    Arabescos inacabados

    con voluntad perpetua.



    Me inclino sobre tu escote.

    A la caza de nuevos aromas,

    fecundados entre lunares.



    Mi fe muere tras la consumación

    y renace

    nuevamente en la fe.



    Los visillos ornan de miel

    la reconciliación adormecida

    de un manojo de suspiros.



    Si tengo que atar mis sueños.

    que sea más allá del símbolo.

    En el brillo de las estrellas.



    Si tengo que sobrevivir,

    me gusta libar

    del pecho de tu sonrisa.