• Florece lo cotidiano

    sábado, octubre 2, 2010 Permalink 0

    Imagen: Ben Gossens




    Prefiero la sombra de luna
    que la forjada por el sol.
    Bajo su tenue frialdad
    la plata afina su verdad.



    El sufrimiento es menos nítido.
    La causa esgrime su fortaleza.
    El tiempo se arremolina.
    Las armas pierden su filo.



    Lo que aspiraba se lo llevó el viento.
    Lo que aprisionaba acaudilló su libertad.
    Lo que ardía sin control sucumbió a la tormenta.
    Lo que es invierno sueña la incipiente primavera.



    Cultivando lo milenario
    florece lo cotidiano.










  • llegará el día

    jueves, septiembre 30, 2010 Permalink 0

    Imagen: Jingna zhang.




    Llegará el día
    en que mi cuerpo no sangre.
    Mi piel se agriete
    ante la ausencia de esperanza.



    Llegará el día en que mis restos
    darán vida a la semilla
    que brotará del jazmín
    en la esplendorosa primavera.



    Llegará el día en que ansiaré la mañana
    para alegrar tu ventana.
    Despedirte, como antaño
    desde el primer peldaño de la escalera.



    Llegará un día,
    amor mío,
    que prenderás mi flor
    en la turgencia de tu pecho.



    Ese día renunciaré a la vida.
    Para volver a morir de forma consciente.
    Resbalando incesantemente
    por tus curvas preñadas de piel.



    Recíbeme mientras las luciérnagas saludan la noche.
    Las cigarras rindan pleitesía a la luna llena.
    Y la hierba del jardín esparza su aroma recién cortado.
    Entonces seré feliz, y podré disfrutarte mientras amanece.

  • Untuosa candencia

    domingo, septiembre 26, 2010 Permalink 0


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    Imagen: Lee Davison.


    El impactante choque de las alas de dos mariposas
    que inundan el mundo de partículas mágicas.



    La hierba recién segada por la voracidad insatisfecha
    de un alazán que marca el territorio.



    Las espinas de un cactus en el desierto que, para salvar su vida,
    clava su punta en su vecina por una gota de savia.



    Las bailarinas del ballet al unísono
    susurrando una inédita poesía.



    La flor que rompe una piedra e inunda el gris
    de verde y amarillo aunque de manera efímera.



    Un beso deseado entre las manos que agarran las mejillas
    como si en ello le fuera la vida.



    Las cortinas de la ventana y su vuelo caprichoso
    tratando de acariciar la soledad de la tarde.



    El canto de un ave en el naranjero
    incapaz de distraer el silencio.



    La humedad de tu piel, que envuelve mis desvelos,
    con untuosa cadencia.



  • Yonkis del perdon

    sábado, septiembre 25, 2010 Permalink 0

    Imagen: Ben Gossens.


    Somos yonkis del perdón
    con el corazón amputado.
    Carnaza de bar,
    y de abrazos pagados.

    Nunca habrá un agujero,
    lo suficientemente oscuro,
    donde enterrar “de profundis”
    mis errores y tus miedos.

    En algún momento debemos
    darnos cuenta, siquiera,
    que de tanto menguar
    ya, ni nos conocemos.

    Me rescató una simple sonrisa.
    Un roce de mano tendida.
    El cariño centrífugo de tu ombligo.
    El sonido de tus llaves cuando espero.

    Puedo.
    Pero no quiero.
    Quiero.
    Entonces puedo.

  • Yonkis del perdón

    sábado, septiembre 25, 2010 Permalink 0

    Imagen: Ben Gossens.




    Somos yonkis del perdón
    con el corazón amputado.
    Carnaza de bar,
    y de abrazos pagados.



    Nunca habrá un agujero,
    lo suficientemente oscuro,
    donde enterrar “de profundis”
    mis errores y tus miedos.



    En algún momento debemos
    darnos cuenta, siquiera,
    que de tanto menguar
    ya, ni nos conocemos.



    Me rescató una simple sonrisa.
    Un roce de mano tendida.
    El cariño centrífugo de tu ombligo.
    El sonido de tus llaves cuando espero.



    Puedo.
    Pero no quiero.
    Quiero.
    Entonces puedo.



  • Gotas eléctricas

    miércoles, septiembre 22, 2010 Permalink 0

    Imagen: Mircea Plateriu.




    Tus imperfecciones son mi motivación.
    Limar las aristas del miedo.
    Modelar juntos el barro
    que da forma a nuestro cuerpo.



    Me gusta perseguir gotas eléctricas
    por las curvas de tu piel.
    Soplar pacientemente sobre su rastro
    para crear olas de escalofrío.



    Dibujar fronteras.
    Y conquistarte.
    Abrigar tu frío.
    Y desnudarte.



    No quiero ser
    un extraño
    sobre tu piel.
    Ni en ninguna parte.






  • Añorando los indicios

    lunes, septiembre 20, 2010 Permalink 0

    Imagen: Claude Corbin







    El saxo retumbaba por el denso ambiente de la habitación.
    Unas cuerdas vocales, desgastadas por el exceso de alcohol,
    trataba de llegar a las notas más altas, sin conseguirlo.
    Mi mente seguía en su permanente lucha con el corazón.



    Añorando los indicios para tratar de ver un significado al futuro.
    El viejo método de ensayo y error insistía como un martillo sobre mi sien,
    a la búsqueda desesperada de un golpe de timón sobre los sueños
    que me permita disfrutar bajo la fina lluvia del empuje, necesario para zarpar.



    Un hatillo de las pocas cosas verdaderas en las que aun puedo creer
    para seducir a la suerte de forma imperecedera y audible.
    Cualquier camino que surja desde dentro y no venga impuesto,
    para poder controlar un destino que hace aguas a media noche.



  • Mas que infancia, tuve vértigo

    sábado, septiembre 18, 2010 Permalink 0

    No tuve infancia.

    Tuve vértigo.







    Pasa el tiempo y añoras

    la osadía de la ignorancia.

    Los retos que una mente

    supera con algo de suerte.







    Las grandes lluvias,

    traían aparejada

    grandes correntías

    en el fondo del barranco.







    El reto de aguantar su fuerza

    sin asirte con las manos.

    Desafiando su fiereza

    hasta que caías de espalda.







    El revolcón entre piedras.

    Barro, cartones y madera.

    Y aun éramos capaces

    de levantarnos con una sonrisa.







    A veces pienso

    si sería quien soy

    sin las ruindades con mis amigos.

    Sin las esquinas mágicas de mi barrio.







    Hace unos días paseé por sus calles.

    El gris ya no tenia encanto,

    Ni el olor de los guisos de las madres

    atraían mi nariz de ardilla hacia la cocina.







    Sigue siendo mi barrio.

    Pues tengo el orgullo de ser

    del lugar de donde vengo.

    Pero allí, ya no vive mi infancia.







    Y es que ahora que recuerdo

    tras el humo de un buen puro,

    mas que infancia,

    tuve vértigo.








    Imágen: Bibiana Rackocevic









  • Elogio seductor

    jueves, septiembre 16, 2010 Permalink 0

    Domino mis impulsos

    para no perder la certeza

    de este billete de ida

    con destino a tus labios.





    Elogio seductor.

    Contraste de lo intenso.

    La soflama que recibe.

    el bálsamo que despide.





    No tiene cabida

    una puerta trasera abierta

    cuando no oteas turbulencia

    o nube que precipita.





    ¡Por fin aire fresco

    en el mundo interior!

    Liberado de armadura

    y mirada exaltada.













    Imagen: Wendy de Kok.






















  • Como otoños tiene la vida

    lunes, septiembre 13, 2010 Permalink 0

    Voy culminando etapas,

    como otoños tiene la vida.

    Reinvento la seguridad

    para desafiarlo todo.





    Estoy aprendiendo a consolidar

    para culminar los sueños

    que aprendí a absorber

    de las sonrisas que me saludan.





    Toda esa fuerza,

    seguridad o empuje

    deben servir

    para algo más.





    Explotar la veta

    que siento dentro

    haciéndolo estallar

    en forma de grito.