• Respuestas primitivas

    domingo, septiembre 12, 2010 Permalink 0

    De lo imposible nace la leyenda.

    De lo humano, lo eterno.

    Respuestas primitivas

    a lo que esconde un beso.





    Cien puertas que se abren de golpe.

    Una descarga eléctrica de emociones.

    La consolidación de la aventura de un abrazo.

    La sensación de volar si despegarse un milímetro.





    Lo que vendrá.

    Dos universos que eclosionan.

    La distensión de unos párpados embrujados.

    La necesidad de reinventar lo perfecto.






  • No elijo

    miércoles, septiembre 8, 2010 Permalink 0

    Vivimos rodeados de impactos.

    Algunos los elegimos. Los menos.

    Otros nos eligen como diana

    de sus intereses y manipulaciones.





    Estos últimos no me interesan.

    Pero si los que elegimos .

    Esos que poco a poco vamos sacrificando

    hasta que la rutina los convierte en molestos.





    Cuando escribes, alguien te lee.

    Y esperas que cree algo.

    Indignación, solidaridad,

    Respeto, apoyo. Incluso ilusión.





    Y no te confundas,

    con sentirlo dentro

    ya tengo mi alma

    plena y satisfecha.





    Cuando el mensaje es fresco y nuevo

    lo exteriorizamos repitiéndolo.

    O bien comentando tu parecer

    en el mismo o distinto formato.





    Cuando la rutina se apodera de ti.

    sigues leyendo, porque lo necesitas.

    Pero como siempre está ahí.

    te lo tragas como el café de la mañana.





    Ese que no te das cuenta

    que lo acercas a tu boca

    hasta que te inflama

    o su amargor te despierta.





    Aquellos que escribimos,

    lo hacemos para expresar.

    Y quien lee, por curiosidad,

    o para recordar que están vivos.





    No elijo. Si lees lo que escribo tienes ti cariño y mi agradecimiento.

    Solo te pido una cosa sencilla, y no te cuesta nada.

    Lee. Siente. Critica. Emociónate. Ríe. Llora o sanciona.

    Pero no pases de largo en silencio. Me matas.




  • Donde se templa el metal

    sábado, septiembre 4, 2010 Permalink 0

    Querida madre:









    Hoy he llorado

    como me enseñaste

    que nunca debería hacer.





    Siento que he llegado,

    y sin embargo no hay final.

    Todo es una etapa más

    que tenemos que superar.





    No sé por que lo he hecho.

    Soy feliz. Me va bien.

    Profesional y personalmente,

    y sin embargo me derrumbé.





    Duró un instante.

    Una disimulada mueca,

    casi imperceptible,

    con epicentro dentro de mí.





    Estoy acostumbrado a pelear.

    Nunca pudiste darme nada.

    Y nada tengo que malgastar.



    Tal vez he tomado conciencia

    que no voy a liderar este mundo.

    Ese que soñaba mientras armaba la revolución

    entre series de la tele y cucharadas de sopor.





    He llegado a la conclusión que no ganaré

    Pero si algo valoro de tu herencia

    Es que me enseñaste a no arrodillarme.

    Y eso me permitirá saber que sin duda resistiré.





    Donde se enciende la fragua.

    Donde se templa el metal.

    Donde los corazones rezan.

    Y la razón se enfrenta.






  • Rosas

    jueves, septiembre 2, 2010 Permalink 0

    ¿Qué anega tu vida

    que no hago otra cosa

    que entregarte rosas

    y solo devuelves espinas?

  • Compartir

    lunes, agosto 30, 2010 Permalink 0

    A veces, te observo
    y la mirada te traspasa.
    como si no sientieras.
    Como si volaras ausente.




    Esos recuerdos sombríos
    que en las heridas rebrotan
    y por un momento
    te estrujan el alma.



    No te cierres.
    Si estamos aquí
    es para compartir
    ilusión y calamidades.



    No se caminar
    sin acompañarte.
    sin confortar tus heridas
    ni que las piedras aparte.




  • Muéstrame un sueño

    domingo, agosto 29, 2010 Permalink 0

    Al final,



    La vida se compone

    de recuerdos imperecederos.





    Chispas emocionantes.





    Alguna que otra cicatriz,

    medianamente soportable.





    Y un reguero de gente

    más o menos avenida.





    Muéstrame un sueño

    y te entregaré una vida.


  • Pequeños detalles

    viernes, agosto 27, 2010 Permalink 0

    Los pequeños detalles me pierden:







    El aire de los alisios tras la calima del desierto.

    Las gotas de agua que salpican al lavarte la cara.

    La mirada buscándome al alba sobre tu almohada.

    Tu mano vacilante sellando mis labios.







    El aroma a helechos junto a la viña.

    El tacto de la tierra mojada sobre tus muslos.

    El capricho del viento con tu pelo perfumado.

    El encaje de tu falda distraídamente doblado.







    El bordado de ese lunar escurridizo en tu espalda.

    Las primeras canas disimuladas entre halagos.

    La lluvia esporádica que se evapora sobre tu pecho.

    El vino que restaña esquirlas de viejas guerras.







    Como te decía,

    pequeños detalles,

    que mas que entretener

    dan vida.








  • Desde tu vida

    jueves, agosto 26, 2010 Permalink 0

    Mi corazón
    no distingue
    si voy o vengo
    desde tu vida.





    Aunque en verdad te digo:
    Lo único que le motiva
    es que ambas
    sientan compartidas.

  • Páramos de ensoñación

    martes, agosto 24, 2010 Permalink 0

    http://cd04.static.jango.com/music/00/91/69/0091697578.mp3





    Quiero volar a lomos del viento.

    Permitir que su caprichoso timón

    lleve lejos mi mente y la encomiende

    en páramos de ensoñación.



    Cargaré con una paleta de colores.

    Con un hábil arabesco,

    saltaré de su lomo convulso

    y no daré tregua alguna al futuro.



    Pergeñar un universo

    con forma de esfera.

    Con un puerta secreta

    donde salir o entrar.



    Borrar la dirección de los mapas.

    quitar de la mente su ubicación.

    dejar que a capricho del sueño

    pueda volver a entrar.



    Hoy he dado un giro a mi vida.

    Lo siento como aire fresco.

    Veo como la sangre fluye despacio.

    Y la mente no deja de revolotear.



    Hoy planto una semilla

    que no voy a cultivar.

    Dejare que otros la disfruten.

    Incluso que la lleguen a cosechar.



    Hoy renazco sin posesión.

    Desnudo y sin pasado oscuro.

    Pero como u día aprendí

    enfrentándome a mí destino.



    Para ser feliz no hace falta

    subir a la rama más alta.

    Basta simplemente con aunar

    ilusión, ganas y esperanza














  • Adoro lo que nunca fue

    lunes, agosto 23, 2010 Permalink 0

    Añoraré las tardes sin ti.

    El camino en silencio.

    Las penas compartidas.

    La inaccesible alegría.







    A tu espalda cargas alforjas

    que no puedes compartir.

    O tal vez no te atrevas

    a dejar de ser infeliz.







    Nunca pretendí sustituir,

    sino complementar.

    Llenar los vacíos oscuros

    que el camino sembró.







    Tampoco pedí

    espacio ni tiempo.

    A lo mejor ya echaste raíz.

    A lo mejor la carne se rindió.







    Adoro lo que nunca fue.

    El parpadeo intermitente.

    Las soflamas de la noche.

    Los reencuentros al amanecer.







    Seguiré marchando

    que es lo que se hacer.

    Y en el crepitar de la hoguera

    jugarás mientras mi alma sueñe.