• Marzo, quizás abril.

    lunes, octubre 31, 2016 Permalink 0

     

     

    El tiempo viene disperso.

    Tal vez la vida lo sea.

    Y seguro que el amor,

    sí lo es.

     

    Va desde un panorama,

    convulso por sí mismo,

    hasta la autocomplacencia.

     

    Hasta una realidad

    idealizada del perdón.

    Cuando no del miedo

    a perder acompañamiento.

     

    El amor no es para débiles

    ni para dependientes

    en extremo.

     

    Es una idea libre,

    que vuela al azar

    y tan solo te bendice

    de modo temporal.

     

    Caprichoso y generoso.

    El amor es la tentación

    que nos envía la realidad

    cuando los sueños se estancan.

     

    Una especie de salvavidas

    perlado de canto de sirenas.

     

    La penúltima locura.

    Una conjura de diablillos

    antes de perder la cordura.

     

    Un jinete bajo la lluvia

    que corre por inercia.

     

    Una verdad que nunca se sabe.

    Un rito de iniciación.

    Un animal solitario.

    La ruina de la coherencia.

     

    Un ejército animal.

    La definición de la gloria.

    Marzo. Quizás abril.

    Peces a la fuga.

    Hambre en vano.

    Caricias ciegas.

    Fragmentos de nunca.

    Neruda y Kandinsky.

     

     

    Sin este menester,

    amar no es más que

    un estado biológico

    que no me interesa.

  • Me siento cansado.

    lunes, octubre 17, 2016 Permalink 0

     

    Me siento cansado.

     

     

     

    Últimamente me siento cansado.

    Se acerca un tiempo indefinido.

    Una inercia gris, que no controlo.

    Añoro la llegada de un día feliz.

    Una inmensa guerra conmigo mismo.

    Una redimensión de la vida cotidiana.

    Reivindicarme nuevamente como único.

    El diseño de un nuevo esplendor.

    Vivir en clave de verso libre y soñar.

    Tal vez, los viejos sueños acabaron.

    Necesito fuerzas para reinventarme.

    Una jugarreta de la edad y los sentidos.

    Tengo nostalgia del futuro que diseñé.

    Ese que hoy es esquivo y etéreo.

    Volar al borde de la ilusión del camino.

    Volver a recordar los olvidos sembrados.

    Ordenar y desordenar mis pensamientos.

    Viajar de punta a punta de las ruinas del día.

    Usar el ingenio con la facilidad de siempre.

    Dejar de sembrar tormentas y caminar.

    Actuar y pensar en vez de pensar y actuar.

    Superar el desarraigo de las frustraciones.

    Volver a buscar la épica de las viñetas.

    Buscar el calor prestado bajo la manta.

    Correr tras las palabras perdidas.

    Volver a sonreír de forma cotidiana.

    Apagar los errores y encender la ilusión.

    Besar los pasos que nunca di.

    La esperanza fiel que camina tras de ti.

     

  • Renuncio a tu vera.

    viernes, octubre 14, 2016 Permalink 0

     

     

    Me duele el corazón

    aunque no esté desbocado.

    No quiere latir

    más allá de un sustento.

     

    Le conozco.

    Vive agazapado.

    Soñado, tal vez,

    con el desquite.

     

    Le escucho musitar:

     

    “Este mundo es pequeño

    para morar ambos en él.

    Salvo que te entierren

    y yo cave la tumba.”

     

    Habrá que apaciguarlo.

    Sobrevivir a la herida.

    Lamerse las entrañas,

    y dejar que cicatrice.

     

    Me enseñaste la cara

    y escondiste el corazón.

    Como un verso,

    mal pronunciado.

     

    Ese,

    que no queremos recordar.

     

    Renuncio a tu vera.

    Sepulto nuestro pasado

    bajo una amarga ceniza.

    Ni siquiera el desamor

    compensa el puñal

    que, vilmente clavaste.

     

    Necesito olvidar tu existencia,

    y seguir viviendo.

    La felicidad es un precio

    demasiado alto

    para tu desprecio.

     

     

    Una tupida niebla

    silencia el pasado

    que no deseo recordar,

    ni siquiera para olvidarlo.

     

    Al fin y al cabo,

    la única locura

    que deseo vivir,

    necesita

    de unos brazos

    sinceros.

  • Pequeña criatura

    lunes, octubre 10, 2016 Permalink 0

     

    Las palabras se las lleva el viento, pero la herida, siempre, la deja abierta.

    Seguramente anidará sobre las cumbres junto a los actos olvidados.

    Esos que realizaste arrancándote trozos de vida llorando en carne viva.

    Esos que son todo para ti y para otros un gesto simple y obligatorio.

    Hace más daño la insensibilidad que la ignorancia.

    Pasan los años y cometemos los mismos errores que a los diez años.

    Solo que esta vez miras directamente a los ojos y el brillo de la infancia,

    se ha convertido en un reflejo en el fondo de un pozo de resentimiento.

     

    No me rindo.

     

    Transito.

     

    Trato de olvidar.

    Miro a lo lejos.

    Y pienso,

    que lo que acontece,

    hoy es verdad

    y mañana,

    lamentablemente,

    Mentira.

     

    Pequeña criatura:

     

    ¡Vuela!

     

    Pero no olvides

    que el primer viaje

    lo diste apoyando

    con fuerza tus pies,

    sobre el nido

    que te dio la vida.

     

  • Algún día.

    miércoles, octubre 5, 2016 Permalink 0

     

     

     

    No robes mi vida. Deja que pueda seguir jugando con ella.

    Deja retazos. podré recomponerla combinándola nuevamente.

    Bebe mi sangre. No sabrás donde terminas y donde comienzo.

    Concreta tu tiempo. El mío comienza al final del tuyo.

    No seas miserable. Piensa que alguien valorará lo que dejas.

    Háblame como a un niño. Mi infancia fue dura, pero me ilustró.

    Declárame tu amor. Lo que no existe hoy, un día si lo fue.

    Déjame bajo una tumba. Así podrán recordarme a diario.

    Se persona. Algún día, no muy lejano, fuiste importante para mí.

    Respeta tus recuerdos. No fuimos una novela, fuimos historia.

    Apaga bien lo que dejas. La incandescencia hace daño.

    No te conviertas en un mito. Sigo queriendo amarte a diario.

  • Hubo una vez.

    martes, septiembre 20, 2016 Permalink 0

     

    Hubo una vez

    en que fui libre

    y llamaba de tú

    al mismísimo viento.

    Saltaba las vallas

    y me colaba

    entre las fiestas

    hasta el amanecer.

     

    Hubo una vez

    en que la tarde

    era perenne

    y tus manos

    me asían

    mientras las nubes

    formaban remolinos

    sobre la mar.

     

    Hubo una vez

    en que te sentiste

    una cometa al viento

    y te observaba.

    Cada caudal de viento

    era un suspiro.

    Y cada sonrisa

    brillaba en tu piel.

     

    Hubo un tiempo

    donde tú y yo

    éramos nosotros

    y reír un deseo.

    Lo hubo y se evaporó

    entre tardes menguantes

    canciones de a uno

    con lágrimas de a dos.

     

    Hubo un tiempo

    donde conversar

    estaba sobrevalorado

    pues un beso recitaba

    palabras inventadas.

    Hubo eternidad

    y la derretimos

    al dejar de abrazarnos.

  • Cabizbajo.

    martes, septiembre 13, 2016 Permalink 0

     

    Mis sábanas aun huelen levemente a tu piel y a una  soledad intensa.

    La miscelánea del primer amor y el último abrazo son insoportables.

    Algo muere cuando la esperanza estalla en mil pedazos ante ti.

    Es un grado superior de sufrimiento que desemboca en confusión.

    Mi corazón dejó de galopar mientras su inocencia envejece de amor.

    Una declaración de amor perdida entre las volandas de un gran  dolor.

    Mi verdad es ahora furtiva y grita instantes de conjuras e infelicidad.

    Cuando la ilusión se postra ante la ironía no muere. Languidece.

    ¡Qué dulce sabe  la verdad que te sorprende al alba y te apuñala!

    Mis ojos se arremolinan sobre la piel desgarrada por el ansia vacía.

    Y aprendes a caminar mirando hacia atrás huyendo de la orfandad.

    Me sorprendo a diario guardando la distancia conmigo  mismo.

    Y mientras maldigo aquellas falsas promesas inundo mi esperanza.

    Ando buscando, cabizbajo, una infidelidad digna del viento del norte.

     

     

     

  • No quisimos.

    lunes, septiembre 5, 2016 Permalink 0

     

    Buscando en lo imaginario, me encontré con lo cotidiano.

    Descifrando silencios, medias palabras e indiferencias,

    mientras me queda una oportunidad y ninguna disculpa.

    Desengancharme de ti fue fácil. Lo difícil es seguir con la vida.

    Ahora hablo de ti pero no sé de tus sueños ni tus vivencias.

    Me gustaba mirarte dejándome envolver por tu voz esquiva.

    Tus manos templadas. Los labios temblorosos. El misterio.

    Ayer no quisimos y sin embargo, hoy  no podemos.

     

  • El abrazo que me regaló la vida.

    jueves, septiembre 1, 2016 Permalink 1

    Despiertas el día con una sonrisa contagiosa.

    Cuando te abrazo siento que te acurrucas.

    Tus gestos reinventan la felicidad.

    Gritas a los cuatro vientos tu presencia.

    Eres cómplice de una nueva vida.

    Juegas con la vida como si fuera tuya.

    Te asombras y la respiración se entrecorta.

    Usas los sombreros junto a tu estado de ánimo.

    El agua y la música son tu banda sonora.

    Si hay que pegar un punto tu brazo es el mundo.

    Eres la extensión de quien te rodea.

    El rey de las risas y mordidas perdidas.

    El dinosaurio reencarnado.

    El color que siempre falta y nunca sobra.

    Nadie lleva como tú una nariz de payaso.

    El Peter Pan de siempre jamás.

    Una burbuja en medio del bosque.

    El hermano perfecto de tu princesa.

    Un peluche perfecto para abrazar.

    El remate perfecto de la orilla del mar.

    El octavo color del arco iris.

    La intensidad vestida de ingravidez.

    La manzana madura que redondea el almuerzo.

    El sueño de porcelana.

    El superhéroe  de la casa.

    La fiesta perfecta bajo la lluvia.

    Las ganas de vivir del aroma del café.

    El monstruo perfecto para partirte de  risa.

    El juguete que lidera Toy Story.

    El terror de las chuches.

    La Navidad perpetua en tu cara.

    El disfraz perfecto para la fiesta.

    El abrazo que me regaló la vida.