• El sentir de mi incandescencia.

    jueves, agosto 4, 2016 Permalink 1

     

    La linde entre tu despecho y mi arrepentimiento es un vergel nostálgico

    donde mi llanto abona el deseo y  poda la inútil nostalgia que evocas.

    Aprieta el sol difuminando la frontera y el mudo anhelo se despierta.

    Exhumemos el sincronismo de nuestro desesperanza y redecorémoslo.

    En mi deseo por ti, nada muere. Encadena hitos rebeldes y sentidos.

    La luz de tus labios nunca ha dejado de caminar hacia mí. Y los busco.

    El destino se aleja si no avanzamos al unísono logrando no despertarlo.

    Acepto las piedras del muro que construimos de espaldas al futuro.

    Porque un día huíamos uno del otro sin pensar que la vida es curvada.

    Un matiz de esperanza habita en mi corazón y susurra tu nombre en vano.

    Una flor que anida sus raíces en el fondo de un pozo lleno de ilusiones.

    Mi corazón aprendió a vivir con el borboteo de tu sangre. Lejano a la corteza.

    Baila en silencio para mí. Envuelve las olas de este atardecer y hazme renacer.

    Te nombro la piel ceñida que me envuelve. El sentir de mi incandescencia.

    Sembremos esta derrota en la fértil tierra lejos de la furia que nos invade.

     

     

  • Papi.

    viernes, julio 29, 2016 Permalink 1

     

    Existe magia

    en el tarareo de una niña

    a sus juguetes del momento.

    En la conversación íntima.

    En la caprichosa luz

    que entra en su cuarto

    y juega con el espacio

    hasta darle vida.

    En los colores anárquicos

    que rodean la escena.

    En la niñez

    en estado puro.

    En los instantes

    en que sucede.

    En el recuerdo

    que mejora tu vida.

    En mis brazos que te buscan.

    En tu sonrisa sorprendida.

    En la palabra “papi”.

    En la palabra “cariño”.

    En ti y en mí.

    En nosotros.

     

  • Absoluto silencio.

    miércoles, julio 20, 2016 Permalink 1

    Los niños, embriagados de su estruendosa risa,

    juegan con la fuente de agua al son de su movimiento.

    Un anciano, vestido de urgencia, deambula por la plaza,

    indeciso entre la búsqueda y el olvido de su amor.

    Una paloma observa, impávida, desde un flamboyán,

    con gestos anárquicos. Casi juzgando un caso de locura.

    La tarde discurre a ritmo del alargamiento de las sombras.

    Me repito, una y otra vez, donde está el aire de tu presencia.

    Sentado en un banco me siento nadie, y sin embargo respiro.

    Vaciaré mi soledad sobre este aire arremolinado que quema.

     

    Poco a poco te vas,

    y me cerca la oscuridad.

    Me abraza el vacío,

    con su frío aliento.

    Se atascan  las esperanzas

    ante la avalancha de recuerdos.

    Un roce del infinito,

    con aire de silencio,

    me arranca la piel

    y me deja en carne viva.

    Tendrás un espacio intercostal,

    sobre el que lloraré tu ausencia.

    En absoluto silencio.

  • Soy libre.

    viernes, julio 15, 2016 Permalink 0

     

    Soy libre

    porque amo depender

    de tus emociones

    sin sentirme esclavo.

     

    Te elevas al cielo,

    y me llevas contigo.

     

    Odio despertar de un sueño

    con lágrimas en los ojos,

    y no me consuela

    aunque lo llenes de colores.

     

  • Sin condición.

    miércoles, julio 6, 2016 Permalink 2

     

    Siempre hubo un después,

    que nos salva de las llamas

    e impide que el odio florezca

    ni que sufras jamás.

     

    Te has dado cuenta que quieres verme

    cuando tu piel grita mientras se agrieta,

    ante la ausencia de costumbre.

     

    Cien versículos de paciencia

    y un manojo de cuentos,

    me entretienen mientras cuajan

    los elementos recurrentes.

     

    Saciemos esta inconsistencia

    que va avinagrando el tiempo

    y albea los espacios con ausencias.

     

    Quiero saberte.

    Sin prejuicios.

    Sin dobleces.

    Sin condición.

     

  • La frontera entre el crepúsculo y la nostalgia.

    lunes, julio 4, 2016 Permalink 1

     

    Paso a paso matamos la ilusión que impregna nuestros sueños.

    Nuestro atrevimiento es minúsculo frente a la reinvención.

    Mi patria es mi familia y su dedicación la energía que me mueve.

    Te invito a mirar dentro de ti y rescates los rescoldos del naufragio.

    Partir una y otra vez desde el centro del corazón hacia el camino.

    Desposeernos de profecías y ser capaces de rediseñar la vida.

    Podemos reescribir un mundo mejor a poco que afilemos el lápiz.

    Perdamos la sensación de vértigo a que nos desafía un folio blanco.

    Si no somos parte de la élite debemos seguir aspirando a remodelarla.

    Todo lo que pasó es historia y como tal, vive, pero no palpita en paz.

    La frontera entre el crepúsculo  y la nostalgia  no es más que humo.

    Abdiquemos ante la muerte pero no ante cualquier controversia falaz.

    Confesemos nuestros miedos para que la vida siga discurriendo.

    Si soy capaz de amarte y no lo comparto, nunca me tocará la felicidad.

    Y eso, amiga mía, imposibilitaría que tu vida sea la extensión de la mía.

     

  • Te asemejas a una obra de arte.

    martes, junio 28, 2016 Permalink 1

     

    A medida que esbozo tus cualidades,

    más te asemejas a una obra de arte.

    Mi mente crea cuerpos que mis manos

    dan forma de humo  acristalado.

    La fértil intersección que intuye

    lo incomprendido y lo  impasible.

    Sentimientos imposibles

    que trasnochan en la piel

    y duermen ausentes.

     

  • El puñal de Dios.

    martes, junio 21, 2016 Permalink 1

     

    Hay almas que envejecen a marchas forzadas,

    fruto de un compendio de conversaciones

    imaginadas con trazos aislados de cordura.

     

    Me alimento de migajas de tus emociones

    que abrevaron en una primavera conclusa

    y siguen errando de corazón en corazón.

     

    Se hace la noche sobre mis esperanzas

    mientras fecunda una gota de roja sangre

    sobre mi cansado espacio intercostal.

     

    Aprendí a morir decorosamente

    mientras jugabas a ser el puñal de Dios.

     

     

  • Tu orilla de la cama.

    martes, junio 14, 2016 Permalink 1

     

    Larga calma de tu cuerpo sobre arremolinadas sábanas.

    Palpitan los anhelos entre contracciones involuntarias.

    Se consuma el deseo y consumimos el aire que nos rodea.

    La espuma del deseo cubre los poros de tu piel perfecta.

    Salimos del abismo al que juntos accedimos a nuestra vera.

    Resplandece el blanco de tu sonrisa sobre el rojo imperfecto.

    Un velo de agua compartida y sueños consumados de a dos.

    Oro que asciende. Aromas de sal y sabor maduro de fresa.

    La consagración de la ofrenda de los cuerpos incombustibles.

    El centelleo que siembra el humo de la pasión espontánea.

    El rumor de la orilla de la cama. tu sombra repleta. Tu orilla.

    Dentro de mi corazón se abre un hueco abocado a tu aliento.

    Siembro hueso y sangre vencida. Recolecto turgencia divina.

    Te atesoro, y ya comienzo a temblar si algún día te pierdo.