• Una tormenta perfecta

    viernes, enero 22, 2016 Permalink 0

    En mi hora más brillante, alcanzo a pronunciar tu nombre sin inmutarme.

    La impune nostalgia que pues cargar en tu maleta sin zozobrar de dolor.

    Aquella pasión que nos desbordaba nunca dejo de asustarnos a cada paso.

    Aquella historia terminó arrodillándome  ante  la colina de los fracasos.

    Calumniamos los principios de la entrega y varios versículos del amor.

    Sorpresas que desconocía, pero bullían entre la piel fría como el ámbar.

    Desmerezco la ausencia de tu voz. La penitencia de tus labios vacíos.

    Con el tiempo, he acumulado una deuda de honor con mi corazón.

    El respeto por la pasión incondicional fue un veneno que me horadaba.

    Respuestas inexplicables compartidas entre silencios distorsionados.

    Sigo viajando sin equipaje desde mi gruta hacia los confines de la razón.

    Escarmenté con el veneno de las palabras huecas con una cicatriz perenne.

    Culpa mía. Demasiadas ilusiones se desbocan en las rendijas del llanto.

    Al final, tan solo me queda la fantasía como antídoto ante lo imprevisible.

    Un gran momento para una tormenta perfecta que permita reinventarme.

     

     

     

  • Sigue esperándome.

    lunes, enero 18, 2016 Permalink 0

     

    Hola Olga, hace siete años que no estás.

     

    La hija de nuestra amiga Ali, escribía en estos días, una frase preciosa:

    “Eres mi casualidad más bonita.” Esa mujer ha parido pequeñas diosas.

    Pocas personas me han cogido de la mano y me han mostrado sueños.

    Tu fuiste una de ellas. Me enseñaste a escribir en un folio mis sentimientos.

    También, que en los detalles imperceptibles  estaba la grandeza de la vida.

    Juntos dimos forma a unos pocos miles de folios aderezados de música.

    Te levantabas temprano y nos atendías a todos con una frase personalizada.

    Eran tiempos de dudas, de embriones nonatos y de ilusiones desmedidas.

    Aprendí a expresar lo que sentía y, poco a poco,  voy aprendiendo a escribir.

    Ya no soy quien era. Fuiste la frontera entre la decadencia del egoísmo

    y el florecimiento de una sonrisa tatuada al dobladillo de tu falda.

    Amé tu vitalidad sin invadir tu espacio. A mirar por tu ojos. Y aprender.

    Ahí estaba el mundo de todos y cada uno que conformamos la comunidad.

    Agazapada bajo tu piel borboteaba tu cruel e inesperado adiós.

    Tu silencio permanente robó mi sonrisa y me sentí a merced de la duda.

    Sin embargo, amiga mía, sembraste un mano de semillas de ilusión

    Que un hoy sostienen mi nuevo yo y el recuerdo imborrable de tu gesto.

    Sigue esperándome. Nos queda una última poesía a dos manos.

    Besos.

     

     

     

  • Mil maneras de olvidarte

    lunes, enero 11, 2016 Permalink 1

     

    Me obsesiona el como simplificar

    la complejidad de la vida:

     

    Sus debilidades descreídas.

    Los poderes desorbitados.

    Sus silencios cómplices.

    Los corazones desposeídos.

    Las renuncias entre lágrimas.

    Su incomprensión pesimista.

    Las promesas impermeables.

    Los individuos rodeados de aire.

    Sus confianzas diseminadas.

    La incapacidad de sentir.

    Los abrazos con las manos cortadas.

    La irrigación de los sentimientos.

    El conflicto permanente.

    Sus mitos celestiales.

    Sonrisas petrificados sobre silencio.

    Las palabras que suenan a vacío.

    El esbozo rutilante de tu sonrisa.

    La desorientación de tu mirada.

    La renuncia a tu libertad.

    Sus mil maneras de olvidarte,

    y una más para extrañarte.

    Al fin y al cabo fuimos mariposas

    sin su inexcusable metamorfosis.

     

  • mi realidad inventada

    lunes, enero 4, 2016 Permalink 0

     

    No quiero renunciar a mi humanidad.

    A la emoción impalpable.

    A la magia caballerosa.

    A equivocarme y reinventarme.

    A degustar una copa de vino. Y otra.

    Al sonido envolvente de la música.

    A disfrutar y sufrir.

    A fumarme un buen puro.

    A avergonzarme y reivindicar.

    A las sombras sin oscuridad.

    A la evasión de las palabras pronunciadas.

    A la ambigüedad calculada.

    A la lucha por las revelaciones.

    A mi realidad inventada.

    A la burbuja de los sueños.

    Al entendimiento condicionado.

    A la ausencia de culpa.

    A los errores póstumos.

    A la fidelidad a la melancolía.

    A los espacios infinitos y cercanos.

    A los remedios efervescentes.

    Al amor contracorriente.

    A la existencia de tus labios.

    A enamorarme cada día.

    Al egoísmo de vivirte.

    Al aroma de tu intimidad.

    A empaparme de tu corazón.

     

     

     

     

  • Esta vida es una comedia

    martes, diciembre 29, 2015 Permalink 0

     

    A través del proceloso encanto de tu piel,

    deletrea conmigo una canción de amor.

    Musitemos viajes a mares lejanos.

    Intrépidas explicaciones de sabores inventados.

    Esquivemos la erosión del afecto,

    y su fuerza centrífuga hacia la soledad.

    Transitemos, despacio, desde el silencio

    hacia la mas excéntrica ilusión.

    Soslayemos el futuro cruel de Henry James.

    Postergamos sentimientos y urjamos al tiempo,

    y al desconcertante tiempo compartido.

    Al fin y al cabo, esta vida es una comedia,

    donde evadirnos mientras pasamos por allí.

     

  • Migajas de lo que pudo ser

    lunes, diciembre 28, 2015 Permalink 0

     

    Mis versos desnudan los miedos dispersos por el alma.

    Inquietudes que viajan en la cresta de la ola batiente.

    Inviernos de sangre helada y rosas inclementes al deseo.

    Elegantes fragancias que recuerdan y me hacen sangrar.

    Una piel apática que perdió su secreto, tersura y lucidez.

    Guardo besos oscuros que me consuelan en soledad.

    Ruidos hirientes de un corazón al que le cuesta latir.

    Añoro la transparencia del azul rodeado de buenos días.

    Trazos que se diluyen en el aire cálido que ahueca el llanto.

    La esperanza se culmina en el secreto de tu silencio.

    Palabras menudas que carecen de eco perceptible.

    Manos exentos de cabellos y labios que repasar en la noche.

    Susurros que buscan huellas agazapados bajo la niebla.

    Escudos inmóviles a la búsqueda de la victoria imposible.

    La pluma construye historias imaginarias exentas de hogar.

    Migajas de lo que pudo ser y, desgraciadamente, ya no es.

     

  • Una mirada al invierno

    martes, diciembre 22, 2015 Permalink 0

     

    Una mirada al invierno es un desajuste emocional envuelto en seda.

    Un compendio de buenas y malas sorpresas de lo que fue cotidiano.

    Risas secas y contagiosas que comprenden el abismo de la locura.

    Trazos discontinuos  desde lo perplejo a lo adivinatorio de las relaciones.

    La plenitud de una realidad azarosa intercalada de alma e intensidad.

    El canto rodado en que la vida convierte a las aristas de cada día.

    Aullidos reescritos con la templanza de la cicatriz blandida en el costado.

    La salvaje transgresión del canto  libre hacia el silencio penetrante.

    Un camuflaje dinamitado ante el arriesgado espejo de la incomprensión.

    El absurdo sinsentido que convierte la entrañable vivencia  en extraña.

     

  • Inmortales silencios

    viernes, diciembre 18, 2015 Permalink 0

    Pasaste por mi vida como  obra incompleta.

    Volutas de humo que aspiro y arremolino.

    Surcos en mi mente y estrías en el corazón.

    Un manojo de rosas secas en el bolsillo.

    Chispeaste salmuera sobre mis sentimientos.

    Perdí la poca virginidad que me quedaba.

    Una oquedad de alegría estremecida.

    La  adoración del falso ídolo amamantado.

    Ojos sumergidos en vidrio azulado.

    Versos inspirados en la oscuridad de mis venas.

    Un aliento que se desvanece entre recuerdos.

    Rocío que se evapora al contacto con la piel.

    Voluntades minuciosamente soslayadas.

    Alma reprimida de la libertad de la resurrección.

    Defectos ladeados bajo el pretendido dobladillo.

    Alfileres que conjuran el péndulo del perdón.

    Sombreros abandonados en el camino.

    Botones acristalados en el frio de la distancia.

    Un impalpable signo de la cruz que expía culpas.

    Miradas de amor enroscadas al corazón.

    Gestos sordos repicando al futuro.

    Silencios. Inmortales  silencios.

     

  • Algo que es cierto, lo es desde su principio.

    jueves, diciembre 17, 2015 Permalink 1

     

    Algo que es cierto, lo es desde su principio.

     

    Hoy ha fallecido mi profesor escolar de matemáticas.

    Y, como se daba en aquellos tiempos, también de deporte.

    Un ser extraordinario que forjó la mente y el cuerpo que soy.

    Recuerdo salir a la pizarra a desarrollar un problema,

    y tras largos minutos escribiendo y borrando,

    presentaba la resolución con un sonoro rechazo del resultado.

     

    Borraba todo lo hecho y lo repetía, dos o tres veces.

    Siempre con el mismo resultado insatisfactorio.

    Desanimado. Preocupado por el cero de la nota, desistía.

    Le preguntaba al profesor, ¿cuál es la solución?

    La respuesta casi siempre era la misma:

    La primera de todas. ¿Porqué la borraste?

    Es que Vd. Me dijo que estaba mal.

    ¿Y quien soy yo para decir mentiras si tu tienes la razón?

     

    Si dudas pierdes. Tu tiempo. Mi tiempo. Y el de tus compañeros.

    Tienes un cero y la próxima vez aprende a defender lo que haces,

    antes de rendirte.

     

    En el campo de los deportes no era distinto:

     

    Horas y horas jugando a futbol, baloncesto, voleyball,

    balonmano, carreras, relevos, ajedrez.

    Y tobo bajo la motivación de sumar o restar un punto

    en su otra clase de matemáticas según el resultado.

     

    Aquello eran batallas campales. Había que competir.

    Para ello seleccionábamos a los mejores.

    A veces con mayor, a veces con menor fortuna.

    Pero siempre queríamos ese punto necesario

    para aprobar o mejorar las notas.

    Mejor que las chuches o los reconocimientos.

    Lo habíamos concedido peleando en todo y entre todos.

     

    Tal vez no tenía nada de pedagógico.

    Ni era la ortodoxia educativa mas pura.

    Pero era su método y funcionaba.

     

    Y así fue. Y así soy.

    Su obra y mi vida.

    Gracias Don Clemente.

    Gracias infinitas.

  • Aprendices de todo

    lunes, diciembre 14, 2015 Permalink 0

     

    Somos innatos buscadores de felicidad.

    Aves taciturnas sin nido donde volver.

    Cronistas de realidades propias y ajenas.

    Payasos con fachada de color,

    y alma de cristal.

    Decisores en hora mala, de nuestras vidas.

    Aprendices de todo,

    fracasados en la nada.

    Maestros en buscar destellos en la oscuridad,

    y  en darles una vida intensa hasta explosionar.