• Soldados de plomo

    martes, diciembre 23, 2014 Permalink 0

     

     

    Deja que tatúe en tu vientre las noches en que te he soñado.

    Deja que las curvas de mi mano cimbreen sobre tu pecho.

    Que arranquen un suspiro enredado como hiedra en un grito.

     

    Deja que recoja tu cuerpo rendido al deseo de la noche.

    Que aposente mis labios sobre tu espalda,

    y mis manos bajo tu cuello en la almohada.

     

    Deja que adore tu presencia y beba de la magia de tus caprichos.

    Que duerma entre laureles de tu entrega acotando cada latido.

    Acúnate en mi vientre. Sueña bajo mis manos.

    Vierte cada uno de tus besos, sobre mí cuerpo.

     

    Deseo las curvas celestiales de tu cuerpo.

    Un puñado de sueños de gloria.

    La posibilidad de ver todo en positivo.

    Acumular amigos en torno a una mesa.

     

    Desgranar en la retina un paisaje.

    Olfatear el mar limpio y salado.

    Cerrar los ojos al recibir el aire de la mañana.

    Recordarte y escalofriar los sentidos.

     

    El aroma a tierra mojada después de llover.

    El tacto de hojas secas bajo tu espalda.

    La alegre sensación de realizar sueños.

    Incorporar sonrisas al camino.

     

    Añoro perderme en tus caderas, y deslizar mis labios por tus curvas.

    Dormir plácidamente, con tu mano postrada sobre mi pecho.

    Empatar la noche y el día en un acto único.

    Los susurros que recitabas antes de dormir.

    Las sonrisas que dibujabas.

     

    Desde el final de tu espalda hasta el borde de tu cuello,

    tan solo hay tres palmos y una constelación entera.

    Me gusta recorrerla a ciegas. Una vértebra, otra, un lunar, un espacio.

    Al final, mis dedos hablan de sus hazañas como soldados de plomo.

     

  • Creo en la vida

    lunes, diciembre 22, 2014 Permalink 2

     

     

     

     

    Creo en las personas.

     

    En los que se bloquean ante las adversidades.

    En los que las rodean.

    En los que se topan con ella de bruces.

    En los que tratan de desgastarla como las olas.

    En los que viven agazapados a la espera de su oportunidad.

    En los que se despiertan sonriendo.

    En los que anidan cada noche a la vera de sus sueños.

    En los que miran con respeto las grandes decisiones.

    En los que las toman a puñados.

    En los que lloran en silencio.

    En los que los sueñan con sus miedos y se despiertan gritando.

    En los que cantan en la ducha.

    En los que pintan un lienzo una y otra vez.

    En los que escuchan con la mirada.

    En los que hablan y les comprendo.

     

    Creo en la vida.

    Con su miedo.

    Con su ansiedad.

    Con toda su ilusión.

     

     

     

  • La dueña de mi guarida

    viernes, diciembre 19, 2014 Permalink 0
    http://youtu.be/9NLUgP-8lgY

     

    Que mis deseos echen profundas raíces lejos de las causas perdidas.
    La vida traza un tirabuzón en la noche y te deja postrado adorando la perfección.
    Instantes donde el magnetismo tiene vida propia y un tornasolado aroma fugaz.
    Una nana que adormece guerras y amansa la furia bajo una bóveda estrellada.

    Me gustan los mundos irreverentes. Alternativos y paralelos. Constantes y efímeros.
    Cálidos vientos que transportan aguas claras y doradas con corrientes de alto voltaje.
    La mente recrea cada esquina desde la creación perfecta hasta el deseo y la locura.

    Enredados sobre la húmeda tierra que arrincona la tristeza.
    Calientas mi piel mientras escribo sueños en el reverso.
    Esencia de flores inmersa en los pliegues de tu cuerpo.

    No habrá causa perdida si anidas en mi razón.
    Si eres mi única luz, la dueña de mi guarida.
    No hay color entre los deseos del corazón
    y la ley ponderada que susurra la razón.

  • Haces trémula mi añoranza

    jueves, diciembre 18, 2014 Permalink 0

     

     

    Nada refleja el color de los sueños como la fuerza del frio invierno.

    Una amplia sonrisa enmarca mi rostro cuando despiertas a mi vera.

     

    Como reflejo sobre agua en movimiento.

    Como pestañeo en repuesta a un beso.

    Como despertar entre almohadas.

    Como fina luz a través de la cortina.

    Como sueño que te besa en los labios.

    Como arte diseñado sobre tu pecho.

    Como dedos que se mueven a capricho.

     

    Apoyado en tu costado,

    ya no me siento pequeño.

     

    Eres el lienzo de mis deseos.

    La dulce partitura de mis sueños.

    La perfecta definición de la belleza.

    La estrella polar entre mis manos.

     

    El marco perfecto de tu sonrisa.

    La esponjosa almohada de mis labios.

    El níveo tacto de mis mañanas.

    La sonrosada emoción de tus venas.

     

    Mi vida es recuerdo.

    Es futuro y tranquilidad.

    Salpicada de sueños,

    esperanza y realidad.

     

    Y como tal,

    cada mañana,

    haces trémula

    mi añoranza.

     

  • Sombras

    lunes, diciembre 15, 2014 Permalink 0

     

    Existe una soledad mustia.

    Un tiempo vacío de contenido.

    Sombras sin equipaje conocido.

    Agotamiento y desilusión.

     

  • Dulce rendición

    viernes, diciembre 12, 2014 Permalink 0

     

     

     

    Guerra incruenta.

    Cuando dos más dos,

    eran siempre cinco.

    Y las noches en la cama,

    eran largas y cálidas,

     

    Cuando el chocolate con leche

    era el desayuno del domingo.

    las galletas absorbían la mitad,

    y el resto escurría por tu pecho.

     

    Dulce rendición.

    Fusión de silencio.

    Escarcha de amor.

    ¿Y por qué me gustas?

     

    Porque el mar diseña sus olas sobre tu piel.

    Porque la noche languidece sin tu rutilante estrella.

    Porque tu mirada revuelve mis entrañas.

    Porque tu cuerpo trata al mío de tú.

     

    Porque tus manos yacen mas que se apoyan.

    Porque nada escapa a tu presencia.

    Porque el mar se hace río sobre mi lecho.

    Porque lloro y secas mis mejillas con tus labios.

     

    Porque ronroneas en la almohada y amanece de un tirón.

    Porque río y tu mirada escudriña mi rostro.

    Porque las máscaras solo existen en la decoración.

    Porque haces bello el azul.

     

     

     

     

     

     

     

  • Idólatra de tu belleza

    jueves, diciembre 11, 2014 Permalink 1

     

     

    Diminutas sensaciones recorren mis venas.

    Cálida arena envolviendo emociones.

     

    Quisiera arrancar el color de tus labios y alimentarme de él.

    Aspirar el maquillaje de tu cara y bailar por las calles.

     

    Una frágil gota puede alcanzar el centro del mundo si de tus ojos emana.

    Un puñado de finas plumas resucita mi cuerpo en tu mundo irreal.

     

    Nunca me canso de admirarte.

    Me estremece soñarte.

     

    He sentido la aurora boreal devorando la noche a golpe de color.

    He sentido la línea del cielo desvanecerse a merced de las estrellas.

     

    He sentido una flor cambiar de color cuando pasas a su lado.

    He sentido las gárgolas de Notredam llorando flores azuladas.

     

    Sin aire, el resuello se entrecorta, cuando estas presente.

    Instantes donde estremeces el magnetismo de respirarte.

     

    Entrecortando tu realidad, alimento el viento de mis sueños.

    Me declaro, idólatra de tu belleza. Tramoyista de tu gracia.

     

    Aun tengo el sabor de tus labios goteando rojas fresas por mi garganta.

    Un traje de seda flota sobre tu cuerpo perlado de un sutil aroma a canela.

     

    Te contaré…

     

    Que me gusta besarte la espalda.

    Que el cielo revive cada tarde.

    Que las estrellas juegan al escondite.

    Que el mar siempre te acaricia.

    Que sonrío cuando tú sonríes.

    Que mi voz es grave y pausada.

    Que los escalofríos anidan en las pliegues de tu piel.

    Que tu piel me sabe a limón.

    Que mis dedos se mueren de cosquillas al tocarte.

    Que mis labios te atraen como un imán.

    Que mi piel tiene el calor de las mil y una noches.

    Que los secretos se deshacen en tu oído.

    Que las margaritas desprenden aroma cuando te acercas.

    Que los columpios quieren transportarte hasta el cielo.

     

    Y todo eso, espero, sin tener que hablar.

     

  • Un atisbo de locura

    miércoles, diciembre 10, 2014 Permalink 0

     

     

    Despierta.

    Tu presencia es ópera en tres actos, cien estrofas, una caricia y dos abrazos.

    Gota a gota. Musa a musa. Caricia a caricia, te coronas reina sempiterna.

    Ahora entiendo porque en el aire germina el vital e inexcusable beso.

    Te incrustaste en mi existencia. Entre las palpitantes rayas de mi mano.

    Despierta.

    La vida te espera. La frágil lluvia voltea sembrada de estelas.

    Mi piel resbala y espera tus manos con inusitada pasión.

    El día florece entre un mirlo rojo, una nube y una tímida flor.

    Mi corazón te espera. Mi nueva vida no quiere seguir desierta.

    Despierta.

    ¿Dónde estabas cuando latía el corazón y la noche cautivaba pestañas de sal?

    ¿Cuando las palabras eran futuro, el camino pausado y los besos entendían de alegría?

    ¿Dónde estabas cuando la traición arrebató mis sueños sin consuelo al frio de la sangre?

    Hoy, mis pestañas se funden en lágrimas huecas que no logro contener.

    Despierta.

    Me siento anudado a ti. A tus pestañas. A los rizos de tu pelo.

    A tus miedos. A tus cambios de humor. A tus pequeños enfados.

    A tus sorpresas por la espalda. A las noches carmesí.

    Un chispazo de vibrante energía me embelesa a tu cintura.

    Despierta.

    Bajar a los infiernos es un paseo de la mente si lo hacemos entrelazados.

    Cuando el rojo no es pasión sino entrega, el tiempo corre, y el aire quema.

    Me gusta el riesgo que rezuma tu piel. Excitantes colores disueltos en sal.

    Inmóvil, dulce y oscura ,emerges desde el fondo de un atisbo de locura.

     

  • El último tañido

    martes, diciembre 9, 2014 Permalink 0

     

     

     

    Soy el apocalipsis.

    El último tañido.

    El hambre insaciable.

    El asfixiante silencio.

    El alma de Caronte.

    La muerte.

  • Gravitación perfumada

    viernes, diciembre 5, 2014 Permalink 0

     

     

    Entre la esquina y mi cuerpo.

    Aprisionada de espaldas.

    Saboreo el placer.

    Explota el sentido.

     

    Disfruto mil gotas

    perladas de amarte.

    La silueta de la noche

    gritando en mi espacio.

     

    Un manto brillante

    creado en tus labios.

    me encumbran de golpe

    a la esquina de una nube.

     

    El último feudo.

    El último destello.

    El culmen de una cabriola.

    El borde de tus pestañas.

     

    Eres el centro de la tierra.

    La gravitación perfumada.

    Lo perfecto.

    Lo puro.

     

    La fruta que engendra el pecado.

    El deseo que escarcha la piel.

    El cálido despertar.

    La redención.