• Pastoreando

    jueves, diciembre 4, 2014 Permalink 0

     

    Fracasé pastoreando estrellas.

    Un desierto sin orillas se las tragó.

    Tormentas de arena sin apenas respirar.

     

    Tan solo una vida no es lo suficiente

    para aspirar el aire que exhalas al amar.

    Viviremos envueltos en momentos fugaces.

     

    Sin tus brazos abrazándome,

    he aprendido que, para vivir

    mejor dejo las ventanas abiertas.

     

     

     

  • A lomos del viento

    miércoles, diciembre 3, 2014 Permalink 0

     

    A lomos del viento cabalga un vibrante  deseo con  aroma de heno.

    Una chispa incendiaria que convierte recuerdos en simple esperanza.

    Tiendo mis sueños al viento para aspirar la fragancia y volar a tu vera.

    Admirable el deseo cabalgando desbocado a recrearse en tus manos.

     

    Hoy aprendí que un sueño no es más que un molino de viento.

    El tiempo entre mis manos me convirtió en un ser privilegiado.

    Castillos de papel cebolla. Hay días que hasta los sueños duelen.

    La vida tiene un secreto que consiste en no dar tregua y cansarte.

     

    Los raíles insistían. Las maletas llenas. La mente abierta.

    Los sueños, volando. El corazón tras él. El alma intensa.

    Rumbo al norte. Hacia tu llamada. Al futuro. A la ilusión.

    Soltando anclas. Sin planear. Allende tu sueño y deseo.

     

    Una vida sin guión. Instantes. Convivir silencios.

     

     

     

  • La vida no es prisión

    lunes, diciembre 1, 2014 Permalink 0

     

    La vida no es prisión.

    Ni barrotes bruñidos.

    Ni miedo o frustración

    enfrascada en el pasado .

     

    La vida no es

    un cuento inacabado.

    Ni una piel seca de serpiente

    que nos desafía cada mañana.

     

    El viento es aliado del verbo y la arena.

    Graba destellos sobre un cuenta cuentos.

    Descalza y desnuda la luna susurra secretos,

    en la base de un cuello, erizado e inquieto.

     

    La última tentación vive a las puertas del cielo.

    envuelta en destellos y astillas de hielo.

    La curva de tu cadera es un pasadizo

    que lleva a la locura al sueño eterno.

     

    Sacos de nostalgia,

    carga la vida

    hasta postrarte

    ante el fin de sus días.

     

    Somos dos,

    y somos uno.

    Lo que desees.

    Lo que queremos.

  • Entre la mirada y el gesto

    viernes, noviembre 28, 2014 Permalink 0

     

     

    Tacones púrpura, como único vestido al recibirme.

    Labios sabor a vino. Piel tersa. Cuello celestial.

    Solo tú sabes mimar el incendio de esta primavera.

     

    Cada momento es una vida y, como tal, irrepetible.

    Te velo los sueños mientras vienes hacia mí.

     

    Recostada sobre la hierba el sol dora, mansamente, tu piel.

    Me divierto recitando las gotas que brotan de tus poros.

    Hueles a hierba fresca. A silencio luminoso. Tal vez, a mar.

    Soplando, refresco tu piel, a riesgo de avivar el deseo.

     

    La fragilidad es un punto entre la mirada y el gesto.

    Gotas de rocío ribeteadas de manso satén.

    Me rijo por tu propia luz. Por los destellos de tu mirada.

    Por la forma que tienes de crear un unísono de dos.

     

    El viento aporta tu presencia con un halo de nostalgia.

    Un poco de ti, más que quimérico, es un mucho de mí.

    Jugaba distraído, con un manojo de sonrisas,

    y dejaste en mi almohada un resuello carmesí.

     

    Una historia de terciopelo, y aromas al viento.

    Flores candentes en el remanso del destino.

    Remolino anárquico de nubes de cordura.

    Un mundo que resalta la luz de tu belleza.

     

    Dibujo tu cuerpo bajo mis párpados cerrados.

    Sombra arabesca de los perfiles del atardecer.

    Cabalgan los colores por la vidriera del salón.

     

     

    La bruma adormece bajo el bosquejo de una estrella.

    Sello mis labios sobre el intenso aroma de tu cuello.

    Anhelos dormidos enredados en los lunares de tu cuerpo.

     

    La cereza intensifica el sabor de tus labios.

    Hay esencia de piel en las gotas que salpican.

    No concibo la vida sin el sentir de tus manos.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • La exigua luz

    jueves, noviembre 27, 2014 Permalink 1

     

     

    Sobre las sábanas arremolinadas de la noche quedan pétalos de rosa.

    Unos labios incapaces de articular palabra, doblegados por tu entrega.

    Tu negro vestido yace en el suelo, derritiendo espacios y confidencias.

    Pido asilo en tu pecho para derretir promesas que emanan de tu boca.

     

    El éxtasis de tu cintura, cimbreando cual campo de espigas doradas.

    Un mundo colorista y sencillo donde los buenos días siempre sonríen.

    El sol brilla en mi ventana, vulnerable con la posibilidad de amarte.

    Rapsodia silente de un alma conquistada a los pies de la perfección.

     

    Una cuerda trenzada con sonrisas.

    Una estrella que ya no es anónima.

    La mente cómplice .

    La luna efervescente .

     

    A veces siento tu piel gritando.

    Nuestra poesía, al fin y al cabo,

    no es maquillaje, sino luz.

     

    quiero amarte, y también comprenderte.

    Ausentarme del miedo autoconstruido.

    Respirar compartiendo un aire único.

    Duermo tranquilo. Me has hecho feliz.

     

    Respira pausada.

    Deja que coja las riendas

    de tu respiración, y resurge.

     

    Liba con ansia mi piel.

    Con la efervescencia innata

    de una caricia errante.

     

    La delicada palidez

    del toque de una flor

    sombrea tus dedos.

     

    Abrazado a tu espalda.

    Soñando bajo la aurora

    recortada sobre papel.

     

    La exigua luz

    donde la conciencia,

    pende de un hilo.

     

     

  • Abismo fugaz

    miércoles, noviembre 26, 2014 Permalink 0

     

     

    Te sueño mar.

    Rebelde fin.

    Razón desbordada.

    Entrega elegida.

     

    Abismo fugaz.

    Abrazos y despedidas.

    Cuentos y canciones.

    Estrella del revés.

     

    Nervios velados.

    Temblores ocultos.

    Mundos perdidos

    envueltos en viento.

     

    Hay azar en tus labios.

    Un garabato verde,

    jaspeado de carmesí

     

    Tu sabor es nítido.

    Emotivo.

    Intenso.

     

     

  • Lo que eres

    lunes, noviembre 24, 2014 Permalink 0

     

    Te invito a surcar los mares con viento de cola.

    Soplar las nubes desde ambos horizontes.

    Que caracoleen, centrífugas, en un beso.

    Emociones esculpidas en el reverso del aire.

     

    Lo que eres.

    Lo que emanas.

    Lo que pides.

    Lo que siento.

     

    En este teatro de vida,

    donde todo gira loco,

    lloro sobre tu vientre,

    te conjuro y te idolatro.

     

    Belleza.

    Mística.

    Planea.

    Respira.

     

    Abre tus alas.

    Acaricia el viento.

    No es tan difícil,

    aprender a volar.

  • El resto de tu presencia

    viernes, noviembre 21, 2014 Permalink 0

    Nací de tu sombra. Del resto de tu presencia. De tu otra mitad. De la añoranza.

    Ya no eres hambre. Eres sazón. La palabra justa. La caricia. Más que un deseo.
    La vida. La sonrisa. El tiempo. Entre vértices, dos rectas. Sobre blanco, dos trazos.
    Bajo el manto, luce el rojo. Sobre la luz, un espejo. Suspendida en el aire, la distancia.

    Bajo el aplomo del pincel, el lienzo. En el pretil de mi calle, el sonido de tus piernas.
    En el columpio de tu vida, en ese pequeño espacio, se balancea la mía.
    Cuadrículas desordenadas. Luminosidad suspendida. Rectas que derivan.

    Paredes de papel. Manos enjabonadas. Ofidios bífidos. Alas centrípetas.
    Escaleras de caracol. Desordenas mi mente. La conviertes en papel.
    Emponzoñas mis entrañas. Las sepultas en cal. Aletean al viento. .

    Llevo unos días obsesionado con tus labios.
    Ahí están. Tratando de vivir al margen del aire.
    Tu mente grita guerra y tu cuerpo paz.

    Son amplios. Colmados de surcos.
    De cada palabra compartida,
    y no correspondida.

    Restos de mil colores cuasi tatuados.
    Y no han perdido su esponjosidad.

    Con su pátina salada de ausencias.
    Hoy son míos. Sonríen. Les sonrío.

    Has conseguido tal grado de perfección
    que con cada beso que me entregas
    substraes gran parte de mi razón.

     
  • Soñando a tu vera

    jueves, noviembre 20, 2014 Permalink 0

     

     

    Si tuviera que crearte amontonaría mil hojas color de otoño.

    Tus manos tendrían el tacto de una pestaña en mi almohada.

    Susurraría canciones para que nunca te sintieras extraña.

    Abres vías de placer, jugueteando con la yema de tus dedos.

     

    Notas en el aire, que no lees sino intuyes, en este mundo de sueños.

    Me gusta sentarme bajo las tibias pinceladas de antiguas canciones.

     

    Y tus besos:

     

    Son carne y son piel.

    Son alma y pasión.

    Anulan la distancia.

    y erizan mis deseos.

     

    Me encantan de color rojo.

    De vainilla y regaliz.

    Sutiles y delicados.

    De los que cortan el respirar.

     

    Los que dejo en tu almohada,

    asaltan tu mesa de noche,

    para enredarse en tu pelo

    y deslizarse por tu piel.

     

    Los besos que te recuerdan.

    Los que me hacen flotar.

    Me orientan en mares lejanos.

    Me acunan soñando a tu vera.

     

     

  • Entre el nacimiento y la muerte

    martes, noviembre 18, 2014 Permalink 0

     

     

    Cuando te pierdes siempre te encuentro asida a mi mano.

    La delineada perfección de la espuma en el viento.

     

    Me muevo, insustancial, en el mundo de las sensaciones.

    No termino de sentirme a gusto entre emociones espúreas.

    Siento que tu vida maneja la historia y con ella mi destino.

    Trato de ensortijar los buenos momentos y se tornan humo.

     

    Los lunares se mueven de sitio y otros labios les ponen nombre.

    La telaraña vence y deja tu sonrisa en manos depredadoras.

    Arquitectos de lo ajeno con la ventaja de cazar en coto cercano.

    Las sombras bailan y el sonido percute mantras en mi sien.

     

    Las manos anudadas entre el escalofrío y el tiempo.

    Entre el nacimiento y la muerte.

     

    Tocado con alas de piedra hasta que enseñaste a mis labios

    como se vuela.