• Añoro volar

    lunes, noviembre 10, 2014 Permalink 0

    A veces te posas

     

    sobre una rama…

    y añoro volar.

     

     

  • Magia

    viernes, noviembre 7, 2014 Permalink 0

     

    Percibo magia cuando paseamos juntos, bajo la incesante lluvia.

    Un ritmo. Un chapoteo imperceptible. Esquinas desiertas. Tierra mojada

    Reflejos sobre losetas mojadas cimbrean entre geometrías perfectas.

    Aromas anárquicos. A flores, farolas, conversaciones entrelazadas.

     

    El viento juega con tu bufanda susurrándole que lances la cometa.

    Los niños salen del cine con sus botas de agua dispuestas para el barro.

    Fotos urgentes bajo lentes jaspeadas que armonizan agua y sonrisas.

    Campanas anónimas te orientan en la tormenta junto a la estrella polar.

     

    Cuando el equilibrio depende de la cordura,

    y las manos son insuficientes para domar el viento.

    Observo tu mano firmemente asida sobre la mía.

    Me detengo unos segundos bajo la lluvia, y te abrazo.

     

     

     

  • Vulnerabilidad

    jueves, noviembre 6, 2014 Permalink 0

     

     

    La vulnerabilidad meliflua:

     

    Inconsistencia del ser para conquistar lo eterno aunque persiga sombras.

    Amo pensarte. Inmóvil. Abstracta. Perfecta. Efervescencia de mar.

    Lo furtivo es filamento. Trashumancia de los sentidos. Esencia en el aire.

    Bancos alineados al socaire. Un eco entumecido atrapado entre dos filos.

     

    Hay días en que la arquitectura del deseo vuela entre el espacio intercostal.

    Días en los que una pausa para respirar es el momento mágico para besarte.

     

    Llamadas y respuesta.

    Llamaradas y esperanza.

    Huellas profundas

    al borde de la piel

  • Un lugar

    miércoles, noviembre 5, 2014 Permalink 0

    Un lugar para vivir… La base de tu cuello.

    Uno para morir… El regazo de tu vientre.

     

     

     

  • Múltiples sensaciones

    martes, noviembre 4, 2014 Permalink 0

    momentos a traición.

    Esos que te despiertan y,

    curiosamente,

    te hacen volver a soñar.

     

    Mis manos asen tus muslos.

    La justa tersura entre

    la dureza extrema.

    y textura de viento.

     

    Las venas con su torrente de sangre.

    Desbocada y concéntrica,

    confluyen hacia un aroma

    cien por cien mujer.

     

    Recostado sobre la almohada

    me incorporo a este mundo

    tras una siesta a tu lado.

     

    Descubro que soñarte, teniéndote al lado,

    no tiene precio al despertar alma y cuerpo

    en actual tiempo e idéntico espacio.

     

    Aun recuerdo múltiples sensaciones

    inacabadas en la esencia del delirio

    y que ahora puedo culminar.

     

    Mis manos no serán torpes.

    Sabrán buscar milimétricamente

    el contorno de tu piel.

     

    Iré desgranando sueño a sueño,

    y, como parte indisoluble de ellos,

    potenciarás la realidad con esmero.

     

    Me darás vida y yo entrega.

    Me prestarás el brillo de tus ojos

    y yo, a cambio, la intensidad de mi piel.

     

     

    Así la tarde se hará larga,

    y la noche corta.

     

     

    Mis deseos íntimos

    y tu placer inmenso.

     

     

     

  • Fragmentos desechados

    lunes, noviembre 3, 2014 Permalink 0

    Nací perdido bajo el temple de una cucharada de desconsuelo.

    Me acostumbré a mirar la vida a través del humo de un puro.

    Especiado. Ecléctico. Difuminado. Infinitamente opaco.

    Intensifiqué la culpa hasta las barandillas de la entelequia.

     

    Entendí la vida a través de fragmentos desechados por los demás.

    Me indigné ante la comprensión limitada de un corazón menguante.

    Buscaba acróbatas jubilados que me distrajeran por unas monedas.

    Fingí anécdotas de viejas películas amontonadas en mi cabeza.

     

    Buscando chispas en la esquina de mi alma

    encontré el ardor que proyectan tus manos.

    Me enseñaste a volar asido a una cometa

    que revoloteaba, lejana, en círculos sobre ti.

     

  • El amor debilita los corazones

    jueves, octubre 30, 2014 Permalink 2

     

    El amor debilita los corazones e inventa finales mientras dura.

    Bebes, amas y llenas tu cabeza de pájaros de camino a su final.

    El amor nunca fracasa en la elección de la derrota que buscas.

     

    Las historias solo son eternas mientras declinamos ideales

    en los que pronunciamos sentencias sobre amores eternos.

    Falsos axiomas que tan solo te quieren mientras te quieren.

     

    Nos acostumbramos demasiado rápido al manto del fracaso.

    Una cabalgata de corazones debilitados con  vino y rosas.

    Cuanto daría por inventar un final bordado de plata y oro.

     

    Inclinarme hasta deshacer este maldito amor entre extraños.

     

     

     

     

    Versión libre de la canción “la extraña pareja” de Ismael Serrano.

     

    ¡Que grande eres!

     

     

    Les dejo la canción para que escuchen la base del escrito.

     

     

     

     

     

     

  • Anclar sueños

    miércoles, octubre 29, 2014 Permalink 0

    Vivir es reencontrarte y no dormir solo, en mi cama otra vez.

    Incorporar la valentía a algo más. Despertarse. Anclar sueños.

    A veces me consumo tanto, que ni siquiera proyecto sombra.

    No te vistas. Mejor transforma mis manos y cristaliza la noche.

     

    Te observo. Duermes. Andas inquieta. Excitada.

    No paras de moverte. Como una danza tribal.

    Tu espalda se desliza entre los pliegues de la cama.

    Tus piernas se enredan en el canto de la almohada.

     

    Tu cuerpo rezuma el perfume de ayer.

    Pequeñas olas alocadas que se expanden.

     

    No me atrevo a despertarte, aunque tengo la sensación

    que ese sueño llevo una vida deseándolo.

     

    ¿Cómo despertarás?

    ¿Con la mirada brillante?

    ¿Con la piel sudorosa?

    ¿Con un deseo salvaje?

     

  • Crisálida de mi tortura

    lunes, octubre 27, 2014 Permalink 0

     

    En las largas noches de otoño,

    aprovecho los huecos que deja tu voz.

    Recuerdo lo importante que es sentirte

    cuando apenas consigo escucharte.

     

    Bipolaridad insustancial

    intensamente arcana.

    Busco presencia

    en lo inconsolable.

     

    Sangre fresca que me regale

    unos días más de vida.

     

    Fragancia de tierra mojada

    para mis tardes aciagas.

    Olas batientes para aspirar

    la reconfortante sal.

     

    Algunas tardes,

    la soledad es tan grande

    que soy capaz de escuchar

    como se encoge mi alma.

     

    Eres quien me hace real.

    Mi redención de la ceniza.

    La crisálida de mi tortura.

    El tañido en la densa niebla.

     

     

     

  • Historias

    viernes, octubre 24, 2014 Permalink 0

    Las historias que no se consuman,

    no son aire, ni historia,

    ni dan un punto de sombra.