• Destino o señal

    jueves, enero 8, 2015 Permalink 0

     

    Adoro las palabras cifradas.

    El códice entre líneas.

     

    La rosa escarlata,

    Las tentaciones trastabilladas.

    Lo irresistible.

     

    Lo irrenunciable.

    Lo intenso,

    Lo memorable.

     

    El futuro aun no tiene memoria y,

    es un lujo que podamos soñarlo.

     

    Siempre me he considerado aprendiz.

    Siempre me ha gustado el vuelo rasante.

    Me gusta saber dónde se esconde la luz.

     

    Dime si las estrellas son destino o tan solo señal.

    Caminar distraído sin pensar en el viaje de vuelta.

    Volar con la mente perfectamente enfocada

    hacia el punto exacto donde se cruza el camino.

     

    Nada tiene poder para materializar un sueño.

    Rescatar una mueca, una fantasía, un sonido.

    Que mis actos tengan vocación de eternos.

    Los lunáticos soñadores de la última realidad.

     

    ¡Aún necesito descubrir cómo se declina el verbo amar!

    Nuestro siempre.

    Ese que dura un instante y nos falta aire para respirarlo.

    Me entusiasma la vida porque  llegas perpendicular a ella.

  • Pasan las horas

    miércoles, enero 7, 2015 Permalink 0

     

    La ventana mojada. Una nube satura la casa.

    Tres notas reverberan.

     

    Caprichosa cadencia repiquetea la lluvia tras el cristal.

    La tarde se vuelve silente.

    Vaga e insustancial,

    como cuchillo que se hunde sobre el costal.

     

    Pasan las horas.

    Los días se deslizan lánguidos.

    El aura menguante.

     

    Las grandes gestas fueron cantadas

    por simples juglares, bohemios o rapsodas.

    Armado con un lienzo

    una irreverente pluma garabatea.

     

    Disfruto tus proezas cuando te enfrentas a los miedos.

    Cuando el orgullo diseña tu destino.

    Dibujas notas en movimiento.

    Única y sensual.

    Cada fragmento de tu cuerpo.

     

    Arde el aire que te rodea.

    La suave fragancia me esquiva. Revolotea.

    Grite una sonrisa y me devolvió un instante.

    Me haces volar sin moverme a ninguna parte.

     

    Lo siento.

    Sé que las palabras pueden ser dagas sangrantes.

    Y sin embargo, nunca supe declinar la palabra te quiero

    más allá del silencio.

     

    Vacilante. Jadeante. Vagabundo.

    Descubrir un color y ponerle tu nombre.

    Compartir un paisaje y reinventar su horizonte.

     

    Soñar con tus manos y despertar a tu lado.

    Permite que disfrute tu alma con esta neófita locura.

    Que la hábil pluma te reverencie.

     

    Modelar viejas heridas en sutiles cicatrices.

    Pintar de manera irracional los surcos de otra vida.

    Rellenarlos hasta florecer con nuevos aromas.

     

    Reverdece mis manos sembradas de olvido.

    En el perdón del destino.

    En el sueño de ser amado.

     

    Esculpiré tu alma a golpe de sueños.

    Los grandes y los pequeños.

    Con cariño y con calma.

     

    En los vigorosos e intensos momentos

    en que cruzamos el umbral de la pasión.

    En la deseable quietud sobre sabanas blancas

    que estremeces cosida al calor de mi espalda.

     

     

     

  • Así morire

    lunes, enero 5, 2015 Permalink 0

     

    Hoy es tarde, y pienso más en  lo que voy a dejar

    que cuanto quiero, cuanto busco, o cuanto debo.

    Voy a la deriva a la espera de la última estación.

    Una buena cena ni si quiera reporta buena noche.

     

    Ahora que dejo de añorarte para olvidar quien eras.

    Ahora que sé, fehacientemente, que nunca serás mía

    es cuando prefiero que se apague la luz alternante

    a la que nombré “faro perenne de mis emociones.”

     

    Ya no escribo promesas ni cantos de sirena.

    Me cuesta crear parábolas que aniden en ti.

    Llego tarde a mi tiempo. A nuestro tiempo.

    Llegará mi hora antes de ver el apocalipsis.

     

    Los silencios me apuñalan de soslayo. Y sangro.

    El humo ya no me envuelve sino que me asfixia.

    Mi corazón late deprisa para durar mucho menos.

    Las traiciones solo me producen una leve sonrisa.

     

    Y así moriré

     

    Observando como el carnaval de las ánimas

    aviva sus esperanzas con la brasa de mis alas.

     

    Añorando.

    Fingiendo.

    Olvidando.

    Llorando.

  • Retazo de piel

    viernes, enero 2, 2015 Permalink 0

     

    Movemos pieza sobre el arcano.

    No hay colores definidos,

    ni brisa cálida o envolvente.

    Todo es caótico e intenso.

    ¡Que extraña es tu presencia!

    Fresca, ardiente y sonora.

    De esas que te transportan

    entre universos afines.

    Ahí estás. Tersa y desnuda.

    Aquí mis deseos perdidos.

    Envueltos en seda.

    Un retazo de piel.

    Blanca y escarchada.

    Un silencio de tus labios.

    Comenzamos a andar por la vida.

    Dejando vínculos desatados.

    Giras ciento ochenta grados.

    El mundo es el mismo pero al revés.

    No reconoces forma ni color.

    Ni tan siquiera el eco rebota igual.

    Donde el aire llora,

    El tiempo se congela.

    El espíritu claudica.

  • Donde el aire llora

    martes, diciembre 30, 2014 Permalink 0

     

    Movemos pieza en el tablero del arcano.

    No hay colores definidos,

    ni brisa cálida o envolvente.

    Todo es caótico e intenso.

    ¡Que extraña es tu presencia!

    Fresca, ardiente y sonora.

    De esas que te transportan

    entre universos afines.

    Ahí estás. Tersa y desnuda.

    Aquí mis deseos perdidos.

    Envueltos en seda.

    Un retazo de piel.

    Blanca y escarchada.

    Un silencio de tus labios

    Sube el telón.

    Comenzamos a andar por la vida.

    Dejas en el camino vínculos desatados.

    Giras ciento ochenta grados.

    El mundo es el mismo pero al revés.

    No reconoces forma ni color.

    Ni tan siquiera el eco rebota igual.

    Donde el aire llora.

    El tiempo se congela,

    el espíritu claudicará

     

     

     

  • Jaspeadas de miel

    lunes, diciembre 29, 2014 Permalink 1

     

    La nuestra, es una historia de amor escrita, desde el principio, al revés.

    Comenzamos besándonos para ahuyentar el futuro y sus sensaciones.

    La espalda fue un campo de batalla, donde la pólvora, fuegos artificiales

    y el punzante aroma del deseo humedecía el estremecimiento.

     

    Somos más que palabras y menos que sentimiento.

    Algo deseable y fugaz. Inconsistente y etéreo.

    Aire atrapado entre algodones.

    Mundos que entran en colisión.

     

    Te propongo renovar perennes ataduras en el deseo.

    Esas que nunca se ven, pero que necesito longevas.

    Libres de angostos pasados.

     

    Indisoluble lujuria atrapada en mis manos.

    Mejillas jaspeadas de miel y sosiego,

    ungidas de elixir suntuoso,

     

    Ecos incandescentes.

    Arte e incienso.

    Presentes.

     

    Me encantan estos momentos.

    Tus momentos.

    Mis momentos.

     

  • Otra vuelta de tuerca

    viernes, diciembre 26, 2014 Permalink 0

     

    Llueve sobre mi cara.
    Un aroma salobre relanza mis sentidos mas allá del cobijo de los amantes.
    El aroma a trigo, limpio y salvaje, que impregnas en mi piel al acariciarme.
    Autentico néctar de vida, esparcido en un aro perenne de mis locuras.
    Cadencias guturales con su propio ritmo, pleno de impulso.
    Suspira mis fantasías. Fabula con sus personajes y dales vida.
    Están orientadas a inventar mil y una formas de acariciarte.
    Siempre estás ahí. Paciente. Con la sonrisa preparada.
    Gotas de lluvia que dan sentido a la tarde.
    Espuma salina que levanta la tarde en mil pedazos.
    Remolinos de color cuyo epicentro nace sobre tus labios.
    Tendamos puentes de marfil sobre nuestras pesadillas.
    Tiremos desde lo alto, atronadores fuegos artificiales.
    Un horizonte nítido hace que rompamos a reír.
    Hemos sobrevivido a la noche. A la lejana aurora,
    Fundidos en un abrazo, colmado de esperanza.
    Hacia la aurora fértil de caricias sin distancia.
    Esas que, escarlatas, trepan por mis venas.
    Démosle otra vuelta de tuerca a esta vida.
  • Soldados de plomo

    martes, diciembre 23, 2014 Permalink 0

     

     

    Deja que tatúe en tu vientre las noches en que te he soñado.

    Deja que las curvas de mi mano cimbreen sobre tu pecho.

    Que arranquen un suspiro enredado como hiedra en un grito.

     

    Deja que recoja tu cuerpo rendido al deseo de la noche.

    Que aposente mis labios sobre tu espalda,

    y mis manos bajo tu cuello en la almohada.

     

    Deja que adore tu presencia y beba de la magia de tus caprichos.

    Que duerma entre laureles de tu entrega acotando cada latido.

    Acúnate en mi vientre. Sueña bajo mis manos.

    Vierte cada uno de tus besos, sobre mí cuerpo.

     

    Deseo las curvas celestiales de tu cuerpo.

    Un puñado de sueños de gloria.

    La posibilidad de ver todo en positivo.

    Acumular amigos en torno a una mesa.

     

    Desgranar en la retina un paisaje.

    Olfatear el mar limpio y salado.

    Cerrar los ojos al recibir el aire de la mañana.

    Recordarte y escalofriar los sentidos.

     

    El aroma a tierra mojada después de llover.

    El tacto de hojas secas bajo tu espalda.

    La alegre sensación de realizar sueños.

    Incorporar sonrisas al camino.

     

    Añoro perderme en tus caderas, y deslizar mis labios por tus curvas.

    Dormir plácidamente, con tu mano postrada sobre mi pecho.

    Empatar la noche y el día en un acto único.

    Los susurros que recitabas antes de dormir.

    Las sonrisas que dibujabas.

     

    Desde el final de tu espalda hasta el borde de tu cuello,

    tan solo hay tres palmos y una constelación entera.

    Me gusta recorrerla a ciegas. Una vértebra, otra, un lunar, un espacio.

    Al final, mis dedos hablan de sus hazañas como soldados de plomo.

     

  • Creo en la vida

    lunes, diciembre 22, 2014 Permalink 2

     

     

     

     

    Creo en las personas.

     

    En los que se bloquean ante las adversidades.

    En los que las rodean.

    En los que se topan con ella de bruces.

    En los que tratan de desgastarla como las olas.

    En los que viven agazapados a la espera de su oportunidad.

    En los que se despiertan sonriendo.

    En los que anidan cada noche a la vera de sus sueños.

    En los que miran con respeto las grandes decisiones.

    En los que las toman a puñados.

    En los que lloran en silencio.

    En los que los sueñan con sus miedos y se despiertan gritando.

    En los que cantan en la ducha.

    En los que pintan un lienzo una y otra vez.

    En los que escuchan con la mirada.

    En los que hablan y les comprendo.

     

    Creo en la vida.

    Con su miedo.

    Con su ansiedad.

    Con toda su ilusión.

     

     

     

  • La dueña de mi guarida

    viernes, diciembre 19, 2014 Permalink 0
    http://youtu.be/9NLUgP-8lgY

     

    Que mis deseos echen profundas raíces lejos de las causas perdidas.
    La vida traza un tirabuzón en la noche y te deja postrado adorando la perfección.
    Instantes donde el magnetismo tiene vida propia y un tornasolado aroma fugaz.
    Una nana que adormece guerras y amansa la furia bajo una bóveda estrellada.

    Me gustan los mundos irreverentes. Alternativos y paralelos. Constantes y efímeros.
    Cálidos vientos que transportan aguas claras y doradas con corrientes de alto voltaje.
    La mente recrea cada esquina desde la creación perfecta hasta el deseo y la locura.

    Enredados sobre la húmeda tierra que arrincona la tristeza.
    Calientas mi piel mientras escribo sueños en el reverso.
    Esencia de flores inmersa en los pliegues de tu cuerpo.

    No habrá causa perdida si anidas en mi razón.
    Si eres mi única luz, la dueña de mi guarida.
    No hay color entre los deseos del corazón
    y la ley ponderada que susurra la razón.