• Apátridas del consuelo

    miércoles, octubre 8, 2014 Permalink 3

    Somos emigrantes. Apátridas del consuelo. Eterno deseo sublimado al instante.

     

    Viví juventud tardía. O vejez precoz. Pero siempre, recortando tiempos.

     

    Bienvenido tiempo. Hogar de la hueca sonrisa y del palpitar ausente de fe.

     

    Nací con el don de describir la belleza y la maldición de nunca alcanzarla.

     

    Soy mi brutal y único destino. No hay orilla, ni horizonte cierto.

     

    Sentirte cerca me forja invencible. Un poder superior sustentado en caricias

     

    No caeré en la alquimia de la luz de gas. El mundo sigue suspendido a mis pies.

  • La magia inocente

    jueves, julio 31, 2014 Permalink 2

    Condenso mi alma. Me rindo a tu esencia. A tu cabello ensortijado. A tu perfume maduro.

    Al despertar que me induces. Donde tu vida concluye. Rediseñas mi vida tan solo con verte.

    Ahuyentas la soledad donde mora lo inexorable. Donde la mayoría de veces, incluso muero.

    Añoro la primera vez.

    La magia inocente.

    El sudor de la mano.

    La risa franca.

    La tez perlada.

    Una puerta secreta al universo.

    Mil palabras ahuecadas en el espacio vital de la noche.

    Una mujer azul, de inaccesible alegría, sobre tierra agrietada.

    Mi corazón ya no distingue si va o viene desde tu vida.

    Comparte mis sueños y te entregaré mi vida.





  • Al socaire de tu espalda

    martes, julio 29, 2014 Permalink 0

    Comienzo a deshojarte y, como un dios menor, hurto escamas al hielo.

    Alivio tu incandescencia con minúsculos soplidos sobre tus pliegues.

    Armonizo tiempo y deseo con una efervescencia a tumba abierta.

    Tu sonrisa, intencionadamente diluida, bajo educada y suave textura.

    Descifro el verdadero color de tus labios, sin aderezos o trivialidades.

    Una diáspora de destellos incontrolables ribetea tu amplia sonrisa.

    Un silencio litúrgico nos conmueve bajo tu inconsciencia premeditada.

    Expío mis arcanos deseos al socaire de tu espalda cimbreante y erguida.





  • No se lo que viene

    lunes, julio 14, 2014 Permalink 0

    No sé lo que viene.

    Pero algo viene.

    En la isla de mi infancia,

    aun tiran cohetes,

    por una quimera.





  • Versos y piel

    lunes, julio 7, 2014 Permalink 0

    Mi deseo cimbrea sobre tu piel.

    Acabo la noche en tus labios.

    Te amo libre.

    Sobre la sal del mar

    y el viento del sur.

    Un limbo a modo de lienzo

    El destino fija

    los pliegues de tu sueño.

    Atesoro la lluvia de tu invierno.

    La obra maestra de mis días

    conjuga versos y piel.

    Cuento huecos de tus vertebras

    yema a yema de mis dedos.

    Destello fugaz de tu complicidad.

    Los dias puros contienen mi aliento.

    Poemas nacidos para alabarte.

    Vulnerables en la orilla de la ilusión.





  • anábasis

    sábado, junio 28, 2014 Permalink 0

    mi vida

    se ha convertido
    en un anábasis
    contínuo
    desde la piel
    hasta tu corazón
  • Mi banal aspiración

    martes, junio 17, 2014 Permalink 0

    Eres mi obra.

    quien dibuja mi contorno.

    Lo que expreso. Lo que soy.

    Azul y espuma de luz.

    Intensidad del último aliento.

    Motín de sentimientos.

    Desguace de sueños.

    No pediré indulgencia

    ante la desventura de perder.

    Ni por los viejos sueños

    aun por venir.

    Mi mente se precipita

    tras un recuerdo.

    La distancia y el orgullo

    paren soledad.

    Me sobra fe.

    Me falta aire.

    Briznas que orbitan

    imperceptibles.

    Viento horadado de vestigio.

    Buscando eternidad

    bebo soledad.

    Te sobran botones.

    A mis manos, deseo.

    Un rastro adormecido

    sobrevive en mi almohada.

    Sé mi perfección.

    Mi banal aspiración.









  • Despierto

    lunes, junio 2, 2014 Permalink 0

    Despierto

    sintiéndote cerca.

    lo gutural

    y poético de la vida.



  • Historia de un titiritero

    martes, mayo 27, 2014 Permalink 0

    Te percibo mía y sin embargo no te siento como tal.

    Prefiero la incertidumbre que renunciar a esta ilusión.

    Te enroscas en mi regazo mientras recorro tu cuerpo.

    Tu piel, irreverente, late de forma continua y pausada.

    Tristeza y alegría se asilan en casa de la locura.

    Rosas acunadas sobre la mesa de noche.

    Contamos casualidades entre ideas sin pasado.

    Mientras tanto, velo la mansa cadencia de tus pestañas.

    Esa costumbre fugaz en la que parpadeas vulnerable.

    Me postro sobre el vientre que me retiene a la cama.

    Aprendemos, de a poco, a vivir como esencia de ambos.

    Almas sesgadas por la arritmia que se aleja otro poco.

    La almohada soporta sueños vacíos y sal cristalizada.

    Un tren que renuncia a marchar en círculos concéntricos.

    Ni que la distancia sea otra escusa para cerrar los ojos.

    Hace tiempo que retengo tu sabor al borde de la locura.

    Una historia que trata de un titiritero y su deseada magia.

    En esta intensidad, mi alma aprendió a contener la respiración

    Vientos que recorren la espalda desde la orilla de tus labios.

    Crónicas nacidas del vientre y oxidadas bajo siete llaves.