• Veneno y antídoto

    jueves, octubre 16, 2014 Permalink 0

    ¿Es mejor luchar contra el tiempo o aprender a disfrutarlo?

    ¿Es la felicidad un instante o lo inversamente proporcional al fracaso?

    ¿Nos enseña la decepción a disfrutar a cambio de conculcar esperanzas?

    ¿O perpetuamos la niñez con la intensidad del llanto como consuelo?

     

    En cualquier caso te prefiero un instante que soñarte una vida.

    Cuando mi alma se desliza sobre ti, fascina la órbita de uno sobre el otro.

    Convertidos en veneno y antídoto mientras subimos al cielo sin recuperar al aliento.

     

    ¿Porqué cuatro palabras si con tres bastan?

    ¿Porqué tres besos si con dos bastan?

    ¿Porqué dos abrazos si con uno basta?

    ¿Porque una vida si sabes que no basta?

     

  • Creo que es magia

    martes, octubre 14, 2014 Permalink 1

    Jalona mi espalda estaciones erráticas.

    Observo pequeños detalles sin disfrutarlos.

    A veces, la llamo de tú, y creo que es magia.

    Otras, menos prosaicas, simple experiencia.

     

    Como amiga siempre ahuyentó la locura.

    Me resguardó de campanas oscuras.

     

    Cuando arde el cielo,

    y llueve desesperanza,

    la luz se postra ante la sombra

    y escarcha al borde de tus entrañas.

     

    Hoy gotea complacencia.

    Sin dejar de mirar al pasado

    trato de anclar mi sonrisa

    en los toboganes del futuro.

     

  • Soy infinito y destello

    lunes, octubre 13, 2014 Permalink 1

    Solo pido que me entiendas

    Aunque en la cruel distancia

    te cueste escucharme.

     

    Eres el diablo

    La hipnosis del fuego.

    La gula incontenible.

     

    La arista lesiva del hielo.

    La nube que ennegrece.

    El dulzor de la sangre viva.

     

    El sonido que te agrieta.

    El fondo aguado del vaso.

    La yema curtida del dedo.

     

    No es fácil. Lo sé.

    Pero se ha convertido

    en un modo de vida

    adicto y necesario.

     

    Caminar de la mano

    como estelas sinuosas.

    Robar al ocaso

    su plácida calma.

     

    Crear instantes.

    Y difuminarlos

    mientras tatúo mi sed

    sobre tus labios.

     

    Soy corazón,

    y agua.

    Deseo.

    Y ternura.

     

    Soy infinito

    y destello.

    Y olas.

    Y viento.

     

    Lo tangencial.

    Lo arcano.

    Lo inescrutable

    Lo implícito.

     

    Soy inmortal

    en lo constante.

    Necesito de ti

    para reinventarme

     

     

     

  • Estatuas de sal

    viernes, octubre 10, 2014 Permalink 4

    Bajo el manto de las sombras,

    tanto me aparto de la soledad

    como me sumerjo en ella.

     

    He amoldado mi alma

    para sobrevivir con dos gestos,

    y evasivos recuerdos.

     

    Aun chispea la nostalgia de aquel beso

    con el que fuiste capaz de hacerme volar

    sin separar, un centímetro, mis pies del suelo.

     

    Nunca tu piel será huérfana de deseo.

    Siempre la recorrerá un halo de fuego.

     

    Nunca tus caderas se moverán solas.

    Las mías han nacido para recibirte.

     

    Anoche estuve deshaciendo nudos eternos.

    Que no lo eran.

     

    Descifrando palabras huecas y monosílabos.

    Inconexos.

     

    Anoche encontré la frontera entre tu mundo y el mío.

    Y mi fe en las trompetas de Jericó se tambaleó.

    No se pueden sostener dos reinos en un universo.

     

    Capaces de percibir que las estrellas no tienen dueño,

    aprendí a desangrar mis principios más profundos.

    Desafiar la insondable soledad de las estatuas de sal.

     

  • Silencio

    jueves, octubre 9, 2014 Permalink 1

    Silencio.

     

    Te estoy amando.

     

    Te escucho crepitar.

     

    Mis manos despiertan

     

    el deseo tras la sal.

     

    Silencio.

     

    Adoro tu mirada.

     

    El pecho desafiante.

     

    La lengua escondida.

     

    Relamiéndose.

     

    En su ataque feroz.

     

    Hay magia en los juguetes rotos.

     

    En el ocaso de la luz velada.

     

    En la huida que protege.

     

    En la fecunda lágrima.

     

    Sin preámbulo.

     

    Beso a beso.

     

    Las entrañas en la mano

     

    y la carne firme.

     

     

     

  • Apátridas del consuelo

    miércoles, octubre 8, 2014 Permalink 3

    Somos emigrantes. Apátridas del consuelo. Eterno deseo sublimado al instante.

     

    Viví juventud tardía. O vejez precoz. Pero siempre, recortando tiempos.

     

    Bienvenido tiempo. Hogar de la hueca sonrisa y del palpitar ausente de fe.

     

    Nací con el don de describir la belleza y la maldición de nunca alcanzarla.

     

    Soy mi brutal y único destino. No hay orilla, ni horizonte cierto.

     

    Sentirte cerca me forja invencible. Un poder superior sustentado en caricias

     

    No caeré en la alquimia de la luz de gas. El mundo sigue suspendido a mis pies.

  • La magia inocente

    jueves, julio 31, 2014 Permalink 2

    Condenso mi alma. Me rindo a tu esencia. A tu cabello ensortijado. A tu perfume maduro.

    Al despertar que me induces. Donde tu vida concluye. Rediseñas mi vida tan solo con verte.

    Ahuyentas la soledad donde mora lo inexorable. Donde la mayoría de veces, incluso muero.

    Añoro la primera vez.

    La magia inocente.

    El sudor de la mano.

    La risa franca.

    La tez perlada.

    Una puerta secreta al universo.

    Mil palabras ahuecadas en el espacio vital de la noche.

    Una mujer azul, de inaccesible alegría, sobre tierra agrietada.

    Mi corazón ya no distingue si va o viene desde tu vida.

    Comparte mis sueños y te entregaré mi vida.





  • Al socaire de tu espalda

    martes, julio 29, 2014 Permalink 0

    Comienzo a deshojarte y, como un dios menor, hurto escamas al hielo.

    Alivio tu incandescencia con minúsculos soplidos sobre tus pliegues.

    Armonizo tiempo y deseo con una efervescencia a tumba abierta.

    Tu sonrisa, intencionadamente diluida, bajo educada y suave textura.

    Descifro el verdadero color de tus labios, sin aderezos o trivialidades.

    Una diáspora de destellos incontrolables ribetea tu amplia sonrisa.

    Un silencio litúrgico nos conmueve bajo tu inconsciencia premeditada.

    Expío mis arcanos deseos al socaire de tu espalda cimbreante y erguida.





  • No se lo que viene

    lunes, julio 14, 2014 Permalink 0

    No sé lo que viene.

    Pero algo viene.

    En la isla de mi infancia,

    aun tiran cohetes,

    por una quimera.