• Me enredo en tu sueño

    lunes, agosto 9, 2010 Permalink 0

    Pienso en ti.

    Me enredo en tu sueño.

    Tus cándidas mejillas

    inflamadas de placer.





    Surco de lado a lado

    tu esculpido escote.

    Paro justo en el centro

    donde tus clavículas nacen.





    Mis dedos reposan sobre tus hombros.

    Libres para acariciar o excitar.

    Cada uno busca pliegues donde fertilizar

    los deseos de esta mañana de aire y sal.





    Estás inquieta.

    La respiración convulsa

    Acaso la piel se agrieta,

    porque sabes hacia donde voy.





    Muerdes tu pelo, casi lamiendo.

    El cuerpo ya no te pertenece.

    Hace tiempo que se debate

    entre el éxtasis y la erupción.





    Decides abdicar.

    Abrir los ojos y mirar.

    Como tu piel ya no es tu piel

    y mis dedos tu cincel.








  • Érase una vez lo que nunca volverá a ser

    sábado, agosto 7, 2010 Permalink 0

    Érase una vez lo que nunca volverá a ser.



    La primera vez.

    El último aliento.

    El silencio del miedo.

    La magia inocente.





    La frustración presente.

    La perfección del momento.

    El sudor de la palma de la mano.

    El cariño de tu niñez ausente.



    El sueño eterno.

    La risa franca.

    El aroma a ausencia.

    El limbo de nuestro credo.



    Me quedo con un simple sueño

    mientras las estaciones del tren

    se van recortando en el horizonte

    y convergen las vías de acero.



    “Se apaga la luz del cine. Te sientas a mi lado,

    mientras extiendo palomitas en tu regazo

    para recogerlas una a una confabulando,

    ausencia de luz, deseo y una creciente emoción.”
















  • Dentro

    jueves, agosto 5, 2010 Permalink 0

    Dentro.


    Donde mi soledad
    es mi auténtico yo.


    Es donde vivo
    y algunas veces

    muero.

  • La vital simiente

    miércoles, agosto 4, 2010 Permalink 0

    Me rindo a tu esencia.

    A las sortijas de tu cabello.

    A tu perfume a trigo maduro.

    A tu piel dorada en el estío.





    Al eco de tus pasos al perseguirme.

    Al deseo que silencias bajo tu sonrisa.

    Al loco despertar que me induces.

    Al delicioso recuerdo de tu locura.







    A veces me despierto

    mirando un fecundo brote de sangre

    que recorre la etérea piel de tu vientre

    esperando a que gotee sobre mi lengua.





    Donde tu vida concluye

    brota la vital simiente

    que sostiene mi vida

    y rejuvenece mis sueños.

  • Partículas efervescentes

    sábado, julio 31, 2010 Permalink 0

    Tan pronto te miro

    comienzo a deshojarte.

    Paso el tiempo entretenido

    quitando escamas de hielo.





    A medida que me ofreces

    tu alma en carne viva,

    alivio su incandescencia

    sustentada de rabia e ira.





    Aprendiendo a quitar excesos,

    me encuentro con tu albor primitivo.

    Aquel donde nació tu ilusión.

    Aquel donde la sonrisa era sueño.





    Ingrávidas partículas efervescentes.

    Aullidos de futuro sin envoltorio.

    Esencia pura de sueño púrpura,

    con el que un día, todos nos elevamos.




  • Hacia tu alma

    martes, julio 27, 2010 Permalink 0

    He descubierto tus párpados.

    Como un niño inocente descubre

    que el sabor dulce del caramelo

    hace cosquillas en el paladar.





    La mínima expresión de un trozo de piel.

    Trazos de antiguos colores que te entonaban.

    Minúsculos pliegues simétricos a modo de sonrisa.

    Y una fina raya negra que todo lo subraya.





    La humedad de un beso devoto.

    El brillo loco de la última noche.

    El palpitar de un sueño que duermevela.

    El guardián del acero maleable de tu mirada.





    Hoy he descubierto tus párpados

    de peregrinación hacia tu alma.

    Y ya, en los primeros pasos,

    la ceremonia de tenerte me embriaga.






  • Culminación

    sábado, julio 24, 2010 Permalink 0

    Observo mis manos

    reposando sobre tu vientre.

    Reafirmo su ausencia de intensidad

    y celebro la audacia de su experiencia.





    Cada día descubre un nuevo pliegue

    que nos entrega con entusiasmo.

    Una nueva pirueta capaz

    de crepitar incandescente la piel.





    Armonizo el tiempo con el deseo.

    La culminación con el reposo.

    La escalada efervescente de la respiración.

    Y esta intensa mirada a tumba abierta.






  • Su grito de libertad.

    jueves, julio 22, 2010 Permalink 0

    Prefiero el ritmo de las manos,
    con el vaivén incontrolable de los pies.





    Bailando punta con punta con tus zapatos
    mientras mis labios buscan algo que hacer.




    Compartiendo el azul.
    Su intensidad.
    Su variedad.
    Su carta de naturaleza.





    Su evocación del cielo
    y del mar.




    Su crepitar,
    y su grito de libertad.






    Una historia

    de reyes y reinas.

    Y tierras vírgenes

    por explorar.

  • Seré tu cicerone

    sábado, julio 17, 2010 Permalink 0

    Tu sonrisa es parca.

    Intencionadamente diluida.

    Hasta el punto perfeccionada,

    que ha subsistido sin alma.





    Tu cuerpo. Cuidado a cincel.

    Afinadamente combinado

    con el matiz trivial de la moda,

    y una suave y educada textura.





    Alí esta él. Majestuoso.

    Con el nervio de la viuda negra.

    Y el temblor asustadizo

    del cruel retumbar del reloj.





    Para quien quiera tu cuerpo, ahí está.

    Para los que queremos descifrar

    el verdadero color de tus labios

    me postulo como primero y único.





    Seré tu cicerone

    en el transito que comprende

    el decorativo marfil

    y lo quebradizo del ébano.