• Paredes desnudas

    jueves, julio 15, 2010 Permalink 0

    Odio las mañanas en blanco.

    Las paredes desnudas.

    Las sábanas planchadas.

    Las ventanas cerradas.





    Las manos al volante.

    La mirada perdida.

    El mundo girando.

    La mente estancada.







    Necesito mirar atrás.

    Decir adiós con la mano.

    Sonreír andando de espalda.

    Y frotarme la cara de pintalabios.





    Odio la soledad.

    La rutina.

    La espera…

    Tu ausencia.


  • Destellos incontrolables

    martes, julio 13, 2010 Permalink 0

    Sobre el gris del momento, tus alas más que batir, despiertan mi piel.

    Los reflejos en el espejo conjuran una diáspora de destellos incontrolables.

    La tarde ha sacado sus pinceles más finos y ribetea la silueta de tu sonrisa.

    Mientras el césped recién cortado embriaga cualquier ensayo de vida.





    La vieja rueda de madera ya no gira alegre por los polvorientos caminos.

    Hoy cobija un puñado de telarañas y un concurrido nido de abejas.

    La tarde tiene su propio ritmo cansino mientras adormezco tus pesadillas.

    Retazos redimidos de las puertas del reino de Hades mientras aun soñabas.





    Caprichosa gama de colores que encandila absorta a los amantes inseparables.

    Esos que se dan la mano disimuladamente sumidos en una inconsciencia premeditada.

    Una vela se consume gota a gota sobre la tapa del libro que ensaya tus versos.

    Un silencio litúrgico que no empaña ni la suave caricia del viento de Julio.





    Mis labios quieren despertarte.

    Pero mi mente, sabia y experta

    prefiere aprovechar el instante

    para aprender tus rasgos de memoria.






















  • Orgullo

    lunes, julio 12, 2010 Permalink 0

    Para los malditos.

    Los ausentes.

    Los anónimos.

    Los incomprendidos.





    Hoy, por los veintitrés.

    Todo español carga

    con una estrella que marca

    el orgullo de una raza.





    Por encima del momento

    De las penurias y angustia.

    No hay mayor fe que el destino

    ni fuerza que le supera.




  • En mil pedazos

    sábado, julio 10, 2010 Permalink 0

    Hace un buen rato

    que las notas del teclado

    sangran con la cadencia

    de mis dedos fatigados.









    Tengo la necesidad

    que una chispa de fuego

    prenda la madera del piano

    y tense su sonido hasta el cielo.









    Consumir las notas

    con destellos de silencio.

    Por un instante callar

    el ansia de tu recuerdo.









    Llueve sobre mis sueños.

    Se licua la mañana.

    Y la noche estalla

    cada día en mil pedazos.







    ¿Tan difícil es

    que aquí sea allí?

    ¿O que nunca

    no se parezca a jamás?








  • Y te tengo.

    jueves, julio 8, 2010 Permalink 0

    Y te tengo.
    Y te sueño.
    Como dios menor
    por tí bendecido.


  • Al socaire de tu espalda

    martes, julio 6, 2010 Permalink 0

    Sentirte a dos milímetros

    es el primer mandamiento

    de mi arcana expiación





    Una explosión desbocada

    que me impide reinventar

    ese momento con palabras.





    ¿Cuantas palabras hay detrás de cada sentimiento?

    ¿Cuántas se ruborizan por su fuerza en torrente?

    ¿Cuántas se electrifican en emotivas lágrimas nonatas?

    ¿Cuántas te echan de menos mientras te desean?





    Al final solo entiendo de momentos.

    De frases impronunciables.

    De piel frágil, fragante y erizada.

    De silencios al socaire de tu espalda.


  • Nostalgia de ingenuidad

    sábado, julio 3, 2010 Permalink 0

    En los límites de la realidad

    se extiende la frontera de la ilusión.

    Esa que traspasábamos a diario

    cuando no levantábamos un metro del suelo.





    Un calidoscopio se convertía en cañón de luz.

    Una nube perdida en la cuadriga de Ben-Hur.

    El sonido de una gaviota en un dragón volador.

    Y las olas el mar en temibles vikingos.





    Un puñado de diez amigos del barrio

    hacíamos incursiones a diario

    invadiendo un mundo vedado

    y a la vez deseado.





    Atacábamos incesantemente.

    Cambiando escudos por espejismos.

    Y afiladas espadas

    por globos repletos de agua.





    Estaba prohibido pasar

    sin una sonora sonrisa.

    Nunca hacíamos prisioneros.

    Y siempre prometíamos regresar.





    Hoy en día sigo con mis incursiones.

    En silencio y observando.

    Con la prudencia de la edad

    y la nostalgia de la ingenuidad.




  • Cuando la mente porta alas

    miércoles, junio 30, 2010 Permalink 0

    Como el aire forma parte de las nubes

    mi deseo cimbrea sobre tu piel.

    No es posible imaginar tus curvas

    sin sumergirse en el siguiente nivel.



    No son suficientes las manos.

    Ni la noche se acaba en tus labios.

    Es tal la intensidad de tu presencia,

    que no me sorprende ronronear.



    Cuando la mente porta alas,

    y el corazón es su motor,

    Pocas noches pasan en blanco

    sin que me impregne tu olor.

  • Nací libre

    sábado, junio 26, 2010 Permalink 0

    Nací libre.

    Sobre la sal del mar.

    Y el viento del sur.





    La fuerza necesaria

    para reiniciar mi vida

    de cada rescoldo.







    La conciencia suficiente

    para elegir tu alma

    y pasearla junto a la mía.


  • Bajo el cielo

    miércoles, junio 23, 2010 Permalink 0

    A veces te pienso.

    Escribo bajo el cielo

    una explosión de sonetos

    a modo de lienzo.



    Luego las combino.

    con alguna estrella fugaz.

    Un limbo perdido

    O simplemente les otorgo libertad.



    Nunca me defraudan.

    De vez en cuando, incluso

    coincide con el atardecer

    y tan solo les dejo hacer.



    Cuando todo encaja,

    y la armonía impera

    en la cadencia de la tarde,

    casi consigo que estés presente.