Mece el viento
Los níveos cabellos.
Los sueños que nunca
lograron cristalizar.
Lejos la tristeza,
valoras las perennes razones
que tuviste en cada arista
de conocer su nombre.
Libertad para reírse
cada vez que un proyecto
se materializaba ante sus ojos
con un guiño de complicidad.
Eterno rompecabezas de la vida.
Ese, que armas un instante
y al siguiente, ya no significa nada.
Salvo que vuelves a comenzar.
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Crónicas nacidas del vientre de lo inexplicable
Acaricia el sol
mi ajada piel,
Y recompone simple
su vieja sintonía.
Primitivas sensaciones
guardadas bajo diez llaves.
Oxidadas de tanto silencio
no se atreven a ver la luz.
Vientos que recorren la espalda,
alborotados desde que nacen
a la orilla de tus labios
y que ahora se hunden en mi alma.
Un paso adelante
en las crónicas
nacidas del vientre
de lo inexplicable.
Siempre encuentras un lienzo
donde pergeñar cuatro líneas
sin ton ni son y, que por arte
de una mirada, se abren de par en par.
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Tu decides
Sobre un campo
eternamente virginal,
tristeza e ilusión,
miden sus armas.
Por un lado:
Lágrimas saladas e inertes.
Pies descalzos magullados en el camino.
Penas que oprimen hasta sesgar el aliento.
Confidencias traicionadas.
Palidez ante un futuro menguante.
El filo del abismo cierto e inmenso.
Llaves que cierran cualquier atisbo de luz.
Paseos con la mirada perdida y el alma ausente.
Momentos en que la frágil cuerda se vuelve espino.
Por el otro:
Un manojo de sonrisas encaramadas en tu rostro.
Abrazos con aroma a jazmín.
Cálidos labios en el umbral de una cama.
Ventanas abiertas con matices de mar.
Tú decides
donde quieres estar.
O bien, si quieres,
te puedo rescatar.
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La sal embriaga el aire
Persigo momentos
por su intensidad.
Y al mismo tiempo
por fugaces y etéreos.
Allí donde el mar se retira
para impulsar nueva ola.
La sal embriaga el aire
y cristaliza el silencio.
Allí donde la luna juega
y parpadea al paso de las nubes.
Comunicando en aparente morse
donde anida tu alma acurrucada.
Un tango
resbala por tu cuerpo.
Sin permiso.
Sin compasión.
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El destino
El destino vive agazapado
tras cada decisión.
Esto hace que la duda
se me antoje infructuosa.
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Fugazmente vacíos
Bajo a la escarcha,
efímera de la noche,
siempre hay un fruto
que lucha por vivir.
Sobre el manto verde
que tapiza el jardín,
una pluma perdida
gira sinfín.
Entre las burbujas
de una copa de cava
alguna sueña perdida
convertirse en cosquilla.
No hay soledad.
Tan solo minutos ociosos.
Mentes dispersas y abrazos,
fugazmente vacíos.
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se funde en un solo cuerpo con el mar
Hay más valor
en ser sincero,
que en apuñalar
vilmente por la espalda.
Más amor
recordando en silencio,
que recitando frases hechas
embriagado en un bar.
Siempre me encontrarás
donde la música
se funde en un solo cuerpo
con el mar.
Me gusta lo transparente,
fresco, zigzagueante.
Lo apacible.
Tu. -
Melodía de seducción
Melodía de seducción:
Guerra de almohadas.
Risas.
Un simple ¡Ven!
Una sonrisa.
Un gesto.
Una falda.
Unas medias de rejilla.
Una mirada lasciva.
Unos labios húmedos.
Tus manos a la cadera.
Subes la falda.
¡Un centímetro!
Suficiente.
Entro al trapo.
Me llevas.
Me dejo.
Me esquivas.
Te busco.
Te beso.
Te entregas.
Me entrego.
Amanece.
Sonríes.
Sonrío.
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Tu último beso
A veces te miro mientras
saboreo tu último beso.
Golosinas de fresa, mango, piña
y toques de pimienta rosa.
Esencia de vainilla fresca.
Aroma de almendra tierna.
Profundo sabor a fruta madura
y un arabesco salado.
Una explosión de mar batiente.
Fragancia de monte profundo.
Envolvente calor de nido de roble
y una dulzura afinada por el tiempo.
Es la única sensación
que se despierta conmigo
en las mañanas de invierno
que sigue fiel hasta que anochece.
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El aire que ella ha exhalado
¿Valen mas albardar la lejanía
de sueños que sublimen lo real
que un encuentro entre ambos?
¿Sirven las palabras no consumadas
como soporte de un sentimiento
que es caprichoso y esquivo?
¿Hay algo místico en el tacto
y en el aroma que hace confluir
la materia y el deseo bajo su manto?
¿Puede el alma vivir de viento
sin un cuello que girar
o una ventana por la que mirar?
¿Es posible soportarlo todo
por una minúscula probabilidad
de amar eternamente?
Vive en un extremo del mundo.
Yo en el otro y no hago
mas que pensar que respiro
el aire que ella ha exhalado.
