El destino vive agazapado
tras cada decisión.
Esto hace que la duda
se me antoje infructuosa.
El destino vive agazapado
tras cada decisión.
Esto hace que la duda
se me antoje infructuosa.
Bajo a la escarcha,
efímera de la noche,
siempre hay un fruto
que lucha por vivir.
Sobre el manto verde
que tapiza el jardín,
una pluma perdida
gira sinfín.
Entre las burbujas
de una copa de cava
alguna sueña perdida
convertirse en cosquilla.
No hay soledad.
Tan solo minutos ociosos.
Mentes dispersas y abrazos,
fugazmente vacíos.
Hay más valor
en ser sincero,
que en apuñalar
vilmente por la espalda.
Más amor
recordando en silencio,
que recitando frases hechas
embriagado en un bar.
Siempre me encontrarás
donde la música
se funde en un solo cuerpo
con el mar.
Me gusta lo transparente,
fresco, zigzagueante.
Lo apacible.
Tu.
Melodía de seducción:
Guerra de almohadas.
Risas.
Un simple ¡Ven!
Una sonrisa.
Un gesto.
Una falda.
Unas medias de rejilla.
Una mirada lasciva.
Unos labios húmedos.
Tus manos a la cadera.
Subes la falda.
¡Un centímetro!
Suficiente.
Entro al trapo.
Me llevas.
Me dejo.
Me esquivas.
Te busco.
Te beso.
Te entregas.
Me entrego.
Amanece.
Sonríes.
Sonrío.
A veces te miro mientras
saboreo tu último beso.
Golosinas de fresa, mango, piña
y toques de pimienta rosa.
Esencia de vainilla fresca.
Aroma de almendra tierna.
Profundo sabor a fruta madura
y un arabesco salado.
Una explosión de mar batiente.
Fragancia de monte profundo.
Envolvente calor de nido de roble
y una dulzura afinada por el tiempo.
Es la única sensación
que se despierta conmigo
en las mañanas de invierno
que sigue fiel hasta que anochece.
¿Valen mas albardar la lejanía
de sueños que sublimen lo real
que un encuentro entre ambos?
¿Sirven las palabras no consumadas
como soporte de un sentimiento
que es caprichoso y esquivo?
¿Hay algo místico en el tacto
y en el aroma que hace confluir
la materia y el deseo bajo su manto?
¿Puede el alma vivir de viento
sin un cuello que girar
o una ventana por la que mirar?
¿Es posible soportarlo todo
por una minúscula probabilidad
de amar eternamente?
Vive en un extremo del mundo.
Yo en el otro y no hago
mas que pensar que respiro
el aire que ella ha exhalado.
De camino a la habitación
mi mente se adelanta.
Ya ansia tu llegada
desmenuzando tus caricias.
Donde el mundo se detiene
comienzan las alabanzas.
Donde acaba tu sonrisa
anida el deseo.
Abajo quedan las flores
injertadas de caricia templada.
El viento aullando en la esquina,
retozando con las flores del jazmín.
Esperan un nuevo día
para tocarte furtivamente
mientras recorres la vereda
para apagar el candil.
Necesito vida,
y no la tengo.
Tiempo,
y se me escapa.
Ni contando
de tres en tres
Ni estrujando
hasta fundir.
Soy capaz
de contener
la intensidad
para besar.
Observo las hojas
secas en el jardín
rendidas al destino
tras su plenitud.
Me arrodillo.
Soplo bajo su manto
dándoles un último halo
A modo de aliento.
Una pirueta.
Revolotean un segundo.
Y caen majestuosamente
mostrando su envés.
Su última reverencia.
Su agradecimiento
al viaje eterno
en pulcro silencio
Desde que tengo
eso que llaman, uso de razón,
he buscado la magia
en todo lo que me rodea.
En los primeros años, bajo la cama.
Buscaba dragones, duendes, elfos.
Cualquier ser vivo o imaginario
que quisiera ser mi amigo.
Luego perseguí sonrisas.
y aprendí a coleccionarlas.
A estrechar vínculos.
y a compartir.
Ahora preparo el desembarco
en el espacio que rige el azar
entre las nubes y el polvo de estrellas.
Y aprendo a volar.
No hay límites.
Más allá de la ciencia
rige la magia
y la gravedad de un beso.