• Matemática emocional

    lunes, abril 19, 2010 Permalink 0

    Uno
    es la esencia de dos.


    Matemática emocional
    difícilmente explicable
    a quien no sabe mirar
    a través de los demás.

    Cuando ambos se yerguen
    como individuo y al tiempo
    se funden en un camino
    la unidad cobra sentido.

    Elijo lo complementario
    que me da lo que me falta
    antes que andar solo
    como errante suplementario

  • caramelos de fresa

    sábado, abril 17, 2010 Permalink 0

    Tras las cartas marcadas,

    que reparte la vida,

    se esconde la jugada

    que te devuelve a la salida.



    Vas arrollando momentos.

    Coleccionando trofeos.

    Hasta que observas a tu alrededor

    Almas sesgadas por fracasos errantes.



    Te cuestionas si tienes derecho

    a ser privilegiado en tus apuestas.

    Recuerdas que alguna jugada

    puede salir en contra de tus deseos.



    Por un momento dudas.

    Una nube de frío se apodera

    de la arritmia del corazón.

    Y sientes miedo de volver atrás.



    Sabes que tienes que seguir.

    Ayudas en lo que puedes.

    Pero sigues caminando

    a costa de alejarte otro poco.



    Nadie me advirtió

    que tendría que cambiar

    caramelos de fresa

    por falsas promesas.

  • Tu presencia a mi lado

    jueves, abril 15, 2010 Permalink 0

    Tiemblo.

    Siento frío.

    No te encuentro.

    Faltas.



    Los pliegues de mis sábanas,

    más que acariciar, se incrustan.

    La almohada no envuelve.

    soporta sueños vacíos.



    Mi espalda quiebra y arquea.

    Las manos soportan párpados

    con sal cristalizada

    que niega clemencia al dolor.



    Un sonido a los lejos.

    Unos pasos titubeantes.

    Una sabana que cubre.

    Una sonrisa que calma.



    Si sueño,

    necesito sentir la confirmación

    de tu presencia a mi lado

    cada mañana.






  • Una utopía en forma de ilusión

    miércoles, abril 14, 2010 Permalink 0

    Necesito un ramillete de sonrisas.
    Un brillo de labios que eclipse las sombras.
    Un tono vital justo que me haga saltar.
    Diez noches mágicas seguidas.

    Una bocanada de verano.
    Una ola que me envuelva.
    Un remolino de música.
    Un baile improvisado.

    Un tren que no marche
    en círculos concéntricos.
    Una vía de escape.
    Una utopía en forma de ilusión.

  • Elige esperanza

    lunes, abril 12, 2010 Permalink 0

    Si quieres decirme algo,

    hazlo mirándome a los ojos.







    Cerca.





    Donde la distancia

    no sea una excusa

    lo suficientemente grande

    para ser un capricho de tus deseos.





    Quiero palabras francas

    que no se deslicen por la piel

    si no son sinceras

    ni vienen para quedarse.





    Si vamos a jugar

    pongamos reglas.





    Podremos saltarnos

    a condición que podremos cambiarlas

    si no es para seguir persiguiendo

    aspas coloreadas de un molino de viento.









    Elige esperanza.

    Y no pondré condiciones.

    Elige un color.

    Y te entregaré un lienzo.






  • Bajo el mismo techo

    domingo, abril 11, 2010 Permalink 0

    Cuando la vida, caprichosa,
    exige redoblar esfuerzos,
    recordemos que la desnudez
    fue nuestro lecho común al nacer.



    Sin diferencias.
    Hermanos.
    Con alma.
    Iguales.



    Que no nos diferencie
    el odio o la ignorancia.
    La ceguera voluntaria
    ni mirar sobre el hombro.



    Aprendamos a soñar
    bajo el mismo techo.
    Sin que nadie sobreviva
    de las sobras que desechamos.



    Al fin y al cabo
    todos aprendimos a amar
    mirándonos a la cara
    bajo esta cúpula de estrellas

  • En el borde de tu locura

    sábado, abril 10, 2010 Permalink 0

    Existen múltiples clases de melancolía:

    La distancia que se agranda cada vez.
    El silencio que se disipa con un eco sordo.
    El roce de los labios de manera esporádica.
    Consumar un sueño que se desvanece.

    También hay múltiples alegrías:

    El frescor de una ola imprevista que te revuelca.
    Retener tu sabor en mi boca aun después de la partida.
    Cerrar los ojos unos segundos más, tonteando con un recuerdo.
    El aroma de fruta madura que desprende tu piel al atardecer.

    Y que seria de la vida sin locuras:

    Caminar cientos de kilómetros para disfrutar un instante.
    Comprar un canario enjaulado y soltarlo libre en el jardín.
    Dejarte perder a las damas para jugar otra vez.
    Volver a llamar cada día para escuchar tu voz.

    Y así me voy dando cuenta
    que mi vida es alegre,
    incluso con su melancolía.

    Porque hace tiempo

    que bailo embriagado
    en el borde de tu locura.

  • El albor de un tintineo

    viernes, abril 9, 2010 Permalink 0

    No vivo de sueños.

    Pero si de su magia.

    Aunque en realidad

    Libo, ansioso, su eclosión.



    No llena vacíos.

    Ni tan siquiera los crea.

    Esta historia trata

    del albor de un tintineo.



    Nada me interesa

    sin su esencia y descripción.

    Cuando quiero ver estrellas

    coloreo fuegos de artificio.



    ¿Acaso existe

    terror más insoportable,

    que una fría habitación

    carente de alma?
















  • Imbuirte

    miércoles, abril 7, 2010 Permalink 0

    No solo oxígeno necesitas para respirar.

    Necesitas las partículas que emana su cuerpo.

    Tanto las aromáticas con esencia de carne.

    Como las húmedas que riegan mi piel.



    Si te fijas bien,

    en los momentos intensos

    es cuando el alma prescribe

    contener la respiración.



    Un parpadeo.

    Un beso.

    Una caricia.

    Una impresión.



    Por un instante,

    quieres imbuirte.

    Encontrar su luz.

    Ser ella y tú.

  • Un destino ilusionante

    lunes, abril 5, 2010 Permalink 0

    Partí en busca de la felicidad,

    y aun me encuentro persiguiendo

    el esquivo viento del norte

    que inspira las cometas.



    Ciego de fácil risa,

    conseguí dominar

    la infértil persecución

    del hálito de los ilusos.



    Pasa el tiempo y el espejo,

    juez implacable del maquillaje,

    me ha devuelto la sonrisa

    mientras salpicaba en el baño.



    Hoy colecciono retales.

    Viejas canciones inacabadas.

    Un fajo de manuscritos,

    y un destino ilusionante.