• Una vida aprendiéndote.

    martes, julio 14, 2015 Permalink 0

     

    Llevo toda una vida aprendiéndote, para lograr entenderte.

    Al cabo de unos años, no vivimos despedidas, sino reencuentros.

    Cansado de regresos basados en ilusiones nunca fraguadas,

    trazamos un alambre donde los malabarismos son celebrados.

    Te siento como si nunca te hubiera vivido.

    Sin embargo, necesito comulgarte en pecado.

    Expiar la intensidad de estar hecho de trozos de ti.

    Esperanzas rescatadas desde la profundidad del cielo.

     

  • El Apocalipsis de las ilusiones

    martes, julio 7, 2015 Permalink 1

     

    No cambiamos.

    Vamos evolucionando

    mientras culminamos

    el Apocalipsis de las ilusiones.

     

    Todo parece pausado.

    Una arquitectura

    de papel maché.

     

    Moldeable.

    Frágil.

    Efímera.

     

    Al final de los tiempos,

    no llevaremos nada.

    Ni tan siquiera

    a ti mismo.

     

    Silencios llenos de agua.

    Huellas que arden

    sobre el raído asfalto.

     

    Sombras que no despiertan.

    Oraciones de ida y vuelta.

    Caricias volubles,

    envueltas en sueño.

     

     

  • La epopeya de los sentidos

    martes, junio 30, 2015 Permalink 0

     

    Tengo miedo de morir y perderme las próximas cien noches para amarte.

    Una sensación abstracta que me invade, más allá de sucesos y miradas.

    Mi identidad, intensamente esculpida, con un primer plano de tu presencia.

    De cuando amar y respirar estaban vinculadas a la epopeya de los sentidos.

  • Suicidio en mil pedazos

    viernes, junio 26, 2015 Permalink 1

     

    Una estrella

    se ha suicidado

    en mil pedazos.

     

    Las he enterrado,

    aun con lagrimas

    en los ojos.

     

    Han renacido de inmediato,

    con el reflejo de tu sonrisa,

    como brotan las semillas

     

  • El arte de tu religión

    lunes, junio 22, 2015 Permalink 0

     

    Mi creencia es el arte de tu religión,

    cuyo principio incuestionable

    es amarte para siempre.

     

    Un silencio sencillo

    que desdobla tu presencia

    a la espera de ayer.

     

    Desentrañar tu mirada

    sin la penuria del tiempo

    que abocó una mala noche.

     

    Un universo compuesto

    de sensaciones superpuestas,

    encadenadas a tu cuello

     

     

  • Versos desde la orilla

    martes, junio 16, 2015 Permalink 1

     

    Te pregunté que deseabas a cambio de un beso y me retaste:

     

    ¡Sorpréndeme! Respondiste.

     

    Te miré.

    Dejé que mi sonrisa te pergeñara.

    Escruté la línea de tu cuerpo.

    Y dejé rienda suelta a mis labios…

     

    Postales desde el vértigo.

    Nostalgias reconocibles.

    Algún que otro escalofrío.

    Dos manos al unísono.

    Disculpas en silencio.

    Mi mejor café con sonrisa.

    Una desnudez eléctrica.

    El nombre de tus hijos.

    Primavera eterna en la mirada.

    Complicidad para amar la vida.

    Un puñado de estrellas a modo de tocado.

    Un frio que se apague con un simple abrazo.

    Cambios de dos en dos.

    Una estela azul que te envuelva.

    Plácidas esperas con sabor a café.

    Semillas insurgentes sobre tu piel.

    Nervios y lágrimas entrelazadas.

    Una pajarita de cartón multicolor.

    Una mordida canalla.

    Cordura de la mano de locura.

    Principios y finales deseados.

    Ilusiones de ida y vuelta.

    Versos desde la orilla.

    Arena de playa bajo los pies.

    Piel acariciada de sol.

    Canciones doradas.

    Alas blancas de unicornio.

    Bailes hasta la madrugada.

    Historias llovidas sobre la cama.

    Dragones que custodien nuestro reino.

    Una puerta sin llave ni picaporte.

    Albas cálidas.

    Rosas en permanente eclosión.

    Gargantas desesperadas al pronunciar tu nombre.

    Rincones de la casa con perfume a ti.

    Cortinas abiertas al aire de la tarde.

    Semáforos en verde.

    Vías de tren que converjan.

    Días en que todo sea igual,

    y otros en los que podamos inventar.

    Estaciones tan solo de destino.

    Un buen vino compartido en una sola copa.

    Una promesa de “te quiero” del que me enamoré.

    Energías consumidas.

    Mis manos sobre tu espalda.

    Mis labios buscando donde posarse

    Una y otra vez.

     

    En algún momento de este monólogo deje de sentir tu respiración.

     

    ¡Vuelve!

  • Soy viento anónimo

    lunes, junio 15, 2015 Permalink 1

     

     

    Cuando tu ausencia asesinó mis ilusiones a traición.

    Traté de aprender a vagar por la muerte eternamente.

    El ansia sustituyó a la esperanza, a grandes zancadas.

    Ya no vives en el reflejo del espejo ahumado de mi baño.

     

    Soy viento anónimo que se arremolina bajo una farola olvidada.

    Te ofrecí mi vida entera y arrancaste de mi hasta el futuro.

    Mi piel hecha jirones por el capricho de una noche vacía.

    Cuando salgas, deja la luz apagada, pues ni mi presencia soporto.

     

    Éramos un yo.

    Éramos nosotros.

    Hoy, somos humo.

    Ni siquiera un aliento.

     

     

  • Poesía confidencial

    viernes, junio 12, 2015 Permalink 2

     

    Revestido de durmiente pasión.

    Un manojo de deseos apiñados,

    acostumbrados deletrear tu nombre.

    Ciegas leyendas sobre tu piel.

     

    Cicatrices. Nunca heridas.

    Escalofríos escarlata.

    Pecho turgente y sin mesura.

    Brazos y manos extendidas.

    Vientre inmaculado.

     

    Alas replegadas en tu presencia.

    Abrumado por tu belleza, me arrodillo.

    Beso tus pies. Tus rodillas.

    Tu poesía confidencial.

     

    Pensamientos impíos,

    absolutamente necesarios.

    Dulzor oriental de agrio final.

    Primavera eterna.

    Embriagadora exquisitez.

     

  • manto plateado

    martes, junio 9, 2015 Permalink 0

     

    Tu cuerpo, aun caliente, ilumina mi cara, aun con el débil palpitar que la noche nos regaló. Exhalas un viento refrescante, adornado de una madeja de flores. Agitas mi gutural cansancio Perlando la larga noche. Un arroyo corre entre nosotros, a modo de manto plateado. Me dormí soñando en verde entre nostalgia de la batalla celebrada. La mañana nos espera preñada de azul. Una loca mezcla entre llovizna y sol. Risas y llanto. Rimas y felicidad. Apoteosis de un loco susurro olvidado en la lejana juventud.

  • Escúchame

    lunes, junio 8, 2015 Permalink 0

     

    Cada vibración de tu tacto,

    inunda mis moléculas.

     

    Escúchame.

     

    Soy melodía, y sangre que borbotea

    en el vacío de tu ausencia.

     

    Soy fuerte,

    y no olvido alianzas.

     

    Haré lo que tenga que hacer,

    aunque el corazón me traicione.

     

    Soy fruto de lo que antecede

    a la emoción que sobrevive al estío.

     

    Supervivientes aficionados

    que moramos junto al rio de la esperanza.

     

    No te sobreviviré.

     

    Porque sin ti,

    vivir no garantiza

    morir en paz.

     

    En las grietas del corazón,

    vive el temor al averno.

     

    Mientras tanto,

    la oscuridad, entra en mi.