• Tu cuello y mis labios

    viernes, junio 5, 2015 Permalink 0

     

    Si yo fuera viento,

    y tu pecho se abriera

    de par en par,

    Exprimiría cada latido

    para libar tu sangre.

     

    Una ofrenda pagana

    para el dios del deseo.

    Ese que convierte una cama

    en nido de caricias y siseos

    en la que el tiempo no termina.

     

    Amarte con la sencillez

    con la que una nube fija tu mirada.

    Mientras surca el firmamento celeste,

    y se alinea con tu espalda y mis manos.

     

    Con tu cuello y mis labios.

     

    Los sueños comienzan

    y acaban en el mismo lugar.

    Ambos frente a frente

    con esperanza de mucho más.

  • Nuestra declaración de amor

    jueves, mayo 28, 2015 Permalink 1

     

    Si pudiera darte mi primer llanto al nacer,

    Te regalaría una declaración de amor.

    Nuestra declaración de amor.

     

    Apelaría a tu compasión cuando los errores me cegaran.

    Te miraría a los ojos, tan solo para sentir

    como robas el deseo de mis caderas.

     

    Me ahorro tu adiós en carne viva

    cuando no pueda escribir versos

    y, de manera inexplicable, me reinventas.

     

    Ciernes vida sobre mi esperanza,

    tan solo compartiendo un abrazo.

    Tu cariño es la muerte de mi soledad.

     

  • Salve locura

    miércoles, mayo 27, 2015 Permalink 0

     

     

     

    Marchemos,

    estoicos,

    sobre

    nuestra tumba.

     

    Salve locura.

    Los que desean

    vivir a toda costa

    te saludan.

  • La verdad

    jueves, mayo 21, 2015 Permalink 0

     

    Cada día que vives,

    entiendes mejor

    que la verdad

    no es más

    que una versión

    afortunada

    de tu percepción.

    Una habilidad,

    del juego eterno

    de las mentiras

    y la apariencia.

     

  • Un futuro impreciso

    martes, mayo 19, 2015 Permalink 0

     

    Dejamos paso a nuestra vida,

    en favor de unas líneas en la historia.

    Una cuestión de eternidad y silencio,

    mal entendida.

    Caminamos desde el centro del corazón,

    hasta los extremos de la calle.

    Incluso del barrio.

    Mis promesas ya no tienen dueña.

    y revolotean indecisas,

    bajo la tenue luz de las farolas.

    Pasamos de bailar en los salones,

    a dar vueltas en la cama

    con la mirada ausente.

    Un pasaje de la memoria

    condenada entre los miedos.

    Un futuro impreciso en manos

    de un alma apócrifa.

    Condenados estamos,

    a no comprender esta vida.

    Andamos perdidos por las vías,

    de un tren que descarriló

    viajando a ninguna parte.

    Supedito el futuro

    a una imaginación intervenida,

    donde el fin de los tiempos

    se me antoja fascinante.

    Un cuadro lleno de colorido

    pintado por una mano

    con demasiados años.

     

     

     

  • Enmudece la esperanza

    lunes, mayo 18, 2015 Permalink 0

     

    Cada media noche,

    en la que no te tengo,

    repican las campanas

    de nuestro fracaso,

    al tiempo que,

    enmudece  mi esperanza.

  • Ensayo y error

    jueves, mayo 14, 2015 Permalink 0

     

    Ensayo y error sobre lo mejor de mi.

    De camino hacia el abismo

    secuenciamos la fértil sangre.

    Desaparecen los errores de bulto

    de una trama, excesivamente precaria,

    y vista para sentencia.

     

    Nunca pedí perdón por nacer.

    Ni permiso.

    Me vuelvo, a diario, a la infancia sutil.

    La que se jugaba en silencio.

    En la que observaba cauto

    La construcción de castillos

    efímeros y desordenados.

     

    Las ansias tempranas,

    que diría mi añorada Tía.

    Un manojo de barro.

    Un filo yermo de sangre.

    Jadeos nómadas entre cuartos.

    Risas. Inocentes risas.

     

    Ya no soy capaz de mirar atrás

    sin que me duela a espina dorsal.

    Será por su incuestionable lejanía.

    Por la ausencia de aroma.

    Por aquellos que no están.

    O los que quise, inútilmente, que estuvieran.

    ¡Quizás!

     

     

     

  • Atesoro sensaciones

    miércoles, mayo 13, 2015 Permalink 1

     

    Siempre me he preocupado de vivir, disfrutar y sentir

    Sin la obsesión de atesorar, literalmente, cada recuerdo.

    Siempre he preferido olvidarlo todo y luego, evocarlo,

    cuando repito la sensación o añoro un sentimiento.

     

    Vivir la vida en serio, ha sido mi lema.

    Nunca me ha esclavizado su necesidad.

    Un arte singular, parecido a la esgrima,

    donde la defensa y el ataque se convierten

    en un baile de salón, cabalmente sincronizado.

     

    Hoy,

    atesoro sensaciones.

    Amigos.

    Nostalgia.

    Deseos.

    E ilusiones.

     

    Cuando tomo café con ellos,

    cariñosamente nos tratamos de tu.

    Intercambiamos recuerdos sin dogma alguno,

    y vencemos el insomnio con el alma a cuestas.

     

  • La vida

    martes, mayo 12, 2015 Permalink 0

     

    ¿Qué es la vida?

    ¿Lo que transcurre en tu presencia?

    ¿Lo que queda del mundo?

    ¿Lo que comparten los que te quieren?

    ¿O lo que te desposee el adversario?

     

    ¿Somos humo o presencia?

    ¿Herencia o virtud?

    ¿Momentos inconexos?

    ¿O una realidad fasciculada?

     

    ¿Eres lo que deseas?

    ¿O lo que posees?

    ¿Tal vez lo que fuimos?

    ¿Lo que ya no seremos?

     

    Me inquieta.

    Me sorprende.

    Me corroe.

    Me fascina.

     

    ¡Que la vida,

    que me da luz propia,

    me sorprenda un día,

    y el resto también!

     

    Al fin y al cabo,

    Cuando el miedo nos rodea,

    ya posee tu alma atormentada,

    aun cuando piensas en mi,

    como un ser querido.

     

     

     

  • Este no soy yo

    viernes, abril 24, 2015 Permalink 0

     

    En esta vida, ya no veré muchas cosas nuevas.

    Me he sorprendido atesorando tiempo y recuerdos,

    con una ansiedad impropia de un ser humano feliz.

     

    He soñado, y alcanzado, mucho más de lo que mi mente creó.

    He dado color a realidades que sentí incapaz de soportar.

    He volado tras el humo del hogar hasta tejados quebradizos.

     

    Al final es mi sombra la que termina en mis pies y no al revés.

    La nitidez del arcoíris solo la ilustro entre el blanco y el negro.

    Y mi voz balbucea convencimientos mas allá de seducirte.

     

    Este no soy yo.

    Soy el naufragio

    de aquello que fui,

    y quise huir.