• Plena soledad

    viernes, enero 23, 2015 Permalink 0

     

    Solo me siento a gusto cuando los mundos comienzan en ti y terminan en mí.

    Cuando sonríes sin control y los colores fluyen desordenados por la habitación.

    Cuando las constelaciones se alinean en tu lado de tu cama.

    El murmullo de la tierra anunciando inminente lluvia.

    Olvidarme de regresar asido al reflejo de la nostalgia.

     

    Sentirme humano en plena soledad.

    Viajar a mundos distantes sin moverme.

    Amar y sentirme ampliamente correspondido.

    Construir escalones hacia las nubes y derribarlas con un soplido.

    Observar sonriente como el mar redondea los cantos de piedra.

     

    Contemplar el crepúsculo mientras las nubes se tornan aire.

    Besar tus labio y derretir la escarcha de tu corazón herido.

    Escribir, a lomos del viento, un sentimiento puro y sincero.

    Un oasis al que podrás acceder en los tiempos de tormenta.

    Las horas se orientaran al sol y no solo los girasoles.

     

  • Nada cambia

    jueves, enero 22, 2015 Permalink 0

     

     

    Palabras que se derriten mansas.

    Silencio adornado de aroma familiar.

    Apuramos, ansiosos, la copa del recuerdo.

    Lavamos nuestras manos en agua de canalón.

    Esperamos que todo cambie. Y nada cambia.

     

    Nada cambia.

     

    Rompemos cantos. Adoramos profecías.

    Abrimos puertas de luz. Combatimos sombras.

    Callamos cuando llueve, por su inmensa grandeza.

    Cuanto más morimos, mejor amamos.

     

    Nada cambia.

     

    No hay sonidos. Ni sábanas con vida propia.

    Una tenue respiración.

    Me sobra fe. Me falta aire.

    Retorno eterno. Comparto desaliento.

    Aprendido a declinar infinito sin apenas ruborizarme.

     

    Nada cambia.

     

    Solo quedan cuatro antiguos pétalos de tu flor preferida.

    Una manta doblada a los pies de la cama que me acaricia.

    Un aroma perverso que aparece en un rincón, siempre a traición.

    Un puñado de calendarios con los días visiblemente vencidos.

     

    Mi último aliento zozobrará abrazado a tu cuerpo.

    Me ronda un “te quiero” enmohecido.

    Momentos inolvidables cabalgan al viento.

    Labios cuarteados que nunca pronuncian adiós.

     

    Nada cambia

     

    Te quiero delicadamente incrustada.

    Tu piel chispeará como la primera vez.

    No se vivir solo de aire.

    Necesito algo palpable.

    Un escalofrío a traición.

     

    Tengo tan desgastado el recuerdo

    que hasta las motas de polvo

    se ríen mientras se escurren

    revoltosas sobre mi piel.

     

    No necesito razones para surcar el mundo en un barco de papel.

     

    Nada cambia.

    Nada cambia.

     

  • En la frontera de tus pestañas

    martes, enero 20, 2015 Permalink 0

     

     

    Si confías tan solo en tus sentidos te mereces la esencia de la vida.

    Nuestra espalda se inclina demasiado ante un infecundo plato de lentejas.

    Bajo una arruga se construye el cuerpo insumiso que bebe hasta la nada.

    Trata de convocar las formas vacías y entrégate a la creación.

    No te quedes a vivir inmersa en los jardines de invierno.

     

    El viento es un dragón que rompe una línea aparentemente liviana.

    Sigue el largo surco que el bien y el mal trazan a lo largo de tu vida.

     

    Y mientras tanto búscame donde el aire crece.

    En la frontera de tus pestañas.

    Cien párpados aletean en tu nombre.

    La alocada fantasía del principio de las cosas.

    Lejos de tus ojos es difícil soportar la soledad.

     

    A veces pienso que un poeta es un general sin batalla.

    Una ojiva sin metralla.

    Un cuco enmudecido

    por el extravío de su cuerda.

    Solo a veces.

     

  • Vendí mi humanidad

    lunes, enero 19, 2015 Permalink 0

     

    ¿Donde se esconde el primer amor?

    ¿Donde las promesas eternas?

    ¿Y aquella forma de amar

    sin existir una segunda parte?

     

    ¿O los besos del perdón

    rodeado de intensos abrazos?

     

    ¿Acaso la maldición del hombre

    es el amor menguante?

     

    Hoy he aprendido a llorar.

     

    Me gustaría habérmelo ahorrado.

    Vendí mi humanidad por un verso.

    Me acompañará ferviente a la tumba,

    el sabor metálico que dejó grabado.

     

  • Veo mundos

    jueves, enero 15, 2015 Permalink 0

     

    Cierro los ojos.

    Veo mundos.

    Colores inexplicables.

    Texturas envolventes.

     

    Corceles libres.

    Bandadas de nubes.

    Mares en calma.

    Vientos silentes.

     

    Escritos conclusos.

    Silueta en mi almohada.

    Brillo. Mucho brillo.

    Docenas de sueños.

     

    Veo castillos.

    Espingardas sin espadas.

    Extensos campos.

    Estrellas sobre mi cabeza.

     

    Y en todas ellas.

    Un halo de luz,

    al que llamo por tu nombre.

    y responde.

  • Apenas respiro

    miércoles, enero 14, 2015 Permalink 0

     

     

    Somos un lienzo en blanco.

    Tú el anverso, yo el reverso.

    Tú escribes y yo, apenas respiro.

     

    Tú construyes aviones de papel,

    y yo la fuerza que les hace volar.

     

    ¿Has pensado en dejar de perseguir estrellas fugaces,

    y comenzar a brillar hasta convertirte en una de ellas?

     

    Si hace falta, lloraré pétalos de flores hasta conmoverte.

    Nademos en la locura sin guardar en la orilla, ropa alguna.

    Pondré el mundo al revés para que caigas en mis brazos.

    Eres palpable, etérea, dulce.

    Pétalos sobre piel ajada.

    Un diferente concepto de vida.

     

     

     

  • Crisol

    lunes, enero 12, 2015 Permalink 0

     

    Jugando con la nostalgia me topé con el pasado.

    Cubierto de polvo, carente de algunos trozos.

    Aun así, sigue siendo mi leal y mejor amigo.

    Lo cubrí de colores para devolverle su esplendor.

     

    Vamos creciendo.

    A veces destrozamos lo construido.

    Aunque siempre hay una fuerza que te impulsa

    a recoger los retales precisos que ya has vivido.

     

    Tan sencillo que su evidencia nos pasa desapercibida.

    Al final, la vida es un calidoscopio de experiencias que,

    por selección natural, vamos componiendo con trozos

    que salvamos, envueltos en un crisol de buenos tiempos.

  • La lluvia de tu sonrisa

    viernes, enero 9, 2015 Permalink 0

     

    Tengo los nudillos desgastados de golpear las puertas del cielo.

    De recibir lecciones de anatomía que terminan con el corazón deshojado.

    De fabular novelas insustanciales sin que se mueva un ápice de aire.

    De escribir epílogos con los labios pegados antes que arrancar mis escamas.

     

    No aspiro a ser maestro en inocencia, ni en la clemencia de los sentidos.

    Amar para sobrevivir desbasta las emociones,

    y a mi me falta valentía para convivir con el miedo.

    Fenecen mi esperanza a manos llenas.

    Ninguna prosa es capaz de mantener el esplendor vacío.

     

    Desentraña cual es el secreto de un amor intangible a la poética del viento.

    Susúrralo y desactiva en este espacio lánguido, arbitrario e inconexo.

    Siento que eres mía cuando me concedes el privilegio de disfrutar de tu sonrisa.

    Culmino la mañana avivando el fuego de tus uñas aferrada a mi espalda.

     

    Nada aplaca este frío.

     

    Ni el fuego.

    Ni la velada llama de tus recuerdos.

    Ni tan siquiera el negro aletear de tu ausencia.

    Tu sabor incrustado en la comisura de mis labios.

    La luz agoniza herida bajo la sombra.

     

    Declino vivir más allá de tus brazos.

    Donde tus labios apresan la embriaguez.

    Jadeando a ras de suelo en mil pedazos.

     

    Nunca dejes de salpicarme con la lluvia de tu sonrisa.

  • Destino o señal

    jueves, enero 8, 2015 Permalink 0

     

    Adoro las palabras cifradas.

    El códice entre líneas.

     

    La rosa escarlata,

    Las tentaciones trastabilladas.

    Lo irresistible.

     

    Lo irrenunciable.

    Lo intenso,

    Lo memorable.

     

    El futuro aun no tiene memoria y,

    es un lujo que podamos soñarlo.

     

    Siempre me he considerado aprendiz.

    Siempre me ha gustado el vuelo rasante.

    Me gusta saber dónde se esconde la luz.

     

    Dime si las estrellas son destino o tan solo señal.

    Caminar distraído sin pensar en el viaje de vuelta.

    Volar con la mente perfectamente enfocada

    hacia el punto exacto donde se cruza el camino.

     

    Nada tiene poder para materializar un sueño.

    Rescatar una mueca, una fantasía, un sonido.

    Que mis actos tengan vocación de eternos.

    Los lunáticos soñadores de la última realidad.

     

    ¡Aún necesito descubrir cómo se declina el verbo amar!

    Nuestro siempre.

    Ese que dura un instante y nos falta aire para respirarlo.

    Me entusiasma la vida porque  llegas perpendicular a ella.

  • Pasan las horas

    miércoles, enero 7, 2015 Permalink 0

     

    La ventana mojada. Una nube satura la casa.

    Tres notas reverberan.

     

    Caprichosa cadencia repiquetea la lluvia tras el cristal.

    La tarde se vuelve silente.

    Vaga e insustancial,

    como cuchillo que se hunde sobre el costal.

     

    Pasan las horas.

    Los días se deslizan lánguidos.

    El aura menguante.

     

    Las grandes gestas fueron cantadas

    por simples juglares, bohemios o rapsodas.

    Armado con un lienzo

    una irreverente pluma garabatea.

     

    Disfruto tus proezas cuando te enfrentas a los miedos.

    Cuando el orgullo diseña tu destino.

    Dibujas notas en movimiento.

    Única y sensual.

    Cada fragmento de tu cuerpo.

     

    Arde el aire que te rodea.

    La suave fragancia me esquiva. Revolotea.

    Grite una sonrisa y me devolvió un instante.

    Me haces volar sin moverme a ninguna parte.

     

    Lo siento.

    Sé que las palabras pueden ser dagas sangrantes.

    Y sin embargo, nunca supe declinar la palabra te quiero

    más allá del silencio.

     

    Vacilante. Jadeante. Vagabundo.

    Descubrir un color y ponerle tu nombre.

    Compartir un paisaje y reinventar su horizonte.

     

    Soñar con tus manos y despertar a tu lado.

    Permite que disfrute tu alma con esta neófita locura.

    Que la hábil pluma te reverencie.

     

    Modelar viejas heridas en sutiles cicatrices.

    Pintar de manera irracional los surcos de otra vida.

    Rellenarlos hasta florecer con nuevos aromas.

     

    Reverdece mis manos sembradas de olvido.

    En el perdón del destino.

    En el sueño de ser amado.

     

    Esculpiré tu alma a golpe de sueños.

    Los grandes y los pequeños.

    Con cariño y con calma.

     

    En los vigorosos e intensos momentos

    en que cruzamos el umbral de la pasión.

    En la deseable quietud sobre sabanas blancas

    que estremeces cosida al calor de mi espalda.