• Me quedo con todo

    domingo, diciembre 22, 2013 Permalink 0

    La Navidad enciende todas mis alarmas.

    Las deseadas y las innombrables.

    Creo que, en caso contrario,

    No sería Navidad.

    Esas imágenes mensajeras comerciales.

    La risa fácil que rebota en el hígado.

    Las llamadas de amigos con falso propósito.

    Las miradas perdidas por el hambre.

    Las esperanzas obligadas.

    El recordado guiso ausente.

    Las risas infantiles apagadas.

    Por el contrario miro a mi alrededor

    Y me asalta el aroma de chimenea.

    Las risas al fondo abriendo paquetes.

    Un abrazo cómplice que se me escapa.

    Una tarjeta inesperada que te agua la mirada.

    Música en cada esquina.

    Un frio que te obliga a la introspección.

    El recuerdo de lo ausente y aun querido.

    Intento deshojar la margarita para elegir

    Y me quedo con todo.

    Con lo que no deseo para nadie, ni para mí.

    Y lo que deseo ardientemente

    para todos los que necesiten ser feliz.





    Feliz Navidad.





  • Trazas de simple ternura

    jueves, diciembre 19, 2013 Permalink 0



    No intentes decirme que alguien te espera

    cuando te sientes sola.



    Tus barreras se abaten con un golpe de viento,

    y te veo llorar envuelta en destellos de locura.



    No conviertas este intenso deseo

    en trazas de simple ternura.



  • Bésame

    domingo, diciembre 15, 2013 Permalink 0






    Bésame.

    Lo que se lleva el viento

    no requiere explicación.

  • Te necesito entera

    jueves, diciembre 12, 2013 Permalink 0



    Evolucionemos.

    Refundémonos.

    Confrontemos una imagen al vacío incomprensible.

    Agarrémonos a la ternura aguerrida de la mañana.

    Sofoquemos el desconocimiento de lo cercano.

    Envejezcamos de manera pausada y atenta.

    Desertemos del hambre como de la autocomplacencia.

    Es inconcebible que la raza humana aun sea incapaz

    de superar lo escrito por sus propios ancestros.

    Te necesito entera.

    Íntegra.

    Intensa.

    Como eres.



  • Profecías de mi propia vida

    lunes, diciembre 9, 2013 Permalink 0



    Los sueños

    revolotean sobre el jardín.

    Se enredan

    entre compases olvidados.

    Sueños cambiantes.

    Profecías de mi propia vida.

    Acaso insensatez

    en estado puro.

    Dulces palabras,

    malgastadas ante una disculpa

    germinada tardía.

  • Aquello que no fuimos

    sábado, diciembre 7, 2013 Permalink 0
    Soy todo aquello que no fuimos.
    Hojarasca.
    Recuerdo.
    Espuma.
    Sueños a ras de suelo
    mientras sentía
    hasta el limite de tu presencia.
  • Se besan

    jueves, noviembre 28, 2013 Permalink 0



    Tan solo una mirada,

    Los molinos de viento,

    con blindaje de papel,

    crujen y se invierten.

    Confiesan y conciben.

    Se acercan y convergen.

    Y en inusitadas ocasiones,

    espontáneamente,

    se besan.



  • Te espero aquí

    viernes, noviembre 22, 2013 Permalink 0


    En la vida íntima de las palabras depuras el pasado de manera inconsciente.

    Echas de menos sombras y recuerdos arrancados de la piel en las largas noches.

    No te planteas que hiciste mal, pero tratas de resistir la agonizante llama.



    Trazas fronteras imaginarias que invades una y otra vez en busca de redención.

    Hasta que te encuentras sobre tierra baldía y la ausencia de viejos conocidos.

    La ansiada sabiduría te llega cuando el cuerpo mengua sobre sí mismo.



    La soledad y el frío yacen a tu lado sin permiso. Horadan tu esperanza y roen tu fé.

    Ya no subes al tejado en busca de la luz de su ventana. porque ya no resplandece.

    Te aferras a aquello que fuiste sin tener muy claro si tan solo fue lo que quisiste.



    Estuve antes allí.

    Y hoy, tan solo,

    te espero aquí.

  • Espero mucho de ti

    miércoles, noviembre 20, 2013 Permalink 0


    http://youtu.be/atuJzivuF1o

    Espero mucho de ti,
    y no me duele.
    Me conforta
  • Esquivando la felicidad

    lunes, noviembre 18, 2013 Permalink 0



    Hay personas

    que no dejan de cavar

    su propia tumba,

    día a día.

    Esquivan la felicidad.

    Y ésta, impaciente,

    acaba desertando.