• Vive corriendo

    jueves, julio 18, 2013 Permalink 0



    Erramos a tientas a través de la piel.

    Pórticos adormecidos.

    Juventud añorada.

    Enmarcamos orgías nunca vividas.

    Llegaremos desnudos.

    Y casi impolutos.

    Ven de frente.

    Atrévete a besarme.

    Espera que reaccione.

    Y no te escondas,

    más allá de las sábanas,

    ni más lejos de la almohada.

    Silencia lo saboreado.

    Y vive corriendo.

    Amarra tus montañas junto a un nido.

    Y sigue las nubes con la mirada.

    Degusta la poderosa fruta del deseo.

    Y acepta todo lo que esté a tu alcance.

    Un día, no muy lejano,

    tu rostro irá desapareciendo

    hasta que un día, sin darte cuenta,

    las memorias guardarán tu silencio.



  • Mi patrón

    martes, julio 16, 2013 Permalink 0



    Deambulo por un campo de batalla olvidado

    en los corazones extremadamente grandes.

    Padre mío. Mi patrón. Escúchame un segundo.

    Alisa mis cabellos cansados de tanta guerra.

    Derrama el cáliz de tu sangre sobre la nuestra.

    Sopla, con aire perlado, las heridas inferidas.

    Corona el tiempo con la joya del perdón,

    como nos abrazamos al abandonar este mundo.

    Relee las cartas escritas con el corazón,

    a modo de grito desesperado.

    Haz magia con la niebla de las sentencias.

    Del pañuelo raido por la sed sin relevancia.

    Escasea el baile y la conciencia al borde del viento.

    Hoy no dispongo de rostro que mostrar.

    Tan solo unas muescas de gloria y púrpura.

    Y el sonido incierto de un grillo errante.

    No dejes que caiga en la banalidad del adiós prematuro.

    Y que, si alguna vez componen un himno a la propia vida,

    la silben los pájaros de mi jardín. Los grises y matizados.

    Los criados en la inocencia de la jaula de oro.

    Pero sobre todo aquellos que desafinan

    cuando no vuelan sobre esta tierra, en libertad.



  • La bahia de mi inocencia

    lunes, julio 15, 2013 Permalink 0


    La locura cabalga entre piel erizada e improntas inocentes.

    La confabulación de unos pases de baile con vida propia.

    Una historia donde todo comienza y nada termina.

    Una sala vacía en la que no encontrarás soledad.

    Recordarás charcos colmados de botas de agua.

    Una ofrenda de pasión en terrenos inadecuados.

    Música con aroma a incienso acolchado.

    Una camisa desaliñada que cubre un corazón desbocado.

    Paz equidistante de los bornes que luchan.

    Rodillas que son principio de un volcán de deseo.

    Bocas indefensas ante la llamada de un beso.

    Vivo por encima de mi cabeza pero en el centro del corazón.

    Y así perduramos en silencio transitando esta vida.

    Sin balas perdidas que buscan un blanco.

    Con la tranquilidad del olvido carente de orgullo.

    Rostros pintados con restos de compasión.

    Al fin y al cabo tus palabras son,

    la bahía de mi inocencia.











  • Tal vez.

    miércoles, julio 10, 2013 Permalink 0

    Busco ayuda. Y tal vez sosiego.

    ¿Queda alguien en la tierra?

    En mi barrio lloran los geranios.

    La sentencia se conforma.

    La oscuridad la infiere el verbo.

    O tal vez su ausencia.

    El quieto encanto aburguesado.

    Albergue de plumas nuca ahuecadas.

    Infames parábolas de arena.

    Dedos desengañados e inexpresivos.

    Besos jadeantes sobre el escote.

    Bajo el imperio de la ilusión

    Crece, en silencio, la eternidad.

    Sojuzgo, tal vez, el mísero disentir.

    Pero me crie con leche virtuosa.

    Tengo aversión a calentar la silla.

    A esperar para que me den cuerda.

    A dar las horas templadas y justas.

    Creo en la supremacía de lo incorrecto.

    De la conducta intensa y rocambolesca.

    De las trincheras rendidas a la evidencia.

    De la sintaxis de una loca ventisca.

    Del imperio exclusivo de los sentidos.

    Del escándalo de la paz conquistada.

    Del néctar de las mañanas tempranas.

    Y tal vez. Solo tal vez.

    Corazón esperanzado y desangrado.


  • Mi sueño nunca morirá doblegado

    jueves, julio 4, 2013 Permalink 0


    Soy cronista del asedio

    que el tiempo mancha sobre las manos.

    Invado con precisión los miedos

    a ese último amanecer que tanto tememos.

    La parálisis en la noción del tiempo,

    que no es apego ni locura.

    Soy el espectro de la rosaleda que emanó tinte rojo

    y hoy exuda inertes espinas.

    Las especias y el vino han dejado de saber.

    El silencio traicionero es la moneda corriente.

    La monotonía del herido no conmueve al vencedor.

    No se mezclan las emociones. Son agua y aceite.

    Mantengo a raya la erupción de mis propios sentimientos.

    Alterno estandartes con pactos intransigentes.

    Implosiono.

    Me apago.

    En silencio.

    Lejano.

    Al final,

    esto se narrará como el suicidio

    de un desconocido.

    Si cae el templo de la carne,

    pelearé desde el exilio.

    De frente al rostro del hambre.

    Al fin y al cabo,

    mi sueño nunca

    morirá doblegado.

  • Sueño con sueño

    miércoles, julio 3, 2013 Permalink 0

    Sueño con sueño.

    Yacemos juntos.

    Ungidos de esperanza.

    Y de sexo también.

    Voces en penumbra.

    Altibajos constantes.

    Revelaciones triviales.

    Aquiescencia privada.

    Sentencias determinantes.

    Tronos humanos.

    La raíz de la vida.

    Humedad sostenida.

    Redención abismal.

    Honda esclavitud.

    Tesoros en el rostro.

    Concierto profano.

    Nudos de viento.

    Firmamento consistente.

    Juicios orales.

    Relámpagos inestables.

    No hubo queja

    Lamento.

    O dolor.

    Sublimación inaudible.

    Alguna que otra lágrima.

    Y ríos de pasión.




  • Lo estético de la vida

    miércoles, junio 26, 2013 Permalink 0

    Llevo tu sabor en mis labios.

    Las renuncias y los deseos inconfesables.

    Y los explícitos también.

    Me bebí tu coraje apurando el cáliz.

    Hasta su última gota.

    Esto si que era una cuestión

    De fondo, de forma,

    y de gusto también.

    No hay fibra que no haya contaminado

    la delicadeza de m cándido sueño.

    Llevo con orgullo mi alma anegada.

    Pasiones de cuando

    el rosa torna carmesí intenso,

    y las caricias oblea de sentidos.

    Mi criatura perfecta.

    El palacio de piel y sangre.

    La sintaxis de la belleza.

    Lo estético de la vida.

    La almohada de mi orgullo.




  • Moldear arcilla

    domingo, junio 23, 2013 Permalink 0



    Los cuerpos desaparecen en el abismo intemporal de esta vida.

    Nos quedamos sin faro de selección. Se diezman las oportunidades.

    Pasamos de ser guardianes de la belleza a rehenes de su pérdida.

    Tan solo las apariencias unen el cansancio de nuestras parejas.

    La sustancia del tacto ya nos más que un absoluto espectro.

    El viaje compartiendo alforjas se convierte en una carga de dos.

    Recuerdas el gusto del fruto de la higuera recién cortada

    Y la vista se te nubla mas allá de que puedas disimularlo.

    Renuncias al desacuerdo pero te quedas vacio y romo.

    Hasta los tendones de tu hombría se secan cual cuchilla.

    Debí dejarme tentar a menudo y no guardar para el invierno.

    O frecuentar mas bares donde los asesinos acortan el camino.

    La retórica que nadie nos enseña por vergüenza,

    y no sabemos evitar sus laceradas consecuencias.

    Debí hacer caso de mi sed y menos de mi conciencia.

    Desobedecer al anillo de la felicidad y moldear arcilla.







  • La exacitud razonable

    miércoles, junio 19, 2013 Permalink 0



    Mi patria es tu voz.

    Tus promesas.

    La escuela de los sentidos.

    El huésped del diluvio

    La comicidad de la tierra libre.

    Los colores juramentados.

    La gloria insomne.

    La conciencia de universalidad.

    La rendición a tus pecados.

    La geometría de tus ángulos.

    La calidez de tu piel dormida.

    Los cuerpos celestes

    que centellean a tu paso.

    La exactitud razonable.

    El defecto adorable.

    Escucho tu voz.

    Me mima.

    Me hipnotiza.

    Me vence.



  • Sin puertas ni ventanas

    domingo, junio 16, 2013 Permalink 0

    Hablemos de hermosura.

    De amor sin puertas ni ventanas.

    De cuerpos apreciados.

    De resurrección y sonrisas.

    De tul, bailes y acertijos.

    De gemidos y rugidos.

    De lo transitorio.

    De lo eterno.

    De esculpir alcobas.

    De secretos censurados.

    De besos infalibles.

    De fervor y languidez.

    De mística y chimeneas.

    De errores y utopía.

    De águilas y viento.

    Del derecho y del revés.

    De éxtasis y abstracción.

    Y si aun sientes vértigo,

    silencios a mi lado.