• Estigma dejuventud perdida

    jueves, noviembre 14, 2013 Permalink 0

    No hay otro sitio que el vértice.

    Las traicioneras rocas batidas.

    El estigma de la juventud perdida.

    Vivir no es saludar a Peter Pan

    con cada gesto o condición.

    El tiempo pasa y desgasta.

    También purifica ahuyentando

    sueños obsoletos sin púrpura.

    No se trata de mudar la piel,

    como opción viperina.

    O tal vez sí.

    Se trata de transformarse.

    Dejar de arrástrate por la hierba

    A cambio de libar

    en la corola de la ambrosía.

    Con caducidad certera.

    Con experiencia acumulada.

    Con cicatrices abiertas

    y experiencias cercanas.

    Vuela. Y si quieres volemos.

    Suelta la rama que te ata.

    Ese nido ya no es tu nido.

    Ahora son ramas secas.

    Un recuerdo movedizo.

    Levanta la mirada.

    Inventa tu oportunidad

    Y asume que te marchitas

    Mientras tu vida eclosiona.







  • Te necesito

    jueves, noviembre 7, 2013 Permalink 0

    Mientras el mundo

    trata de aparentar

    que lo importante

    es diferenciar entre

    ser duro y parecerlo,

    observo que

    las cosas fundamentales

    giran entre amar y morir.



    Te necesito.

    Como los amantes

    buscan besarse.


  • El sol siempre proyectará mi sombra

    domingo, noviembre 3, 2013 Permalink 0


    Basta con un par de abrazos extraviados

    para que la mañana se convierta en melodía.

    Se funden el antes y el después en un solo tiempo.

    Un cuerpo arde, siendo el resto una hipótesis.

    Los dragones huyen despavoridos tras la cortina.

    Tus pensamientos devienes audibles y mis manos

    Te los presentan a través de tu silueta de piel morena.

    No me canso de soñarte, aunque al final no seas nada.

    al fin y al cabo el sol siempre proyectará mi sombra

    sobre el camino que mis zapatos aun no han pisado.

  • Complejas relaciones

    lunes, octubre 28, 2013 Permalink 0


    Me atormenta la nostalgia.

    Nada concreto.

    Tan solo el tiempo

    que ya no respiro.

    Las frases olvidadas.

    Los actos no perpetrados.

    El lento quejido.

    Los gritos imperceptibles.

    La distancia milimétrica.

    Lo obsceno de la calma.

    La pérdida de entusiasmo.

    El exceso de conocimiento.

    Las guerras. Las malditas guerras.

    Las sanguinarias y las incruentas.

    Esas que pensamos que no matan,

    pero horadan la autoestima

    y las complejas relaciones.

    He olvidado músicas enteras.

    La cara de algún amigo.

    Y hago esfuerzos redoblados

    para seguir hablándome

    cuando me enfrento al espejo.

  • piel con piel

    domingo, octubre 20, 2013 Permalink 0

    Dos almas solitarias se encuentran.

    Caminan juntas,

    y siguen en soledad.

    Sobreviviendo.

    Respirando ecos.

    Sufriendo en silencio.

    Sin valorar que,

    con un chasquido de tus dedos,

    estaría dispuesto a colgar

    mi gabardina en tu perchero.

    Llevo cambiados

    mis pasos de baile.

    Mi mente vuela sola

    y no sabe asirte la mano.

    Un espejo me presenta

    la curva de tu espalda

    y me quedo sin opciones.

    Quiero aprender a amarte.

    Sin dejar de caminar.

    Juntos.

    Sobre los raíles del tren.

    Sin estaciones.

    Salvo las ilustradas

    por una necesidad vital

    de piel con piel.






  • Tu presencia

    jueves, octubre 17, 2013 Permalink 0



    Acontecerá la esperanza.

    Y con ella, tu presencia.

  • Gracias

    domingo, octubre 13, 2013 Permalink 0



    Gracias.

    Por no dejar que me ahogue con mi propia vida.

    Por escuchar pacientemente cuando ni yo sé lo que quiero.

    Cuando los botones se desordenan y sonríes mientras te acercas.

    Por esperar por mis papeles garabateados de vida y locura.

    Gracias.

    Por las minucias que dan fruto al despertarme, aun de noche.

    Por cambiar tu respiración por la mía hasta que se acompasa.

    Por tus manos mansas y cálidas que contienen, al menos, dos mundos.

    Por ser mi centro de gravedad y el reflejo nítido de mis oraciones.

    Gracias.

    Por la satisfacción del perdón recibido y nunca solicitado.

    Por cerrarme en tu círculo al borde del mar con el pliegue de sus olas.

    Por la ausencia de secretos y la memoria henchida de felicidad.

    Gracias.



















  • Una banda sonora indescifrable

    domingo, octubre 6, 2013 Permalink 0


    Llueve.

    Suena una banda sonora indescifrable

    El otoño viene a morar sus tres meses y un día.

    Las piedras del jardín se resisten a evaporar

    los rayos atesorados en verano.

    Una hoja rosa de buganvilla se suicida

    enamorada del salpicado en los charcos.

    Las vasijas abren aun más sus bocas

    en busca de un remanso de agua.

    El silencio ha emigrado.

    Las tejas ejecutan su cacofonía otoñal.

    El olivo gotea con la parsimonia de su aceite.

    Las macetas se inundan y todo el jardín

    toma un color intenso y brillante

    mientras la luz de la tarde agoniza.

    Me doy cuenta que me agrada

    el hecho de sincronizar mis años

    con esta tarde en el jardín.





  • La conjura de mi llanto

    miércoles, octubre 2, 2013 Permalink 0



    Anidas en un lugar especial donde la confusión fue desterrada.

    Donde la ilusión tiene un asiento de tren que nunca se queda atrás.

    Viví enamorado del saqueo permanente del recuerdo que cautiva.

    En un lugar indeterminado entre el pasado y ninguna parte.

    Ofrecía sacrificios a cualquier deidad que sonriera tras la ventana.

    Las farolas alineadas de la calle de mi barrio tintineaban de risa.

    Era un misterio ante la coronación de la montaña aun no coronada.

    Hierba verde que suspira por ser fruta que desgranarse en tus manos.

    Fui sangre y fui piedra. Inerte y helada. Helada e inerte. Casi caduca.

    Me das coherencia como tañido lejano tras la desoladora batalla.

    Reduces a una coma la encíclica que desbasta el instante desnudo.

    Una incontable constelación de ilusiones en forma de universo.

    La conjura de mi llanto. La complacencia que descansa en tu mirada.



  • Mi silencio

    viernes, septiembre 27, 2013 Permalink 0

    No hace falta que tus manos se posen en mi cuerpo.
    Pues eres fuente inagotable de sueños y deseo.
    Y aunque mi apetito por ti siempre superó a mi juicio
    No dejo de guardar una bala que siembre el silencio.
    Mi silencio.
    Dispongo de dos días para tu sonrisa perfecta.
    Y otros dos para disfrutar la anhelada respuesta.
    Eres la infinita cintura bajo tu sombrero al viento.
    La arcilla resbaladiza que alberga entre los dedos.
    La lumbre que da la espalda al frio de la noche.
    El deseo engendrado en el aire que anida en tu pecho.
    La mujer que tiñe su corazón de música y romance.
    Una gota de rocío que evade la justicia entre nubes.
    Lo infinito rebuscado en la inmensidad del bolsillo.