• Un pedazo de triunfo

    viernes, julio 26, 2013 Permalink 0


    Hay una abrupta vereda que se desvanece ante la duda.

    Un hálito de arcilla que se desvanece con la corriente.

    Una lágrima centenaria ya plenamente olvidada.

    Un recuerdo custodiado por el miedo a envejecer.

    Hay montañas invernales que no se derriten por el sol.

    Aparentemente trivialidades que juegan al destino a diario.

    Un pedazo de triunfo contiene la respiración adormecida.

    Tus manos, lentas y parsimoniosas, aun arremolinan mi pelo.

    Y mi mente lleva horas explotando como pirotecnia de pueblo.

    Tu entrega es inabarcable en la oscuridad de una sola noche.

    La palabra resquebraja miedos y recuerdos incrustados.

    Acuéstate en mi cama y perfuma mi almohada de versos.

    Ahora que duermes, dejas encendida la esperanza.

    Dando vueltas alrededor de la mesita de noche.

    No me interesa el mundo si no nos inclinamos,

    los dos sobre él a modo de acantilado sobre el paraíso.








  • Rio secreto

    domingo, julio 21, 2013 Permalink 0



    Hay un paisaje que acumula argumentos para la armonía.

    Sabe deliciosamente agridulce por el paso del tiempo.

    Y suena a violonchelo cifrado en los silencios de la noche.

    No estás exenta de culpa. Es más. Eres la culpa.

    Un sonido se convierte en un intervalo armonioso.

    Los desasosiegos son imperceptibles entre bocanadas.

    Mis dedos la infantería de mi alma.

    El aire un metrónomo de la pasión consumada.

    Ya mis palabras coronan un sonido ronco y pausado.

    Huele a campo húmedo, a rio secreto.

    A espacios intercostales perdurables ante el acoso.

    A quimeras inmortales de necesidad.

    La vereda de tres dimensiones que colapsan en dos.

    y yo.

  • Mística encantada

    sábado, julio 20, 2013 Permalink 0



    Germina el día con sus dedos de cera.

    Aleteos de mariposa en silencio sepulcral.

    Sobre el candado del baúl de la memoria.

    Se ampara la conversación interrumpida.

    Me siento sobre tus rodillas para estar cerca.

    Presencia de piel y cuerpo plenos.

    Bajando la arena que me acerca.

    La fragilidad de un jadeo intenso.

    Los dedos encendidos sobre el blanco pecho.

    Albores de mística encantada.

    Ronroneo que me devuelve a la infancia.

    El punzante apetito de la carne.

    Lo irrefrenable. Tal vez intangible.

    La gravitación concéntrica de la alegría.



  • Vive corriendo

    jueves, julio 18, 2013 Permalink 0



    Erramos a tientas a través de la piel.

    Pórticos adormecidos.

    Juventud añorada.

    Enmarcamos orgías nunca vividas.

    Llegaremos desnudos.

    Y casi impolutos.

    Ven de frente.

    Atrévete a besarme.

    Espera que reaccione.

    Y no te escondas,

    más allá de las sábanas,

    ni más lejos de la almohada.

    Silencia lo saboreado.

    Y vive corriendo.

    Amarra tus montañas junto a un nido.

    Y sigue las nubes con la mirada.

    Degusta la poderosa fruta del deseo.

    Y acepta todo lo que esté a tu alcance.

    Un día, no muy lejano,

    tu rostro irá desapareciendo

    hasta que un día, sin darte cuenta,

    las memorias guardarán tu silencio.



  • Mi patrón

    martes, julio 16, 2013 Permalink 0



    Deambulo por un campo de batalla olvidado

    en los corazones extremadamente grandes.

    Padre mío. Mi patrón. Escúchame un segundo.

    Alisa mis cabellos cansados de tanta guerra.

    Derrama el cáliz de tu sangre sobre la nuestra.

    Sopla, con aire perlado, las heridas inferidas.

    Corona el tiempo con la joya del perdón,

    como nos abrazamos al abandonar este mundo.

    Relee las cartas escritas con el corazón,

    a modo de grito desesperado.

    Haz magia con la niebla de las sentencias.

    Del pañuelo raido por la sed sin relevancia.

    Escasea el baile y la conciencia al borde del viento.

    Hoy no dispongo de rostro que mostrar.

    Tan solo unas muescas de gloria y púrpura.

    Y el sonido incierto de un grillo errante.

    No dejes que caiga en la banalidad del adiós prematuro.

    Y que, si alguna vez componen un himno a la propia vida,

    la silben los pájaros de mi jardín. Los grises y matizados.

    Los criados en la inocencia de la jaula de oro.

    Pero sobre todo aquellos que desafinan

    cuando no vuelan sobre esta tierra, en libertad.



  • La bahia de mi inocencia

    lunes, julio 15, 2013 Permalink 0


    La locura cabalga entre piel erizada e improntas inocentes.

    La confabulación de unos pases de baile con vida propia.

    Una historia donde todo comienza y nada termina.

    Una sala vacía en la que no encontrarás soledad.

    Recordarás charcos colmados de botas de agua.

    Una ofrenda de pasión en terrenos inadecuados.

    Música con aroma a incienso acolchado.

    Una camisa desaliñada que cubre un corazón desbocado.

    Paz equidistante de los bornes que luchan.

    Rodillas que son principio de un volcán de deseo.

    Bocas indefensas ante la llamada de un beso.

    Vivo por encima de mi cabeza pero en el centro del corazón.

    Y así perduramos en silencio transitando esta vida.

    Sin balas perdidas que buscan un blanco.

    Con la tranquilidad del olvido carente de orgullo.

    Rostros pintados con restos de compasión.

    Al fin y al cabo tus palabras son,

    la bahía de mi inocencia.











  • Tal vez.

    miércoles, julio 10, 2013 Permalink 0

    Busco ayuda. Y tal vez sosiego.

    ¿Queda alguien en la tierra?

    En mi barrio lloran los geranios.

    La sentencia se conforma.

    La oscuridad la infiere el verbo.

    O tal vez su ausencia.

    El quieto encanto aburguesado.

    Albergue de plumas nuca ahuecadas.

    Infames parábolas de arena.

    Dedos desengañados e inexpresivos.

    Besos jadeantes sobre el escote.

    Bajo el imperio de la ilusión

    Crece, en silencio, la eternidad.

    Sojuzgo, tal vez, el mísero disentir.

    Pero me crie con leche virtuosa.

    Tengo aversión a calentar la silla.

    A esperar para que me den cuerda.

    A dar las horas templadas y justas.

    Creo en la supremacía de lo incorrecto.

    De la conducta intensa y rocambolesca.

    De las trincheras rendidas a la evidencia.

    De la sintaxis de una loca ventisca.

    Del imperio exclusivo de los sentidos.

    Del escándalo de la paz conquistada.

    Del néctar de las mañanas tempranas.

    Y tal vez. Solo tal vez.

    Corazón esperanzado y desangrado.


  • Mi sueño nunca morirá doblegado

    jueves, julio 4, 2013 Permalink 0


    Soy cronista del asedio

    que el tiempo mancha sobre las manos.

    Invado con precisión los miedos

    a ese último amanecer que tanto tememos.

    La parálisis en la noción del tiempo,

    que no es apego ni locura.

    Soy el espectro de la rosaleda que emanó tinte rojo

    y hoy exuda inertes espinas.

    Las especias y el vino han dejado de saber.

    El silencio traicionero es la moneda corriente.

    La monotonía del herido no conmueve al vencedor.

    No se mezclan las emociones. Son agua y aceite.

    Mantengo a raya la erupción de mis propios sentimientos.

    Alterno estandartes con pactos intransigentes.

    Implosiono.

    Me apago.

    En silencio.

    Lejano.

    Al final,

    esto se narrará como el suicidio

    de un desconocido.

    Si cae el templo de la carne,

    pelearé desde el exilio.

    De frente al rostro del hambre.

    Al fin y al cabo,

    mi sueño nunca

    morirá doblegado.