Cuando el pulso enloquece

Miércoles, marzo 16, 2011 Permalink 0



Imagen: Monte Stinnett.



Cuando el tiempo se entretiene en las anillas de tu pelo.

Cuando las cruces no sacrifican sino que idolatran.

Cuando la tristeza se rinde ante la solemnidad de una sonrisa.

Cuando el pulso enloquece y recupera su alegre cadencia.



Cuando la memoria palpita y no rememora recuerdos.

Cuando el reloj atrasa de manera aleatoria.

Cuando las olas no se recogen sino que permanecen en la arena.

Cuando el celeste y el rojo se enredan en el firmamento.



Cuando la experiencia se relaja y te deja el timón de la vida.

Cuando la ribera no es destino sino oportunidad conquistada.

Cuando el piano suena y solo importan las manos.

Cuando la existencia es sencilla y los momentos únicos.



Entonces, amor mío,

la tarde ha desperezado.

Y estás esperándome

detrás de la puerta.






Dame presencia

Martes, marzo 15, 2011 Permalink 0



Imagen: Lawrence Paiken.





No obedezco frontera que limite tu contorno.

Ni mar que no surque para arribar a tus brazos.

Una senda que recorro sin brújula, a diario,

en un viaje de ida y vuelta a tu espacio.





No tengo sed,

pues me anegas.

Ni respiro ansiedad

porque me llenas.





Tu entrega me ha regalado

un reconocimiento sin rubor

ante el inflexible reflejo del espejo,

antaño carente de recuerdos.





Dame presencia

en las largas noches.

A cambio te entregaré

hasta el eco de lo eterno.













Elegir su locura

Lunes, marzo 14, 2011 Permalink 0

Imagen: Elena K



Sentimientos sin credo,

son viento.

Sentir es libre.


Elegir, un privilegio.



Cada cual tiene derecho
a elegir su locura.

Tú eres la mía.


Por ejemplo.








Elegir su locura

Lunes, marzo 14, 2011 Permalink 0





Imagen: Propia. “Atrapada por el invierno en Santiago”



Sentimientos sin credo,

son viento.

Sentir es libre.


Elegir, un privilegio.



Cada cual tiene derecho
a elegir su locura.

Tú eres la mía.


Por ejemplo.








Tu nombre

Miércoles, marzo 9, 2011 Permalink 0

…Imagen: Paula Grenside.



Me gusta la sensación de relajarme contigo.
Esperarte a la llegada del trabajo.
Desvestirte.
Sumergirte en un baño caliente.

Enjabonarte.
Darte un pequeño masaje en los pies.
Una toalla húmeda en tu rostro.
Preparar una cena ligera.

Compartirla.
Sentarnos en el sofá.
Acariciarnos hasta quedar dormidos.
Despertarnos de madrugada.

Amarnos despacio.
Subir a la habitación.
En silencio.
De la mano.

Observando tras de ti.
Dormir apoyado en tu espalda.
Darte un beso en el cuello.
Pronunciado tu nombre.







Cosido a tu pensamiento

Martes, marzo 8, 2011 Permalink 0



Imagen: Dave Bartstow.



Tus guiños y fragmentos me persiguen.

La toalla húmeda con tu fragancia impregnada.

La sinfonía de colores frente al espejo.

El vaho de tu cuerpo a lo amplio de la ventana.



Tus palabras, escuetas pero precisas.

Tus sueños compartidos en singular.

El camino que trazas dejando migas de pan.

El preciso eco de tus tacones en el pasillo.



El recuerdo de tu sombra a modo de calidoscopio.

La luz de la tarde persiguiendo tus rizos.

La imperceptible frontera entre tu piel y mi piel.

El cincel con que te tallan mis recuerdos.



Llegué a través de tu cuerpo perfecto

para quedar cosido a tu pensamiento.








Acumulando deseo

Domingo, marzo 6, 2011 Permalink 0


Imagen: Paul Pluskwik



Te deseo desde dentro hacia fuera

Hoy, te doy de comer de mi boca.

Mis manos ya no articulan caricias

si no anidan sobre tu cálida piel.



Consigues con tu presencia

sublimar la belleza.

Incluyo aquellas partes de tu cuerpo que

ni la propia naturaleza pudo mejorar.



Cuando evoco tu sabor

No eres dulce.

Eres cítrico dorado

con motas de granada y jazmín.



Ahora tengo que aprender

que la distancia nunca es triste.

Sino que voy acumulando deseo

para volverte a conquistar.





Fértiles caricias

Sábado, marzo 5, 2011 Permalink 0



Imagen: Elena K.



¿Es la eternidad tiempo o sentimiento?

De cualquier forma,

no podemos pasar por esta vida

siendo tan solo un personaje.



Administremos las carencias y,

si tenemos la suficiente habilidad,

hasta someter a nuestra conveniencia

las inmortales ausencias.



No podemos vivir esta historia

con privilegios obsoletos

heredados del desamor

en caducas experiencias.



Seamos fértiles caricias.

Sembremos una roja semilla,

cuya fuerza en germinar

torne vergel la yerma arena.










El impar que todo lo centra

Miércoles, marzo 2, 2011 Permalink 0





Imagen: Irina Todorova



Viajamos a bordo de un sueño.

Y no tenemos tiempo de despertar pues,

entre lo confortable y lo imposible

subsisto enredado en tu cuello.



La comarca donde la rendición emerge.

La respuesta al vigor de un beso robado,

desde antes de nacer,

hasta mucho antes de morir.



Añoro tu almohada.

Las mil fragancias incrustadas

de cada sueño perdido.

Y por la noche entregado.



Añoro tu mirada triste,

y firme a la vez.

Aquella que descubrí

donde los demás solo bebían.



Eres única entre sombras.

El impar que todo lo centra.

La humilde oración

de un mortal al Olimpo.