• Aforismos para nuestra conciencia.

    miércoles, enero 15, 2020 Permalink 1

     

    Me gusta observar tus gestos
    y esculpirlos con precisión,
    en el dobladillo de mis pensamientos.

    Cuanto más aumenta el conocimiento
    que dejas transpirar a través de tu piel,
    más acepto que estoy a medio hacer.

    Todos nuestros encuentros,
    casualmente narran,
    la fe ciega de nuestras manos.

    Tu ausencia no es total.
    En algún lugar anochece
    y los recuerdos se abrazan.

    Llegamos a ser amantes
    desde el embrujo del deseo
    anidado, en vano, durante años.

    Vivo amontonando sueños.
    Allí donde terminan de apilarse
    resurgen nuevas posibilidades.

    Todos nuestros abrazos
    fueron de vuelta
    sin necesidad de ida.

    Nunca fuimos más
    de lo que compartimos.
    El lenguaje de una sentencia.

    Apresúrate.
    Tengo prisa
    por no irme.

  • Navegué…

    lunes, diciembre 30, 2019 Permalink 0

     

    Siento una curiosidad, que se me antoja inagotable,
    sobre la erudición de los estados de ánimo de tu piel.
    Una crónica precisa de las primeras veces que se dieron,
    y un compendio de los momentos estelares que vivimos.
    Una acuarela de la piel y sus perfectos y salados pliegues,
    donde confluyeron lágrimas y deseos en orden inverso.
    Valles imperecederos donde renací a mudos insospechados.
    Curvas vertiginosas donde experimenté el vértigo de ti.
    Una obra colosal escrita con dos iniciales y cuatro versos.
    Una convulsión gutural que me privó del sentido del estar.
    Eras dulce con ribetes ácidos, maestros en jugar con mi lengua.
    Una excursión por los maravillosos años donde los ojos vidriados
    eran sinónimo de un mundo inexplorado más allá de la física.
    Deslumbraste mis sueños. Reconvertiste mi infancia en verdad.
    Me llevaste por el resbaladizo mundo de las caricias y el corsé.
    Y navegué sobre el mayor tratado de seducción que jamás soñé.
  • Delirios

    lunes, diciembre 23, 2019 Permalink 0

    Existe cierto fanatismo cuando usamos la sinceridad como arma lacerante.
    Una falta de armonía y respeto de la que no somos inocentes en su palabra.
    Añoro una buena cosecha de lluvia fina y sonrisas indelebles.
    Añoro un más allá que se identifique con el aroma de un escalofrío.
    Una puerta de ida y vuelta a los brazos que ya no acunan ni calman.
    Un más difícil cada día, donde la red sea la confianza y la entrega.
    Volar con tu recuerdo entre las manos y posarme en tu cabello al viento.
    Una ruta legendaria donde el asfalto estalle en mil pétalos de flor.
    El anonimato para morar furtivamente en la almohada de tu cuarto.
    Delirios al borde del éxtasis somnoliento que me produce tu recuerdo.

  • Mi dulce estación

    jueves, diciembre 5, 2019 Permalink 1

    ¿Mi sitio favorito?
    Bajo tu chaqueta.
    ¿El mío?
    Aspirar tus palabras.
    Eres pura influencia.
    Épica del escalofrío.
    La parte que recuerdo.
    Lo que dejas y añoras.
    La referencia de mis vidas.
    Un despliegue de sentimientos.
    Una cadena indeleble,
    fácil de llevar.
    Una canción delicada,
    que resbala por mi cuello.
    Historia tan fascinante,
    que no cabe contarla.
    Un siglo entero,
    de historias fascinantes.
    Lo que jamás se ha escrito
    y yo he podido libar.
    Tu cadena perpetua
    y mi liberación.
    Lo que exploro
    tras la virginidad.
    Una fragancia feliz
    Un campo de amapolas.
    La resurrección diaria.
    Mi eterno deseo.
    Mi vida.
    Mi dulce estación.

     

  • Gracias

    lunes, noviembre 18, 2019 Permalink 2

    Hace diez años

    que escribo sortilegios

    para el alma.

    Encadeno palabras

    nacidas del viento

    y del silencio.

    Releo con cuidado

    aquellos comienzos

    y lloro sin ambages.

    Me lancé a lo desconocido

    y fui capaz de abrir

    un mundo silente y maravilloso.

    Compartí mi alma

    en modo de versos

    y hoy me devuelven besos.

    Gracias.

    A quien está

    y quien no puede estar.

    incluso quien no quiso.

    aprenda a ser feliz

    comprendiendo

    que soy quien soy

    y es suficiente.

    Gracias.

  • Papeles

    viernes, noviembre 15, 2019 Permalink 2

    ¿Qué papeles debo firmar para la felicidad?
    ¿Acaso grises?, ¿Tal como cantaba Pablo Milanés?.
    ¿Acaso tatuados a lomos del viento?
    ¿En la salpicadura salina del mar en que te bañas?
    ¿En la comisura de tus labios?
    ¿Dónde moran las palabras contenidas?
    ¿Dónde me dices que me quieres sin sonido alguno?
    Vincúlame a tu historia.
    Se mía, como siempre he sido tuyo.
    Incluso cuando eras desconocida.
    Aire revoloteando en mis pensamientos.
    Una reacción gutural encaminada hacia tu piel.
    Un pesar de usar y tirar.
    Mi territorio irreal.
    Mi tesoro imaginario.
    Quien tu sabes.
    Quien yo sueño.
    A quien destino mi papel.

  • Alternativa a la propia vida

    viernes, noviembre 8, 2019 Permalink 1

    Renovamos el valor de nuestra historia con cada beso
    que nos apostamos, enérgicos, bajo el suave tacto
    de las sábanas que nos rodean acompañando las manos.
    Componemos un difícil equilibrio entre la pasión desgarradora
    y la íntima sensación de nadar bajo el manto de tu piel.
    Usamos el verbo a modo de novela negra.
    Nos desplazamos bajo las sombras parpadeantes
    de una farola que se extingue de soledad.
    Un ritmo que anuncia una relajación de intensidad.
    Preludio de la declaración de guerra más sensual del mundo.
    Un himno al embrujo de tus labios. Al conjuro inexperto
    del deseo nítido y nada convencional de tus sensaciones.
    Poema inédito de mis manos.
    Glosa de un apetito incólume.
    Un ensayo que nació para soñarte
    como virgen guerrera de mis estrellas
    y anidó en mis memorias
    como experiencia alternativa
    a la propia vida.
    El futuro será esclavo
    del espacio que borramos de la piel.
    Un canon a la poesía insinuada.
    La sonoridad del sueño.
    La conmemoración de la percepción.

    Bienvenida a esta tribu de a dos.

     

  • ¿Porqué?

    domingo, octubre 27, 2019 Permalink 1

    Repaso el lienzo,

    gradualmente garabateado,

    que un día emergió níveo y expectante,

    sin olvidar aquella sinuosa paleta de colores,

    ni los pinceles que se ha quedado ajados

    sobre el caballete de mis angostas memorias.

     

    Nacieron, destinadas a conservar lo que fui,

    para tratar de recordar aquello que me forjó.

    Aquello que soy.

    Y aquello que, aun, me gustaría ser.

     

    Nunca fui poeta,

    Tan solo un aficionado a enlazar palabras.

    Un puñado de sentimientos que atormentan.

    Y una minúscula bendición para entender

    lo que se esconde tras los silencios y los fragmentos.

     

    Con ellos fui tejiendo lo que soy.

    Que coincide, habitualmente,

    con aquello que pretendía,

    o me atrevía a soñar.

     

    Recuerdo un beso

    que nunca recibí,

    del que aun soy capaz de descifrar

    como inventaba viento propio

    con el que me erizabas la piel

    y que la juventud me hurtó,

    a cambio de un balón de fútbol

    Y un par de fiestas desvaídas.

     

    ¿Porqué no bailamos?

    ¿Porqué no recuerdo tu aroma?

    ¿Porqué me cogiste la mano y,

    en la siguiente esquina la soltaste?

    ¿Porqué?

     

    Hoy compenso aquella ausencia

    Con un recuerdo de lluvia

    Canciones susurradas al oido

    Y un frasco de ilusión.

     

    Hoy camino solo.

    Y la torpeza de la mente

    me engaña,

    aparentemente, adrede.

    Una partitura escrita para piano y orquesta,

    auspiciada por la ausencia de aquel beso.

    Desafinada por la falta de las clavijas apropiadas.

    No fuimos capaces de crear vida

    con la fugaz razón del corazón.

     

    Nos quedo en el aire

    una conversación

    bajo el influjo del alma.

     

    Labio a labio.

    Piel a piel.

    Corazón a corazón.

     

     

     

     

     

     

  • El anexo vital.

    jueves, octubre 17, 2019 Permalink 1

    Si aún vivo, o sobrevivo, o incluso,
    si soy el recuerdo de cuando nací,
    las alegrías y penas,
    las penas y alegrías,
    cabalgan en tropel.

    Las pérdidas y el olvido,
    son antesala del cansancio,
    la privación, la desgana,
    o la mengua del valor.

    Te conocí y olvidé.
    Esa fue mi expiación.
    Recortar de mi frontera
    el anexo vital.

    Releo mis sueños
    observando los detalles.
    Fracaso en la inocencia,
    parida en aquellos momentos.

    Me reconforta sentir,
    que el dolor ya me es ajeno.
    Que el poco brillo de la mirada
    se centra en lo que vendrá,                                                                                                  en el inusitado tiempo que resta.

    Fuiste la medida.
    Incluso el estoico soporte
    de los malos augurios.

    Hoy,
    eres evanescencia.
    Fragilidad insustancial.                                                                                                      Un prototipo disforme,
    de inseguridad y falsedad.

    Al menos, buscando lo bueno,
    no soy aquello que pergeñaste.
    Ni tan siquiera una sombra
    ante el desafío de tu presencia.

    Tal vez no he aprendido mucho,
    pero he sobrevivido.
    Y aprendí a volar.
    Solo, pero a volar.

  • La libertad vuela en círculos

    viernes, octubre 4, 2019 Permalink 1

     

    El espacio lo cambió todo.

    O, tal vez, la sombra de una flor caduca,

    que no difería de la lozana virtud.

    Los momentos dejaron de estar casi llenos.

    Los apresurados trazos de tus versos,

    culminaban al borde de un abismo.

    El intercostal latía vacío.

    Los cimientos de nuestra canción,

    desafinaban como perdidos.

    Las historias continúan.

    La divergencia se asienta.

    La libertad vuela en círculos,

    mientras que las palabras se aprisionan.

    Las novelas, de negro espíritu, se amontonan

    sobre la mesilla de noche de tu lado.

    En el mío, el polvo de ilusiones emancipadas,

    culmina una sonata.

    Se desinfla la obertura.

    Tiempo de réquiem.

    Tiempo de espera.