Huracán

domingo, mayo 12, 2024 Permalink 1

Siento cada día como un huracán desenfrenado.

Siento el alma rugir mientras mi alma se desboca.

Cada mirada es un torbellino en mi pecho.

Gotas de deseo inundan mi ser.

Giran los sentimientos sin control alguno.

Nubes de ansiedad, relámpagos de pasión.

Olas que arrastran sin puerto seguro.

Tus labios arrastran mis sueños contigo.

Recuerdos anárquicos circundan tu pelo.

Remolinos de aire sucumben a tus andares.

Acaricio viejos fantasmas

jueves, mayo 2, 2024 Permalink 1

Llámame desde donde estés ahora.

Espero impaciente el milagro.

Atrapado en la nube de tu locura.

Acaricio viejos fantasmas.

Desconfiado, vivo como loco.

Enredado en mi amor propio.

Invítame a jugar con tus sueños.

Pararé de huir a ninguna parte.

Cada día comienzo en un cruce de sentidos.

Dudo entre el destino y tu sonrisa.

Cambian los tiempos.

El corazón también.

Sueños de cera que se derriten con abrazos.

Espejos que no reflejan el alma.

Gracias a Dios.

Preguntas que se convierten en eco.

Repuestas que juegan a lomos del viento.

Mi botella en el mar

domingo, abril 28, 2024 Permalink 1

Bajo el implacable tic tac del reloj inmortalizado en el bolero de Roberto Cantoral,

me viene la memoria una de las experiencias más tiernas que viví hace algunos años.

Escribía en las redes sociales de manera continuada y había hecho bastantes amistades.

Recuerdo a una chica que no alcanzaba los quince años y muchas ilusiones que nunca conocí.

Comenzaba a relacionarse con los chicos de su barrio y había perdido su espontaneidad.

Le pregunté el motivo y compartió conmigo su angustia porque estaba embarazada.

El instinto paternal me llevó a consolarla y a pedirle que hablara con sus padres

pero que esperara unos días pues, a veces las certezas no son más que debilidades.

Pasó una semana y me encontré con un mensaje que comenzaba con un ¡Peeedro!

Lo abrí y me confirmaba que era una falsa alarma. Me daba las gracias por confiar.

Me comentó algo que impactó en la capacidad de sentir de este corazón errante.

“Te he escrito un poema de agradecimiento, lo he introducido en una botella

y con todo el cariño lo he lanzado al mar.

Si alguna vez lo recibes sabrás lo importante

que ha sido para mí que dedicaras un momento a tranquilizarme.”

Nunca recibí la botella.

Seguramente en la profundidad del Atlántico

se ha convertido en una oda

que se arrulla entre las olas.

Dentro de mí creció la satisfacción

de que la humanidad evolucionará

mientras nos escuchemos unos

a los otros con cariño y afecto.

No estamos solos.

Somos almas segregadas

por la distancia del mar.

Hermanados por el viento.

Pinceladas de magia.

Fragmentos de canciones.

Poemas delineados.

Sentimientos glorificados.

Samurai de alma libre

miércoles, marzo 27, 2024 Permalink 1

En el alba, bajo un cielo de acero, el samurai despierta su espíritu guerrero.

Su katana, fiel compañera de acero y fuego, refleja los anhelos que su corazón recrea.

Las montañas susurran secretos ancestrales, mientras el viento danza con hojas de cerezo.

El samurai, en su soledad, busca respuestas, sus sentimientos como olas en un mar inmenso.

En su mirada, la melancolía y la pasión, como el contraste de la luna y el sol al alba.

El amor, un crisol de fuego y fragilidad, se entrelaza con la espada en su alma.

¿Qué es la vida sino un camino ornado de hojas secas?

El samurai camina, sin miedo a la muerte, sus emociones como pétalos de sakura, cayendo suavemente en el río de su mente.

La lealtad, como el jade incrustado en su armadura, y el honor, como el filo de su katana afilada,

se funden en su ser, como el acero y el fuego, creando un poema que rima libre en su alma.

Así, el samurai avanza, entre sueños y acordes, sus sentimientos como notas en una partitura.

En cada batalla, en cada amanecer, se canta su historia, su lucha, su aventura.

Y cuando el último suspiro se escape de sus labios, el samurai será un verso en el viento.

Una melodía eterna que resonará en los campos, donde los sentimientos y la espada encontrarán aliento.

La noche crepita

domingo, marzo 3, 2024 Permalink 2

Cuando el amor verdadero juega con las sobras de la noche.

Cuando la belleza es el perfil del aroma que exhuma tu piel.

Cuando dudo de la forma perfecta tenerte y te miro.

Cuando te vas y mi alma se esconde en el dobladillo de tu sombra.

Ese es el momento en que me gusta respirar a bocanadas.

Respirar el brillo puro y limpio de tu esquiva mirada.

Abrazo el cariño de los recuerdos en el pasillo de camino a la cama.

Me impaciento ante el amanecer de tus tórridos abrazos.

Haces que la noche crepite.

Que cante el deseo

de aquellos gritos íntimos

con que musitabas te quiero.

A una nada de tí

lunes, febrero 12, 2024 Permalink 2

Hoy he llegado temprano.

He buscado una esquina.

He pegado mi espalda.

Para observarte mejor.

Has dejado que la música

te lleve por las paredes del bar.

Tu pelo, perfectamente recogido.

Esparcido sobre tus hombros.

El cuello, más largo que nunca.

Mezcla de gotas de ilusión.

Una piel sutilmente escarchada.

Y las venas a punto de explotar.

Tu mirada va y viene.

Viene y va.

No se posan sobre nada.

Controlan los demás cuerpos.

Las manos cobran vida propia.

Trato de que me acaricien

de forma desprevenida.

Pero vuelan a su rumbo.

La cintura.

Esa que tanto me llama.

Se curva inverosímil.

Como mis sueños gritan.

Tus piernas

Gráciles e inquietas.

Rondan el devenir de luces.

Acompasan el ritmo continuo.

Mi mente se pierde.

Desea acercarse

Sin despertarte

Sin que pierdas el trance.

Te has parado ante mí.

De alguna manera sabes

que mi corazón palpita por ti.

Me retas a bailar y acepto.

Ahora todo es aroma.

Cuerpos entrelazados

A dos centímetros de piel.

A una nada de ti.

Tengo miedo de abrir los ojos

Pero sé que eres real.

Mi realidad añora

hasta que no te pueda tener.

Soldados de la vida

domingo, febrero 4, 2024 Permalink 3

Hay cierto vacío cuando las metas se culminan y las ilusiones se difuminan.

Seguramente no se puede vivir en eterno estado de búsqueda y consecución.

Aprender a disfrutar lo conseguido sin pensar cual será el próximo viaje.

Recibir los destellos del alba como una luz y no como una nueva partida.

No se descifrar los colores velados que circundan mi habitación.

Acostumbrado a vivir sin más tejado que el yelmo y el cielo.

Te has convertido en un general de guerra, incapaz de reconstruir.

Zozobras ante cualquier estímulo que te lleve a los confines del infierno.

No hay piedad con los soldados de la vida. Aquellos que vencemos o morimos.

A fin de cuentas, solo existe el infierno y el cielo. En ambos casos llegas extinto.

Vencido o coronado, pero siempre salpicado de sangre y el acero embutido.

Un tránsito coronado por el silencio o las alabanzas, pero siempre en soledad.

Me gustaría recuperar el sentido de la brisa.

Abrazarte en silencio para robar tu aroma.

Fundirme en tus labios como si no hubiera un mañana.

Poseer la nívea llave incorrupta de la felicidad.

Los placeres sencillos.

Atado al mundo por las solapas.

Volando entre tus pensamientos

Y emergiendo desde tu piel.

El perfume del horizonte

domingo, diciembre 10, 2023 Permalink 2

Atrévete a soñar con la diáspora de luces.

Atrévete a ser una posibilidad y aprende a vivir.

Abre las alas y deja que el aire de la tarde

libere tu espíritu hacia el perfume del horizonte.

Cree en ti.

En tus ilusiones.

En tus vivencias.

En tu momento.


Vuela y gira en torno al capricho de las nubes.

Brilla reflejando los haces de luz del firmamento.

Olvídate del rumbo y gira alrededor del amor.

El mundo es tuyo y de quien quieras compartirlo.

Salta los muros. Siempre te voy a acompañar.

Convirtámonos en la única posibilidad.

Caeremos a modo de remolino envueltos en risas.

Y volveremos a comenzar cogidos de la mano.

Llevarte a algún lugar donde sepas que me importas.
Traerte docenas de jazmines en un bonito ramo.
Quiero besarte, hacerte sentir bien,

Mientras aprendemos, ambos, a ser amados.

Entre la galería de monstruos

viernes, diciembre 8, 2023 Permalink 0

No sabemos nada.

Dejamos huella borrando lo que precede.

No crecemos asumiendo errores.

Es más, los escondemos.

El aprendizaje en esta vida

parte del hecho de conocer

los errores propios e impropios

y conservarlos como senda inhóspita.

Sirve tanto ser el más listo

como ser el más ignorante.

Creamos una edad oscura

mientras transitamos en silencio.

Disponemos de todo en exceso.

No somos capaces de elegir

por miedo a equivocarnos.

Y naufragamos, siempre, vacíos.

Dejarse llevar sienta bien.

Vivir como apócope de todo.

Volar entre la galería de monstruos

sin sentirnos huérfanos o mediocres.

Todo vuelve sin pedir nada a cambio.

Bajo la losa danza el osario

mientras sobre ella

se recrean los vivos.

Las mejores páginas nunca se escriben.

Se acumulan entre la piel y los huesos,

Y se riegan con las risas de esta vida

al son de unas palmas y un sombrero.

Quiero que mi vida sea el solsticio de la tristeza.

La distancia perfecta entre los labios y el corazón.

Ser carne bajo el sol con un manto de sal.

Artistas inmortales de la supervivencia.

Mi cuerpo crepita

miércoles, noviembre 1, 2023 Permalink 1

Hace tiempo que cayó la noche.

Tengo la sensación de que se ha vuelto densa.

Ni siquiera soy capaz de escuchar,

crujidos, alas revoloteando o ráfagas de viento.

Mi cuerpo reposa sobre el sillón.

Seguro que en mala posición.

Pues mi cuerpo crepita.

Mis pensamientos tiritan.

Mi alma se ha extrapolado.

Juega inquieta con las cortinas.

Mientras cae torpemente sobre el suelo.

como la pesada losa del jardín.

Miro mi reflejo en el espejo.

Lejos de vampirizar el momento,

me devuelve una imagen cansada

y una mirada huidiza y frágil.

No soy yo.

O no soy quien quiero.

Quien necesito ser.

Para no sucumbir a la vida.

Me sorprendo discutiendo con el miedo.

Me asustan los libros hacinados sobre la mesa.

Solo se me ocurre buscar una manta desvaída

Que me abrace como unos brazos ausentes.

Una sensación lacerante me ha poseído.

Una duda gélida y grasienta que me acuna.

Mientras declama un poema sin sentido.

Y una extraña canción inacababa

Me evito.

Me enfrento.

Me acurruco.

Me duermo.