Mi demonio.

lunes, marzo 23, 2020 Permalink 1

Siempre has sido el plato fuerte de mis emociones.

La primavera entre mas de un desorden espiritual.

La ideología sustentada en el basalto del volcán.

La incorrecta fascinación de una curva tras otra.

Nunca he olvidado cada palabra concitada.

El atónito asombro de un canto crepuscular.

Siempre me sentí debutante ante tus anhelos.

Un pensamiento libre entre la emoción y el despertar.

Eras un paso cambiado en un mismo día.

Un museo de ideales inconexos bajo le piel palpitante.

La desesperanza del negro acontecer de la nostalgia.

No creo que fueras un demonio. Si acaso, mi demonio.

No se nada. Salvo que siempre es un vacío lejos de ti.

Nunca he sentido mas alegría que en las felicidades cortas.

Aquel que entró imberbe en tu vida, no es aquel que salió.

Contigo comenzaron a pasar cosas que nunca volvieron.

Como aquel beso incomparable con el que me despertabas.

 

 

 

 

Siete

viernes, marzo 13, 2020 Permalink 0

 

Pasamos los días buscando lo inaplazable bajo cada dobladillo.
Conclusiones precipitadas sobre decisiones que nunca afrontamos.
Deseos inconclusos evaporados junto al alcohol de la última copa.
Una falta de sinceridad con uno mismo, incapaz de sobreponerse.
Nos designamos héroes de nuestra vida mientras orillamos la sinceridad.
Mentimos sobre aquello que se antoja y platicamos de lo que odiamos.
La tensa y apasionante relación entre el ego y la selecta cobardía.
Fuimos súbditos de un encantamiento con sabor a la yerma tierra.
Un velatorio coronado por el insomnio de la perplejidad acontecida.
Crueles testigos de la disección del alma en grotescas ramas secas.
Un cuerpo entero que se desvaneció entre tus dedos y mis dedos.
El desconsuelo de escudriñar tu espalda entre aromas entrelazados.
Los cuervos vuelven siempre sobre el lacerante frío de tu cama.
Expertos en conjurar el futuro mientras aplazamos el destino cada día.
Siete días de la semana. Siete lienzos en blanco. Siete lunas rotas.

nostalgia

jueves, marzo 5, 2020 Permalink 1

 

 

Si alguna vez te pierdo,

estaré condenado

a morir de nostalgia.