El último beso devuelto

Jueves, enero 31, 2013 Permalink 0

Imagen: El divorcio de mi amiga.



Tu cara hurtada de luz y tus labios arrebatados de aire.

Soñabas con juncos a la deriva en un desierto encubierto.

La vigilia de un desconsuelo que nació fugaz y duró eterno.

Escamas que, hace mucho, perdieron su alma de lentejuela.



No recueras cuando la seda se volvió esparto.

O cuando lo tacones dejaron de cabalgar la noche.

Solo recuerdas cristal regado de alcohol barato.

Y canciones raídas de tanto repetirlas sin público.



Todo comenzó con un grito. O tal vez terminó.

Tus caderas ya no giran desafiando la gravedad.

No te esperan en la cama con las botas calzadas de espuela.

Si acaso un bote de sopa en polvo junto al microondas.



Viviste tiempos mejores. Y peores.

Pero sucumbiste a la urgencia.

A la pereza ante la lucha.

A disfrazarte y actuar.



Y así, poco a poco,

tu alma y tu mente

se divorciaron

de forma irreconciliable.









Una emigró para no venderse por una visa.

La otra enloqueció de tal manera que lloraba

Cuando aun tenía fuerza suficiente

para mirarse por mañana en el espejo.



Cien campanas tañen tu nombre.

Y tan solo se descifra el metal

con el que tu corazón esculpió

el último beso devuelto.






Lobos en la estepa

Miércoles, enero 30, 2013 Permalink 0

Imagen: azul incipiente



No mentiré para que acaricies mis penas. Confesas o no.

Chocaré con tu estrella en alguna esquina y quiero,

llegar perfectamente vivo para el acontecimiento.

Sería una herejía disfrutar este vino con los ojos abiertos.



No infundiré miedo alguno en la distancia. Incluso volaré.

Cualquier argucia para caminar de la mano de tu perfume.

Ser consciente de la melancolía en el ocaso de lo errante.

Si llego a vivir sin ser asido por tu mano de manera perenne.



No aguanto zurcir mi vida a base de lamento y fracaso.

Pues la semilla necesita de exuberancia para germinar.

Mis deseos circundan tus labios como lobos en la estepa.

Sedientos de carne y agua de vida a cambio de la suya.



Cierra mi esperanza y guarda la llave bajo palio.

Camino descalzo por la brasas de tu recuerdo.

Y soy cobarde hasta el punto de dejar de sufrir.

La soledad esculpe mármol sin vetas que sentir.



Un sombrero de gasa y tul sobre la silla.

Una espuela polvorienta harta de camino.

Un sueño deshojado entre vértigo y esperanza.

La paz de tu voz llamando por mi nombre.



Constelación en azul.

Como a ti te gusta,

Mitad cielo. Mitad mar.

Mitad, también de azahar.




Ribetes de tu belleza

Domingo, enero 27, 2013 Permalink 0

Imagen: Tertulia.





El viento trae aroma salino al jardín de casa.

Perfume a victoria que electrifica mi espalda.

Los jazmines entrelazan aromas y sonido.

Las nubes pergeñan migraciones menudas.



El cielo cerúleo y malva a modo de capricho.

Más bello e inmenso que de costumbre.

Las rosas salpican el horizonte de sangre.

La madera cruje e hipnotiza la mirada.



La fidelidad por encima del sufrimiento.

Ésta es la clave del despojado equilibrio.

La ligereza que nos impulsa a las nubes.

La precisión de una elipse en tu cadera.



La erudición de la plácida tarde.

Lecciones complejas y tiernas.

Donde las vetas del mármol

son ribetes de tu belleza.






el asesinato de la esperanza

Jueves, enero 24, 2013 Permalink 1

Imagen: Bellas espinas.



Veo el fondo de mi copa.

Sigo la última gota,

miedosa en el fondo,

con el rabillo del ojo.



No es sabor lo que busco.

Es sofoco. Poder absoluto.

Pesar en el rio de cristal pulido

Un divertimento a mi lengua.



Un dulzor ardiente

que apague el dolor.

Aunque el dolor mitigante,

en el fondo me mate.



Mis mejillas te alejan.

Mis dedos temblorosos,

más que amar descansan,

en el dobladillo de tu falda.



Se acabó,

Me rindo.

Y con esto,

vendo mi alma.







O la regalo.

Que para lo que sirve

a lo mejor a alguien,

le hace un apaño.



Lívido.

Frio.

Hincado en la barra.

A modo de muleta.



Se apoyan mis brazos.

Descansa el alma.

Respira. Respira.

Amanece un tono más.



Me cuesta.

El aire quema.

Los pulmones achican

amargos recuerdos.



Eco infinito.

Ambages mutilados

de tanto usarlos,

al volver a casa.









Al final, el pianista,

Tenía razón con su melodía.

Este mundo de mediocres

tiene su rey por un día.



Momento de irse.

Pierdo el pulso.

Si me rindo hoy

Mañana puedo ganar.



Este matadero de cuerpos

cierra con el alba y el sonido

de un candado que encubre

el asesinato de la esperanza.



Hace frio aquí fuera.

Las farolas no forjan sombra.

Mi espalda sudorosa se dobla.

Bramo maldiciones de cal.










Imprescindible

Domingo, enero 20, 2013 Permalink 0

Imagen: Espejo del alma





Eres imprescindible en la victoria,

e ineludible en mi impotencia.



Apoyados en un muro

de ladrillo visto

y brochazos con prisa.



Arrebatamos vida

a la manecilla del viento.

Nos resguarda su solidez.

socavamos eternidad.



A modo de parca ventana.

De barras corroídas

por manos entumecidas

y lágrimas inacabadas.



Tarareamos canciones de cuna.

Consolamos el alma.

Nos dejamos llevar

soñando que es amar.



Mi espalda cuartea cal.

No echaremos a volar.

La realidad llueve

al nacer nuestra estrella.



“Ora pro nobis.”

Tañen las campanas al cielo.

Y este responde retumbos,

relumbrando siete truenos.






Arabescos inacabados

Miércoles, enero 16, 2013 Permalink 0

Imagen: Lunares.



Un sentimiento descosido de tu cuello.

Palabras que se agolpan con tal intensidad

que perecen de profundo desasosiego.



Esculpo sobre tus sueños.

Arabescos inacabados

con voluntad perpetua.



Me inclino sobre tu escote.

A la caza de nuevos aromas,

fecundados entre lunares.



Mi fe muere tras la consumación

y renace

nuevamente en la fe.



Los visillos ornan de miel

la reconciliación adormecida

de un manojo de suspiros.



Si tengo que atar mis sueños.

que sea más allá del símbolo.

En el brillo de las estrellas.



Si tengo que sobrevivir,

me gusta libar

del pecho de tu sonrisa.




Envueltos de libertad

Domingo, enero 13, 2013 Permalink 0

Imagen: ¿Duermes y vuelas?



Cuando el génisis ofrece frutos de su árbol prohibido.

Y te encadenas al estremecimiento de sus hojas fragantes.

Nos fugamos hacia las estrellas envueltos de libertad.

Mirando de reojo el verdor de nuestra perentoria alianza.



Amamos ya sin respiración, y casi sin susurros.

Nos buscamos más con el rastro que con las manos.

Dos piernas capaces de soportar el largo camino.

Un corazón que dispara salvas con desesperación.



No cavemos hoyos para la añoranza mientras vivimos.

Ni guardemos el orden de los objetos olvidados.

Me afano a las esquinas convexas que me dan de bruces.

A respirar el binomio perfume-piel una última vez.








Aria al sol

Lunes, enero 7, 2013 Permalink 0

Imagen: Rosa rocambolesco.



Bajo la luz de la evidencia el sueño traza un horizonte.

Hijo de la memoria, el corazón palpita de dos en dos.

El tambaleo de mi fe se columpia en tus cabellos.

Saldo tus recuerdos con un plato de esperanza.



Apuntalo la débil llama con alcohol de noventa grados.

Tamborileo mis dudas sobre el vacio de la inconsciencia.

Apretaré las teclas del piano con las yemas cardadas.

Estucaré leyendas urbanas que revolotean incólumes.



Aria al sol.

Que no cara al sol.

Se recitan salmos.

De espaldas, aun canto.



Emociones sencillas.

Expectativas en masa.

Simas de arena,

ahumadas de Enero






Diálogo contínuo

Domingo, enero 6, 2013 Permalink 0

Imagen: luz de espinas.



La piel humea simientes de noche.

Palabras ahogadas que fueron insuficientes.

Aromas conocidos e insomnios acaecidos.

La luz sostendrá la dulzura del día.



Toco tu rostro a menudo por si no puedo recordarlo.

Recito oraciones apócrifas a tu vientre convexo.

Conjuro soflamas predilectas entre néctar de escarcha.

Presiento fuego y rujo por el exuberante territorio.



Mis manos y tus manos sostienen, unidas, un diálogo antiguo.

Trata de promesas. Universos. Auroras boreales o equinoccios.

Y los pies, ávidos de persuasión dejan de perseguir huellas

Para parir caminos cóncavos de futuro y sabores ciegos.










Hazte escuchar

Miércoles, enero 2, 2013 Permalink 0

Imagen: pureza de sonido



Entre una ola y otra canta tu voz.

Hazte escuchar ante este ávido sentir.

Sin murmullos. Tan solo detonaciones.

Mi alma te busca de rodillas.



De camino desde el suspiro a la eternidad.

Bato mis alas ante el precipicio del cielo.

En los blancos márgenes escribo tu nombre.

Con el ardor de mis dedos, opacos de tierra.



Me elevo y desciendo con el roce de tu aliento.

Un animoso crujir recorre mi espalda.

Un sentimiento ahonda entre un latido y el otro.

Eres sueño mentado con nombre de pila.