Mi piel te llama

Miércoles, noviembre 12, 2014 Permalink 0

Me motiva tu complicidad.

La alegría contenida en un instante.

La consumada seducción que profesas.

La somera descripción que haces de ti.

 

Consolidar más allá de estas letras.

Rebelarnos ante la imagen distante.

Desempolvar el arrojo de la infancia.

Desabrochar cada charco de lluvia.

 

Excitar la piel hasta quebrarla.

Incendiar la libertad con que te fundes.

Reverdecer las rosas secas en el desván.

Entrar y no volver a salir.

 

Algunas tardes lluviosas de diciembre

saco a pasear por jardín de mi casa

lejanos recuerdos de dulce infancia.

me siento a observarlos y me hacen sonreír.

 

Otras, trato de saber el porqué del magnetismo

que desprende tu presencia en mis brazos.

Tengo la seguridad que no solo me reinventas,

sino que regalas mundos inimaginables.

 

Me conjuro a las artes sacras

que acuchillen la realidad

en el ocaso de la distancia.

 

Te llamo porque te deseo.

Porque mis letras gritan

lo que mis labios silencian.

 

Despierta.

Mi piel te llama.

Forjemos lluvia.

 

La religión de mi deseo

Martes, noviembre 11, 2014 Permalink 1

Más que pensarte,

te inmortalizo.

 

La piel es fuego,

y la espalda juego.

 

Los labios son gloria

y las manos treta.

 

La anarquía de tus sentimientos

aviva la religión de mi deseo.

 

 

Añoro volar

Lunes, noviembre 10, 2014 Permalink 0

A veces te posas

 

sobre una rama…

y añoro volar.

 

 

Magia

Viernes, noviembre 7, 2014 Permalink 0

 

Percibo magia cuando paseamos juntos, bajo la incesante lluvia.

Un ritmo. Un chapoteo imperceptible. Esquinas desiertas. Tierra mojada

Reflejos sobre losetas mojadas cimbrean entre geometrías perfectas.

Aromas anárquicos. A flores, farolas, conversaciones entrelazadas.

 

El viento juega con tu bufanda susurrándole que lances la cometa.

Los niños salen del cine con sus botas de agua dispuestas para el barro.

Fotos urgentes bajo lentes jaspeadas que armonizan agua y sonrisas.

Campanas anónimas te orientan en la tormenta junto a la estrella polar.

 

Cuando el equilibrio depende de la cordura,

y las manos son insuficientes para domar el viento.

Observo tu mano firmemente asida sobre la mía.

Me detengo unos segundos bajo la lluvia, y te abrazo.

 

 

 

Vulnerabilidad

Jueves, noviembre 6, 2014 Permalink 0

 

 

La vulnerabilidad meliflua:

 

Inconsistencia del ser para conquistar lo eterno aunque persiga sombras.

Amo pensarte. Inmóvil. Abstracta. Perfecta. Efervescencia de mar.

Lo furtivo es filamento. Trashumancia de los sentidos. Esencia en el aire.

Bancos alineados al socaire. Un eco entumecido atrapado entre dos filos.

 

Hay días en que la arquitectura del deseo vuela entre el espacio intercostal.

Días en los que una pausa para respirar es el momento mágico para besarte.

 

Llamadas y respuesta.

Llamaradas y esperanza.

Huellas profundas

al borde de la piel

Un lugar

Miércoles, noviembre 5, 2014 Permalink 0

Un lugar para vivir… La base de tu cuello.

Uno para morir… El regazo de tu vientre.

 

 

 

Múltiples sensaciones

Martes, noviembre 4, 2014 Permalink 0

momentos a traición.

Esos que te despiertan y,

curiosamente,

te hacen volver a soñar.

 

Mis manos asen tus muslos.

La justa tersura entre

la dureza extrema.

y textura de viento.

 

Las venas con su torrente de sangre.

Desbocada y concéntrica,

confluyen hacia un aroma

cien por cien mujer.

 

Recostado sobre la almohada

me incorporo a este mundo

tras una siesta a tu lado.

 

Descubro que soñarte, teniéndote al lado,

no tiene precio al despertar alma y cuerpo

en actual tiempo e idéntico espacio.

 

Aun recuerdo múltiples sensaciones

inacabadas en la esencia del delirio

y que ahora puedo culminar.

 

Mis manos no serán torpes.

Sabrán buscar milimétricamente

el contorno de tu piel.

 

Iré desgranando sueño a sueño,

y, como parte indisoluble de ellos,

potenciarás la realidad con esmero.

 

Me darás vida y yo entrega.

Me prestarás el brillo de tus ojos

y yo, a cambio, la intensidad de mi piel.

 

 

Así la tarde se hará larga,

y la noche corta.

 

 

Mis deseos íntimos

y tu placer inmenso.

 

 

 

Fragmentos desechados

Lunes, noviembre 3, 2014 Permalink 0

Nací perdido bajo el temple de una cucharada de desconsuelo.

Me acostumbré a mirar la vida a través del humo de un puro.

Especiado. Ecléctico. Difuminado. Infinitamente opaco.

Intensifiqué la culpa hasta las barandillas de la entelequia.

 

Entendí la vida a través de fragmentos desechados por los demás.

Me indigné ante la comprensión limitada de un corazón menguante.

Buscaba acróbatas jubilados que me distrajeran por unas monedas.

Fingí anécdotas de viejas películas amontonadas en mi cabeza.

 

Buscando chispas en la esquina de mi alma

encontré el ardor que proyectan tus manos.

Me enseñaste a volar asido a una cometa

que revoloteaba, lejana, en círculos sobre ti.