El peso y la brisa

lunes, marzo 3, 2025 Permalink 1

En este instante, donde la lluvia golpea con fuerza y la melodía del Canon de Pachelbel traza su ciclo infinito, me detengo. No por cansancio, sino por plenitud.

El humo del puro se disuelve en el aire, como los días que han pasado, como las risas que han resonado y las lágrimas que han caído. Todo ha tenido su lugar. Todo ha valido la pena.

He caminado junto a quienes la vida me ha regalado, en la dicha y en la tormenta, en los abrazos que sostienen y en las despedidas que desgarran. Cada uno ha sido parte de este sendero, dejando su huella en mi historia.

A quienes reímos juntos hasta que nos faltó el aliento, gracias.
A quienes compartieron su llanto sin vergüenza, gracias.
A quienes se quedaron, gracias.
A quienes se fueron y dejaron un eco imborrable, gracias.

Hoy no hay nostalgia, solo gratitud. No hay peso, solo certeza. Lo hecho y lo por hacer se entrelazan sin prisa, sin miedo, con la convicción de que cada paso ha tenido su sentido.

Porque si algo he aprendido es que la vida es el equilibrio perfecto entre lo que sostenemos y lo que soltamos, entre el peso que nos forja y la brisa que nos impulsa.

Y en este instante, entre la lluvia, la música y la pausa del mundo, soy todo lo que fui, lo que soy y lo que seré.

Porque cada despedida construyó mi camino.
Porque cada abrazo me sostuvo.
Porque cada historia, en su luz y en su sombra, ha sido un privilegio compartirla.