Tu has perdido un sueño.
Pero yo…
he perdido mi vida.
Y ahora:
¿Dónde busco la eternidad?
¿Dónde busco tu abrazo?
¿Dónde el consuelo de su voz?
¿Dónde?
¿Dónde?
Solo tengo una respuesta:
Esta cicariz que me dejó.
Que cuando me paro a lamerla
me recuerda la sal de la vida.
Diálogo imaginario entre
una antigua amante
y una viuda desconsolada
en el final de su pareja.