Imprescindible

domingo, enero 20, 2013 Permalink 0

Imagen: Espejo del alma



…

Eres imprescindible en la victoria,

e ineludible en mi impotencia.

…

Apoyados en un muro

de ladrillo visto

y brochazos con prisa.

…

Arrebatamos vida

a la manecilla del viento.

Nos resguarda su solidez.

socavamos eternidad.

…

A modo de parca ventana.

De barras corroídas

por manos entumecidas

y lágrimas inacabadas.

…

Tarareamos canciones de cuna.

Consolamos el alma.

Nos dejamos llevar

soñando que es amar.

…

Mi espalda cuartea cal.

No echaremos a volar.

La realidad llueve

al nacer nuestra estrella.

…

“Ora pro nobis.”

Tañen las campanas al cielo.

Y este responde retumbos,

relumbrando siete truenos.






Arabescos inacabados

miércoles, enero 16, 2013 Permalink 0

Imagen: Lunares.

…

Un sentimiento descosido de tu cuello.

Palabras que se agolpan con tal intensidad

que perecen de profundo desasosiego.



Esculpo sobre tus sueños.

Arabescos inacabados

con voluntad perpetua.



Me inclino sobre tu escote.

A la caza de nuevos aromas,

fecundados entre lunares.



Mi fe muere tras la consumación

y renace

nuevamente en la fe.



Los visillos ornan de miel

la reconciliación adormecida

de un manojo de suspiros.



Si tengo que atar mis sueños.

que sea más allá del símbolo.

En el brillo de las estrellas.



Si tengo que sobrevivir,

me gusta libar

del pecho de tu sonrisa.




Envueltos de libertad

domingo, enero 13, 2013 Permalink 0

Imagen: ¿Duermes y vuelas?

…

Cuando el génisis ofrece frutos de su árbol prohibido.

Y te encadenas al estremecimiento de sus hojas fragantes.

Nos fugamos hacia las estrellas envueltos de libertad.

Mirando de reojo el verdor de nuestra perentoria alianza.



Amamos ya sin respiración, y casi sin susurros.

Nos buscamos más con el rastro que con las manos.

Dos piernas capaces de soportar el largo camino.

Un corazón que dispara salvas con desesperación.



No cavemos hoyos para la añoranza mientras vivimos.

Ni guardemos el orden de los objetos olvidados.

Me afano a las esquinas convexas que me dan de bruces.

A respirar el binomio perfume-piel una última vez.








Aria al sol

lunes, enero 7, 2013 Permalink 0

Imagen: Rosa rocambolesco.

…

Bajo la luz de la evidencia el sueño traza un horizonte.

Hijo de la memoria, el corazón palpita de dos en dos.

El tambaleo de mi fe se columpia en tus cabellos.

Saldo tus recuerdos con un plato de esperanza.



Apuntalo la débil llama con alcohol de noventa grados.

Tamborileo mis dudas sobre el vacio de la inconsciencia.

Apretaré las teclas del piano con las yemas cardadas.

Estucaré leyendas urbanas que revolotean incólumes.



Aria al sol.

Que no cara al sol.

Se recitan salmos.

De espaldas, aun canto.



Emociones sencillas.

Expectativas en masa.

Simas de arena,

ahumadas de Enero






Diálogo contínuo

domingo, enero 6, 2013 Permalink 0

Imagen: luz de espinas.

…

La piel humea simientes de noche.

Palabras ahogadas que fueron insuficientes.

Aromas conocidos e insomnios acaecidos.

La luz sostendrá la dulzura del día.



Toco tu rostro a menudo por si no puedo recordarlo.

Recito oraciones apócrifas a tu vientre convexo.

Conjuro soflamas predilectas entre néctar de escarcha.

Presiento fuego y rujo por el exuberante territorio.



Mis manos y tus manos sostienen, unidas, un diálogo antiguo.

Trata de promesas. Universos. Auroras boreales o equinoccios.

Y los pies, ávidos de persuasión dejan de perseguir huellas

Para parir caminos cóncavos de futuro y sabores ciegos.










Hazte escuchar

miércoles, enero 2, 2013 Permalink 0

Imagen: pureza de sonido

…

Entre una ola y otra canta tu voz.

Hazte escuchar ante este ávido sentir.

Sin murmullos. Tan solo detonaciones.

Mi alma te busca de rodillas.



De camino desde el suspiro a la eternidad.

Bato mis alas ante el precipicio del cielo.

En los blancos márgenes escribo tu nombre.

Con el ardor de mis dedos, opacos de tierra.



Me elevo y desciendo con el roce de tu aliento.

Un animoso crujir recorre mi espalda.

Un sentimiento ahonda entre un latido y el otro.

Eres sueño mentado con nombre de pila.










Necesito tacto

martes, enero 1, 2013 Permalink 0

Imagen: Erizado de azul y verdor.

…

Se abisma el destino entre la arena que cobijó sus raíces.

Batía sus alas entre metáfora de la ternura anidada en su sien.

Guardaba perspectivas de pan de azúcar cerca de sus labios.



Mece la noche los sueños con suavidad meridiana.

Abanica hilos de luz que aun centellean, pero no calientan.



Unos redimidos por el agua

Otros, acaso por la tierra.

Toda la vida fue mía y ahora,

titubea en la lejanía.



Busco caracolas con música parecida a tus promesas.

Pero solo son parecidas. Inciertas de dulzura.

Hoy no necesito verdad.

Necesito tacto.



Dormir bajo las estrellas.

Rebotar entre planetas.

Dormir.






Alocada fantasía

lunes, diciembre 31, 2012 Permalink 0

» title=»» id=link_0>Imagen: Diciembre en mi jardín



….



…

Si confías tan solo en tus sentidos te perderás la esencia de la vida.

La carga que llevamos cambia nuestra mirada por pesadas piedras.

Nuestra espalda se inclina demasiadas veces ante un infecundo plato de lentejas.

Bajo una arruga se construye el difícil tránsito de un cuerpo insumiso que bebe hasta la nada.

Trata de contactar las formas vacías y entrégate a la creación, no te quedes a vivir en los jardines de invierno.

El viento es un dragón que rompe la línea de la calma, aparentemente liviana.

Sigue el largo surco que la balanza del bien y el mal traza a lo largo de tu vida.

Y mientras, búscame donde el aire crece.

En la frontera de tus pestañas.

Cien párpados aletean en tu nombre, olvidados de hablar.

Fijado al cielo con la alocada fantasía del principio de las cosas.

Lejos de tus ojos es más fácil soportar la soledad.






Cuanto más morimos, mejor amamos

domingo, diciembre 30, 2012 Permalink 0

Imagen: propia

…

A veces pienso

que un poeta es

un general sin batalla.

Una ojiva sin metralla.

Un cuco enmudecido

por el extravío

de su cuerda.



Solo a veces.



Hasta que las rimas se retan.

Sobre el precipicio de las palabras.

En el océano de los sonetos.

O en las mismísimas puertas

del averno, vomitando versos.



Como lava fundente.

Metáforas ahuecadas.

Envueltos en manta encinta.

Gotas que saltan de una mirada a otra.



Pecamos por omisión de banalidad.

O gritamos palabras que se derriten mansas.

Adornamos el silencio entre griterío de color.

Damos aroma familiar a los rincones.



Apuramos la copa del recuerdo.

Lavamos nuestras manos en agua de canalón.

Esperando que todo cambie.

Y nada cambia.



Rompemos cantos

Adornamos profecías.

Abrimos puertas de luz.

Y hacia la luz, combatimos sombras.



Callamos cuando llueve,

por su inmensa grandeza.

Torrentes de triple silencio.

Cuanto más morimos,

mejor amamos.






Me sobra fe

miércoles, diciembre 26, 2012 Permalink 1

Te haré una confidencia:

Las largas noches que en mis brazos culminan con una sonrisa solitaria.
No hay sonidos. Ni sábanas con vida propia. Una tenue respiración.
Me sobra fe. Y me falta aire.
Retorno eterno. Compartimos aliento.
He aprendido a decir infinito sin apenas ruborizarme.
He construido un mundo en el que la única llave la llevas colgada al cuello.
Solo me quedan cuatro antiguos pétalos de tu flor preferida.
Una manta doblada a los pies de la cama que acaricia mis pies.

Un aroma perverso que aparece en un rincón, siempre a traición.
Un puñado de calendarios con los días, meses y años, visiblemente vencidos.
El tiempo se puede inmovilizar y el dorado otoño se compone de ausencia.
Hay una chispa de distancia entre tu boca y a mía.
Épica en el viento cuando mece la copa del árbol.
Cuando lo hace tu sonrisa, no consigo consuelo.

Aun cuando el alma zozobre, mi último aliento burbujeará abrazado a tu cuerpo.
Me ronda un “te quiero” enmohecido tejiendo cadenas de acero.
Momentos inolvidables perennes sobre el viento.
Unos labios cuarteados que nunca pronuncian adiós.
Te quiero cerca y algo más. Delicadamente incrustada. Como recuerdo que apenas envejece.
Te quiero apuntalando las ruinas de mis errores más apoteósicos.


Mañana, cuando amanezca, recordaremos momentos y volverás a ser mía.
Tu piel chispeará como la primera vez.
Estirar el tacto de la yema de los dedos.
Un encaje que cubre tu cara y resalta tus trazos.
Un traje rojo bermellón doblado sobre la silla.
Una devoción que se multiplica.

No se vivir solo de aire.
Necesito algo palpable.
Un tacto irrepetible.
Un escalofrío a traición.

Tengo tan desgastado el recuerdo
que hasta las motas de polvo
se ríen mientras se escurren
revoltosas sobre mi piel.

Ha llegado un momento
en el que soy capaz de imaginar
cada línea de tu cuerpo
sin tan siquiera haberte mirado.

Escucho el crepitar de tu piel, aun tenue como el aire.
Siento el tacto de tus palabras cuando surcan mi cuerpo.
Así tu presencia este oculta, el deseo reproduce su propia luz.
No necesito razones para surcar el mundo en un barco de papel.


Tu mirada perpleja por la intensidad del deseo.
Mis pupilas cerradas cual felino que fija su presa.

Una noche mágica.
Un dulce calor
emana del frío
rompiendo costuras.

Solo me siento a gusto cerca de la llama que dibuja tu cuerpo.
Cuando los puntos cardinales comienzan en ti y terminan en mí.

Cuando sonríes sin control porque un ángel custodia tu vida.

Cuando los colores no son estáticos sino que fluyen por la habitación.

Cuando las constelaciones se alinean en tu lado de tu cama

El romance entre la suave brisa de verano y el brillo lunar.
El murmullo de la tierra anunciando inminente lluvia.
La canción inventada en el subconsciente mientras silbas.
Olvidarte de regresar atrapado por un reflejo de nostalgia.

Sentirte humano en soledad.
Viajar a mundos distantes sin moverte.
Observar quien te acompaña, más que mirar.
Amar y sentirte ampliamente correspondido.

Construir escalones hacia las nubes y derribarlas de un soplido.
Observar sonriente como el mar redondea los cantos de piedra.
Contemplar el crepúsculo mientras las nubes se tornan aire.
Besar tus labios para derretir la escarcha de tu corazón herido.
Te dejo escrito en el viento un sentimiento puro.
Un oasis al que podrás acceder en los tiempos de tormenta.

No habrá sentimientos abstractos ni reproches sin sentido.
El concepto de nube se centrará, únicamente, en su factor envolvente.

Los rayos serán lejanos y las tormentas de risa.
Todas las horas se orientaran al sol y no solo los girasoles.

Y la nieve cuando caiga sobre tu piel se deshará con el sonido de la lluvia tras el cristal.

Y sobre todo no existirá tiempo a tu lado.
Ni espacio más allá del deseo de tus labios.