• Hay polvo en el viento

    Jueves, mayo 24, 2018 Permalink 1

     

    Quiero vivir.

    Necesito vivir.

    Busco rendijas.

    Donde dar

    bocanadas

    de aire celestial.

    Aspirar aire

    a borbotones.

    Vomitar ansias.

    Concurrir deseos.

    Avistar futuro,

    sin fronteras

    Deberes cumplidos.

    Genuflexiones

    innecesarias.

    Viento del norte.

    Estrellas encabritadas.

    Rescoldos recónditos.

    Sueños batientes.

    Una docena de hechos

    y una sola circunstancia.

    El devenir de los amigos

    y sus lacerantes cruces.

    La esperanza lánguida.

    El horizonte certero.

    La trama oculta.

    El puñal venidero.

    Ese que relincha

    y atenaza el respiro.

    Inmoviliza el camino

    y despierta los miedos.

    La moralidad del injusto.

    Del que abre la venda

    a capricho tildado

    de su filo mediocre.

    El que acierta en la espalda

    y no mece la mano.

    El que ordena

    y te ejecuta.

    El que miente y olvida

    que el olor a sentina

    siempre le delata.

    No llores amiga.

    Que tu último aliento,

    si éste lo fuera,

    engarce una sonrisa

    a modo de beso.

    Ya sabes.

    Hay polvo en el viento,

    como recita Kansas.

    Pero también,

    notas de esperanza

    a modo de cantar

    siempre compartido.

     

     

  • Feliz.

    Martes, mayo 15, 2018 Permalink 1

    Elegí mi camino

    y lo he seguido.

     

    ¡Soy Feliz!

     

  • Un páramo de esperanza

    Domingo, abril 29, 2018 Permalink 1

     

    Con el tiempo,

    he cambiado sueños

    por escuetos acomodos.

     

    No me gustó crecer.

    Demasiado tarde.

    Demasiado ingenuo.

     

    He aprendido a domar estrellas

    para guardarlas, paradójicamente,

    en el fondo de la mesa de noche.

     

    Apilo canciones y poemas

    como quien siente miedo

    de olvidar como vivió.

     

    De vez en cuando un recuerdo

    me grita quien quise ser

    y miro de soslayo hacia otro lado.

     

    Perfectamente preparado,

    para ganar batallas y guerras,

    acopio poses disuasorias.

     

    Tal vez nada vale la pena.

    Para guerrear por ella

    debe madurar lo suficiente.

     

    Si a esto lo llaman madurez

    no sé si debí mandar a parar.

    Infligirme un baño de ignorancia.

     

    Aunque bien mirado,

    lo mío es mío

    y fue lealmente atesorado.

     

    Si no gané todo lo que quise,

    al menos peleé por todo

    lo que se me antojó necesario.

     

    No más nostalgia.

    Todo lo que queda

    debe ser intenso.

     

    Será lo último.

    Lo inesperado

    Será bienvenido.ç

     

    Lo inerte, lo reviviré.

    Para que siga viviendo

    o languideciendo.

     

    Al fin y al cabo,

    la extensa y silente llanura,

    es un páramo de esperanza.

     

    Brillo y silencio en la mirada.

    Crujir de huesos en la empuñadura,

    bajo la perfección labrada.

     

    Hola y adiós a cada día.

    Todo comienza y termina.

    Un renuente ciclo sin fin.

     

     

  • Elige un faro.

    Miércoles, abril 25, 2018 Permalink 1

     

    Elige un faro y ponte bajo el cobijo de su luz,

    hasta que vuelvas a brillar por ti mismo.

     

     

  • Rodeado

    Viernes, abril 13, 2018 Permalink 1

    Me rodea un infinito y sombrío sentimentalismo.

    Una mirada sobre el vacío de un horizonte desdibujado.

    Impalpables nubes de sal que desertan de la cresta de la ola.

    Un vacío voluptuoso que entrecorta el aire que inspiras

    y te abandona cuando, inconscientemente, suspiras.

    Una desproporción de fe sobre un huerto angosto.

    De esta manera, debe languidecer el espíritu

    cuando culmina una batalla y te invade el férreo sabor

    que derrama la sangre y la sal agria del sudor que sobrevive.

    Un desorden insustancial que emerge sobre el remanso

    de una infértil ola rendida sobre la arena de la última playa.

    La insípida victoria de una guerra librada para los demás.

    Esos que, hábilmente te seducen para que entregues

    la vida que te han donado, para sus ganancias terrenales.

    La mano huérfana de la simplicidad

    encalla entre caricias acostumbradas.

    Empuñas el frio acero con el ansia del final

    en que se convierten todas las batallas.

    Quiero terminar de pelear.

    Vivir como he soñado.

    Aunque antes confieso que,

    he olvidado cómo hacerlo.

  • El palíndromo de nuestros sueños.

    Viernes, marzo 9, 2018 Permalink 1

     

    Todos nos enfrentamos,

    varias veces en esta vida,

    a un abismo de ignorancia,

    cuando no,

    al miedo previo a la locura.

     

    Un sabor amargo y metálico

    que nos deja un retrogusto

    entre la arena del desierto

    y el metal del abismo.

     

    Este mundo loco

    donde los hijos caminan

    al libre albedrio del destino

    del que queremos protegernos.

    Siempre.

     

    Amamos desde el mismo momento

    en que aprendimos a comprender,

    entre la escucha el desgranado

    de momentos imperceptibles

    y un trivial goteo de ensueños.

     

    Asidos a la esperanza de la abundancia,

    buscamos el palíndromo de nuestros sueños.

    Mientras tanto, retas a la vida rompiendo reglas

    para evolucionar delante del amargor desbocado.

     

    Nunca estamos suficientemente preparados

    para sentir el fracaso de la deidad,

    cuando el éxito te rodea obstinado

    sobre un denso celaje de humo.

     

     

     

     

  • Algo de catarsis

    Lunes, febrero 5, 2018 Permalink 0

     

    Nunca dejaremos huella

    si no dejamos de mirar hacia abajo.

    Pues lo único que haces

    es limitar tu capacidad

    para observar tu culminación.

     

    Tiene algo de catarsis.

    Algo de magia.

    Algo de resurrección.

     

    Si alguien te entrega su vida,

    al menos, debes garantizarle

    la vuelta concluyente a casa.

     

    Asirte al mástil de la realidad

    cuando te lo has jugado todo,

    tratando de perseguir

    la ilusión de ser otra cosa,

    por enésima vez.

     

     

     

  • Todos los vientos

    Jueves, enero 18, 2018 Permalink 0

     

     

    La vida es una sucesión

    de extraños acontecimientos

    que van y vienen.

    Vienen y van,

    mientras tratas de atraparlos.

    Los buenos momentos.

    Tus buenos momentos.

    Nuestro momento.

    Todos fueron,

    ceniza cernida,

    entre mis dedos,

    por  todos los  vientos.

     

    9 años ya.

  • No necesitas palabras

    Jueves, enero 4, 2018 Permalink 1

     

    No necesitas palabras

    para caminar a mi lado.

    Siempre que vayamos

    por el mismo sendero,

    y tus fuerzas

    y las mías,

    conformen  nuestras fuerzas.

     

    La vida te ha enseñado que,

    hay seres que no hablan

    y eres capaz de quererlos.

    y otros

    que no saben hablar con el corazón,

    y los evitas para poder respirar.

     

     

     

  • Navidad 2017

    Miércoles, diciembre 20, 2017 Permalink 1

    Aunque a veces se cierne la oscuridad con el
    propósito de ennegrecer el horizonte de manera incomprensible, recuerda que un minimo de luz es el comienzo del amanecer. Un abrazo . Feliz Navidad