Plena soledad

Viernes, enero 23, 2015 Permalink 0

 

Solo me siento a gusto cuando los mundos comienzan en ti y terminan en mí.

Cuando sonríes sin control y los colores fluyen desordenados por la habitación.

Cuando las constelaciones se alinean en tu lado de tu cama.

El murmullo de la tierra anunciando inminente lluvia.

Olvidarme de regresar asido al reflejo de la nostalgia.

 

Sentirme humano en plena soledad.

Viajar a mundos distantes sin moverme.

Amar y sentirme ampliamente correspondido.

Construir escalones hacia las nubes y derribarlas con un soplido.

Observar sonriente como el mar redondea los cantos de piedra.

 

Contemplar el crepúsculo mientras las nubes se tornan aire.

Besar tus labio y derretir la escarcha de tu corazón herido.

Escribir, a lomos del viento, un sentimiento puro y sincero.

Un oasis al que podrás acceder en los tiempos de tormenta.

Las horas se orientaran al sol y no solo los girasoles.