Entre la mirada y el gesto

lunes, abril 16, 2012 Permalink 0



Imagen: Deidre McNamara











Recostada sobre la hierba, el sol dora, mansamente, tu piel.





Me divierto recitando las gotas que brotan de tus poros.





Olías a hierba fresca. A silencio luminoso. Tal vez, a mar.





Soplando, refresco tu piel, a riesgo de avivar el deseo.











La fragilidad es un punto





entre la mirada y el gesto.





Gotas de rocío ribeteadas





de manso satén.











Me rijo por tu propia luz.





Por los destellos de tu mirada.





Por la forma que tienes de crear





un unísono de dos.