Papi.

Viernes, julio 29, 2016 Permalink 1

 

Existe magia

en el tarareo de una niña

a sus juguetes del momento.

En la conversación íntima.

En la caprichosa luz

que entra en su cuarto

y juega con el espacio

hasta darle vida.

En los colores anárquicos

que rodean la escena.

En la niñez

en estado puro.

En los instantes

en que sucede.

En el recuerdo

que mejora tu vida.

En mis brazos que te buscan.

En tu sonrisa sorprendida.

En la palabra “papi”.

En la palabra “cariño”.

En ti y en mí.

En nosotros.

 

Absoluto silencio.

Miércoles, julio 20, 2016 Permalink 1

Los niños, embriagados de su estruendosa risa,

juegan con la fuente de agua al son de su movimiento.

Un anciano, vestido de urgencia, deambula por la plaza,

indeciso entre la búsqueda y el olvido de su amor.

Una paloma observa, impávida, desde un flamboyán,

con gestos anárquicos. Casi juzgando un caso de locura.

La tarde discurre a ritmo del alargamiento de las sombras.

Me repito, una y otra vez, donde está el aire de tu presencia.

Sentado en un banco me siento nadie, y sin embargo respiro.

Vaciaré mi soledad sobre este aire arremolinado que quema.

 

Poco a poco te vas,

y me cerca la oscuridad.

Me abraza el vacío,

con su frío aliento.

Se atascan  las esperanzas

ante la avalancha de recuerdos.

Un roce del infinito,

con aire de silencio,

me arranca la piel

y me deja en carne viva.

Tendrás un espacio intercostal,

sobre el que lloraré tu ausencia.

En absoluto silencio.

Soy libre.

Viernes, julio 15, 2016 Permalink 0

 

Soy libre

porque amo depender

de tus emociones

sin sentirme esclavo.

 

Te elevas al cielo,

y me llevas contigo.

 

Odio despertar de un sueño

con lágrimas en los ojos,

y no me consuela

aunque lo llenes de colores.

 

Sin condición.

Miércoles, julio 6, 2016 Permalink 2

 

Siempre hubo un después,

que nos salva de las llamas

e impide que el odio florezca

ni que sufras jamás.

 

Te has dado cuenta que quieres verme

cuando tu piel grita mientras se agrieta,

ante la ausencia de costumbre.

 

Cien versículos de paciencia

y un manojo de cuentos,

me entretienen mientras cuajan

los elementos recurrentes.

 

Saciemos esta inconsistencia

que va avinagrando el tiempo

y albea los espacios con ausencias.

 

Quiero saberte.

Sin prejuicios.

Sin dobleces.

Sin condición.

 

La frontera entre el crepúsculo y la nostalgia.

Lunes, julio 4, 2016 Permalink 1

 

Paso a paso matamos la ilusión que impregna nuestros sueños.

Nuestro atrevimiento es minúsculo frente a la reinvención.

Mi patria es mi familia y su dedicación la energía que me mueve.

Te invito a mirar dentro de ti y rescates los rescoldos del naufragio.

Partir una y otra vez desde el centro del corazón hacia el camino.

Desposeernos de profecías y ser capaces de rediseñar la vida.

Podemos reescribir un mundo mejor a poco que afilemos el lápiz.

Perdamos la sensación de vértigo a que nos desafía un folio blanco.

Si no somos parte de la élite debemos seguir aspirando a remodelarla.

Todo lo que pasó es historia y como tal, vive, pero no palpita en paz.

La frontera entre el crepúsculo  y la nostalgia  no es más que humo.

Abdiquemos ante la muerte pero no ante cualquier controversia falaz.

Confesemos nuestros miedos para que la vida siga discurriendo.

Si soy capaz de amarte y no lo comparto, nunca me tocará la felicidad.

Y eso, amiga mía, imposibilitaría que tu vida sea la extensión de la mía.