No elijo

miércoles, septiembre 8, 2010 Permalink 0

Vivimos rodeados de impactos.

Algunos los elegimos. Los menos.

Otros nos eligen como diana

de sus intereses y manipulaciones.

…



Estos últimos no me interesan.

Pero si los que elegimos .

Esos que poco a poco vamos sacrificando

hasta que la rutina los convierte en molestos.

…



Cuando escribes, alguien te lee.

Y esperas que cree algo.

Indignación, solidaridad,

Respeto, apoyo. Incluso ilusión.

…



Y no te confundas,

con sentirlo dentro

ya tengo mi alma

plena y satisfecha.

…



Cuando el mensaje es fresco y nuevo

lo exteriorizamos repitiéndolo.

O bien comentando tu parecer

en el mismo o distinto formato.

…



Cuando la rutina se apodera de ti.

sigues leyendo, porque lo necesitas.

Pero como siempre está ahí.

te lo tragas como el café de la mañana.

…



Ese que no te das cuenta

que lo acercas a tu boca

hasta que te inflama

o su amargor te despierta.

…



Aquellos que escribimos,

lo hacemos para expresar.

Y quien lee, por curiosidad,

o para recordar que están vivos.

…



No elijo. Si lees lo que escribo tienes ti cariño y mi agradecimiento.

Solo te pido una cosa sencilla, y no te cuesta nada.

Lee. Siente. Critica. Emociónate. Ríe. Llora o sanciona.

Pero no pases de largo en silencio. Me matas.




Donde se templa el metal

sábado, septiembre 4, 2010 Permalink 0

Querida madre:



…





Hoy he llorado

como me enseñaste

que nunca debería hacer.

…



Siento que he llegado,

y sin embargo no hay final.

Todo es una etapa más

que tenemos que superar.

…



No sé por que lo he hecho.

Soy feliz. Me va bien.

Profesional y personalmente,

y sin embargo me derrumbé.

…



Duró un instante.

Una disimulada mueca,

casi imperceptible,

con epicentro dentro de mí.

…



Estoy acostumbrado a pelear.

Nunca pudiste darme nada.

Y nada tengo que malgastar.



Tal vez he tomado conciencia

que no voy a liderar este mundo.

Ese que soñaba mientras armaba la revolución

entre series de la tele y cucharadas de sopor.

…



He llegado a la conclusión que no ganaré

Pero si algo valoro de tu herencia

Es que me enseñaste a no arrodillarme.

Y eso me permitirá saber que sin duda resistiré.

…



Donde se enciende la fragua.

Donde se templa el metal.

Donde los corazones rezan.

Y la razón se enfrenta.






Rosas

jueves, septiembre 2, 2010 Permalink 0

¿Qué anega tu vida

que no hago otra cosa

que entregarte rosas

y solo devuelves espinas?