La inspirada victoria

sábado, abril 25, 2026 Permalink 0

2018 — La insípida victoria

Hay un punto en el que dejas de escribir para conquistar el mundo…
y empiezas a escribir para no perderte dentro de él.

No gritas.
Aprietas los dientes.

Todavía hay deseo, pero ya no es ingenuo.
Todavía hay esperanza, pero ha aprendido a negociar con el desgaste.

Has peleado. Mucho.
Y lo peor no ha sido perder,
sino ganar cosas que no eran tuyas.

Te rodea una victoria que no te pertenece,
una lealtad que pesa,
y un silencio que ya no es refugio…
es síntoma.

Empiezas a entender que crecer no era avanzar,
sino renunciar sin hacer ruido.

Que la madurez no es claridad,
es aceptar que no todo se resuelve.

Y aun así, hay algo que no cede.

Un gesto mínimo.
Una línea recta dentro del caos.

Seguir.

Aunque no recuerdes cómo se hacía.
Aunque el mundo se haya vuelto más áspero.
Aunque la épica se haya roto.

Seguir.

Porque en medio del polvo,
de la traición,
de la fatiga de sostenerlo todo,

todavía eliges.

Y esa elección,
seca, imperfecta, sin aplausos,

es lo único que sigue siendo verdad.