Lo que queda después del ruido

sábado, abril 25, 2026 Permalink 0

2017 “Lo que queda después del ruido”

Después del golpe,
no vino el silencio.

Vino algo más incómodo:
la necesidad de seguir.

Sin épica.
Sin relato.

Solo con lo que quedaba.

Aprendí a decir menos
porque ya no podía sostenerlo todo.

A quedarme en una frase
cuando antes necesitaba veinte.

A aceptar que hay victorias
que no se celebran,
porque el precio
aún respira dentro.

Casi muerto.
Apenas vivo.

Y aun así, de pie.

No por fuerza,
sino por inercia.

Me descubrí contradictorio
sin intentar corregirme.

Capaz de querer
y al mismo tiempo retirarme.

De acercarme
solo hasta donde no doliera demasiado.

De no elegir…
porque elegir implicaba perder.

Y todavía no estaba listo.

Empecé a entender
que no todo lo que siento
merece quedarse.

Que hay partes de mí
que sobran
aunque me definan.

Y que crecer
no es añadir,

es recortar.

Me vi por dentro.

Sin relato.
Sin excusas.

Complicado.
Inestable.
Real.

Y por primera vez,
no intenté arreglarlo.

Porque quizá vivir
no era encontrar equilibrio,

sino sostener el desequilibrio
sin romperme.

O romperme…
y seguir igual.