colinas de placer

domingo, febrero 21, 2010 Permalink 0

Busco en mi interior un mundo irreal
donde los aromas se filtran en la alfombra.
Las telas de araña dan sonido a la noche
y los pliegues de tu piel son colinas de placer.

Entiendo su complicación,
la falta de planos o diseño.
Lo inaccesible de la comprensión
incluso, la locura de pretenderlo.

Pero ni los mundos son únicos,
ni la existencia semejante.
Sin magia a la que aspirar
solo esperamos que la vida suceda.

No soy actor de novela
dictada por literatos extraños.
Tan solo dos personajes y una ilusión
pueden recomponer este universo.

Hasta nunca jamás

sábado, febrero 20, 2010 Permalink 0

Me quito de encima
Los crápulas.
Los chupasangre.
Los acusadores.

Los que lloran sin razón.
Los que roban energía.
Los que buscan la maldad.
Y los que esconden la bondad.

Los que nunca debí conocer
Y los que me acechan en la oscuridad.
Los indeseables de este mundo.
Y, como no, los malditos cobardes.

Con el resto de amigos
encenderé una hoguera
lo suficientemente grande
que grite al mundo:

Hasta nunca jamás.

Vaivén de olas

viernes, febrero 19, 2010 Permalink 0

Hace algunos meses,
lanzaste, misteriosa, al mar
una botella vacía
y así me lo hiciste saber.

Ayer, paseando en la playa,
observé sobrecogido
como encallada en la arena
brillaba llamando la atención.

Había recogido docenas
de incrustaciones de sal.
Esculpidas en tantos azules
como vaivén de olas franqueó.

La descorché pensando en ti.

No se si por la ilusión
o por el deseo de compartir algo tuyo,
sentí que mis manos se reposaban
sobre tus mismas huellas.

Aromas concentrados.
Tacto que se disuelve.
Brillo de auroras.
Matiz sonriente.

Hermoso regalo.
Con tan solo un susurro
has creado en un instante
un día insuperable

pintando caracolas

jueves, febrero 18, 2010 Permalink 0

Aquellos bichitos

que caminaban de puntillas

sobre caminos adoquinados

jugando al tejo.



Coreografías de libélulas

alrededor del fuego

pintando caracolas

con sus alas coreadas.



Fauna inanimada que,

a golpe de hada madrina

eran capaces de consolarte

o invitarte a bailar.



Anhelo aquellas historias

que nunca te abandonan.

aunque la mente crezca

con el corazón a la espalda.


La intensidad del deseo

miércoles, febrero 17, 2010 Permalink 0

Tus labios gélidos en rojo carmesí
aun dolientes del placer de la fruta.
Mis labios cerca.
A dos centímetros escasos.

Tu mirada perpleja
por la intensidad del deseo.
Mis pupilas abiertas
Cual felino que fija su presa.

Mis manos se adelantan.
Se posan en tu festiva cintura.
Contoneando, se acomoda a la mía
y ahora el suelo recoge los cuerpos.

Una noche mágica.
Un dulce calor
emana del frío
rompiendo costuras.

siembra una estrella

martes, febrero 16, 2010 Permalink 0

Ante lo insulso y paradójico

me levanto en silencio.

Pero contundentemente

comienzo a sonreír.



Ante la locura y lo imprevisto

me rindo con pleitesía.

Pues lo diferente es lo nuevo

y la efervescencia del día.



Ante ti me postro con devoción, pues,

cuando mi ojos estaban inundados

tus brazos me dieron el calor suficiente

para erradicar mis penas hasta lo mas lejano.



Ante el infierno me postro de espaldas

porque aun en ese momento

me queda la esperanza

que siembres en mi una estrella.

Tallos desafiantes

lunes, febrero 15, 2010 Permalink 0

Aun cuando las flores se marchitan

quedan sus tallos desafiantes.



Aun cuando el agua es turbia

no pierde su condición de vida.



Aun cuando un adiós parece firme

No es más que la sentencia de libertad.


el epicentro de tu vida

domingo, febrero 14, 2010 Permalink 0

Cuando respiras

Lo necesitas tú.



Cuando besas

Lo deseas tú.



Cuando abrazas

Lo buscas tú.



Cuando vuelas

Mueves las alas tú.



Cuando vives.

Sueñas, ríes.

Saltas o corres.

Lo haces tú.



¿Entonces?



¿Por qué buscas

en los demás

la devolución

de tu eco?



Nunca serás algo

que surja de los demás.

Al contrario podrás estar

en el epicentro de tu vida.


En realidad te añoro

sábado, febrero 13, 2010 Permalink 0

No hay suficiente cielo.

Ni estrellas.

Ni horizonte.

Ni tan siquiera tierra.



Existe un hoy,

regado de ayer.

Y ribeteado de azul

cuando aspiro tu piel.



Y existe la lluvia.

Que me da vida y empapa.

Y los rayos, truenos y tormentas

con los que, temblorosa, me abrazas.



Y voy viviendo.

Unos días al sol.

Otros a la sombra.

Aunque en realidad te añoro.












improntas que no comprendo

viernes, febrero 12, 2010 Permalink 0

“Adueñarme de la carne.”

Esta frase es recurrente en mis sueños.

Por el que aspiro placer

bajo el santuario de tus brazos.



Un sentimiento esencial

en el borde que delimita

la satisfacción espiritual

y el apetito del alma.



Improntas que no comprendo.

Velando la deidad

que conforma tu espalda

sobre el vaivén del mar.



Entre el cimbreo de las alas

de una gaviota perdida,

El aroma desperdigado de a tarde

inunda un resuello silente y prohibido