No a las cadenas del corazón

miércoles, febrero 10, 2010 Permalink 0

Hay corazones.

Y los hay libres.



Hay cadenas.

Y las hay frágiles.



Hay miedo.

Y los hay efímero.



Hay distancia.

Y también sueño.



Hay mediocridad.

Y también color.



Hay seres.

Y también corazones.



Hay sufrimiento.

Y también liberación.



Hay un tú.

Y, para siempre, un yo.





No a las cadenas del corazón.

Ante las que me yergo.

Intolerante.

Y blasfemo.

Ungida de luna

martes, febrero 9, 2010 Permalink 0

Silencio.
Duerme.
Nada perturba
esta noche mágica.

No toco tu cuerpo
y sin embargo me quema.
Una chispa perdida
que la mirada refleja.

Ahí yaces.
Ungida de luna.
Ciega de placer.
Con la mirada huída.

No sé si Dios me escucha

lunes, febrero 8, 2010 Permalink 0

Los mayores miedos

nacen de la anticipación

y no sé si Dios me escucha

pero necesito que lo hagas tú.



Puedes quedarte

con lo que quieras de mi espacio.

a condición que pueda seguir

mis sueños contigo alimentándolos.


ilusiones irrenunciables

domingo, febrero 7, 2010 Permalink 0

Tengo un puñado de ilusiones irrenunciables

que se escapan entre los dedos.

Alocadamente se organizan en guerrillas

para conquistar tus cicatrices y confortarlas.



Llegaste exhausta.

Vacía de energía.

Incluso doblegada

a la conformidad.



Te recogí sin condición

temblando entre sabanas ajenas

Apresando el calor del crepitar nocturno

entre los desechos de horas perdidas.



Ahora, soy feliz sentado en mi sillón.

disfrutando tu nuevo plumaje,

Brillante y espléndido,

perseguido tan solo por mi mirada.



Aun así siempre dejo las ventanas abiertas.

Deseo que vueles por las cúpulas del mundo

para que sientas la brisa de frente

mientras enseñas al mundo tu espíritu renacido.




un sentimiento perdido

sábado, febrero 6, 2010 Permalink 0

Sobre las nubes habita

un sentimiento perdido

que aúlla cada noche

a la luz de la luna.



Cuesta encontrar

la verdadera senda

que escribe la historia

donde tropieza el desamor.





Pero no me quejo.

He amado.

He entregado.

Y he recibido.





Al fin y al cabo,

a estas alturas de la vida,

no vamos a confundir

amor con posesión.












Sostener la gloria

viernes, febrero 5, 2010 Permalink 0

Tortuoso es el camino
que nos lleva a la cima.
Inquebrantables las normas
para sostener la gloria.

Donde no hay pelea
No hay ambrosía celestial.
Donde la ilusión es sumisa
sangran las rodillas doloridas.

Rugen cánticos de victoria.
El vino salpica sobre piel herida.
Restaña el cuerpo marchito
ungiendo un canto heroico.

Saldré ileso de esta vida

jueves, febrero 4, 2010 Permalink 0

No dejes de tocarme.

Despierta mi cuerpo

de esta fría noche

en que no dejo de tiritar.



Caminemos juntos

hasta donde se abrazan

las olas sobre la arena

y dejan su rastro de sal.



Saldré ileso de esta vida

si consigo que las cenizas

las arrastre el viento

junto a las agonías.



Y en esa obra interpretas

el papel protagonista

de la hechicera que conjura

esta silente elegía.






Sin tí

lunes, febrero 1, 2010 Permalink 0

Todo lo que me encadena

tengo la inmensa suerte

de poseer en exclusiva

la llave del candado.



Todo lo que me inquieta

se desvanece como humo

cuando comparto mi sueño

con tu pelo en la almohada.



Todo lo que se oculta

soy capaz de descifrarlo

si el premio concedido

parte de tus labios.



Todo.

Absolutamente todo,

es sumamente trivial

sin ti.

Risas fáciles

domingo, enero 31, 2010 Permalink 0

Hace cien años – al menos-

que no bailo en la calle.

Y no recuerdo cuando perdí

ese derecho de mi capricho.



Recuerdo

risas fáciles.

Abrazos.

Choque de palmas.



Comentarios atrevidos.

Miradas cuasi lascivas

al paso de unos pechos

ignorando la gravedad.



Choque de vasos.

Letras inventadas.

Con el único fin

de inventar ilusiones.



Ahora me siento y observo.

Recuerdo y sonrío.

Y no es suficiente vivir

anudado sin sentido.



¡Que importante son las chispas

en la mirada furtiva

que invade tu espacio

sin pedir permiso!


Castillos en el aire

sábado, enero 30, 2010 Permalink 0

Me pides castillos.

Y te miro.

Me pides planes.

Y te miro.



Te entrego sueños.

Y me miras.

Te entrego vida.

Y me miras.



No me gustan

los castillos en el aire.

Indefectiblemente se convierten

en sombras inflamables.



No tengo planes de futuro.

Tengo la voluntad inquebrantable

de estar a tu lado cada día.

Y aun así, tan solo me miras.