Hubo una vez.

martes, septiembre 20, 2016 Permalink 0

 

Hubo una vez

en que fui libre

y llamaba de tú

al mismísimo viento.

Saltaba las vallas

y me colaba

entre las fiestas

hasta el amanecer.

 

Hubo una vez

en que la tarde

era perenne

y tus manos

me asían

mientras las nubes

formaban remolinos

sobre la mar.

 

Hubo una vez

en que te sentiste

una cometa al viento

y te observaba.

Cada caudal de viento

era un suspiro.

Y cada sonrisa

brillaba en tu piel.

 

Hubo un tiempo

donde tú y yo

éramos nosotros

y reír un deseo.

Lo hubo y se evaporó

entre tardes menguantes

canciones de a uno

con lágrimas de a dos.

 

Hubo un tiempo

donde conversar

estaba sobrevalorado

pues un beso recitaba

palabras inventadas.

Hubo eternidad

y la derretimos

al dejar de abrazarnos.

Cabizbajo.

martes, septiembre 13, 2016 Permalink 0

 

Mis sábanas aun huelen levemente a tu piel y a una  soledad intensa.

La miscelánea del primer amor y el último abrazo son insoportables.

Algo muere cuando la esperanza estalla en mil pedazos ante ti.

Es un grado superior de sufrimiento que desemboca en confusión.

Mi corazón dejó de galopar mientras su inocencia envejece de amor.

Una declaración de amor perdida entre las volandas de un gran  dolor.

Mi verdad es ahora furtiva y grita instantes de conjuras e infelicidad.

Cuando la ilusión se postra ante la ironía no muere. Languidece.

¡Qué dulce sabe  la verdad que te sorprende al alba y te apuñala!

Mis ojos se arremolinan sobre la piel desgarrada por el ansia vacía.

Y aprendes a caminar mirando hacia atrás huyendo de la orfandad.

Me sorprendo a diario guardando la distancia conmigo  mismo.

Y mientras maldigo aquellas falsas promesas inundo mi esperanza.

Ando buscando, cabizbajo, una infidelidad digna del viento del norte.

 

 

 

No quisimos.

lunes, septiembre 5, 2016 Permalink 0

 

Buscando en lo imaginario, me encontré con lo cotidiano.

Descifrando silencios, medias palabras e indiferencias,

mientras me queda una oportunidad y ninguna disculpa.

Desengancharme de ti fue fácil. Lo difícil es seguir con la vida.

Ahora hablo de ti pero no sé de tus sueños ni tus vivencias.

Me gustaba mirarte dejándome envolver por tu voz esquiva.

Tus manos templadas. Los labios temblorosos. El misterio.

Ayer no quisimos y sin embargo, hoy  no podemos.

 

El abrazo que me regaló la vida.

jueves, septiembre 1, 2016 Permalink 1

Despiertas el día con una sonrisa contagiosa.

Cuando te abrazo siento que te acurrucas.

Tus gestos reinventan la felicidad.

Gritas a los cuatro vientos tu presencia.

Eres cómplice de una nueva vida.

Juegas con la vida como si fuera tuya.

Te asombras y la respiración se entrecorta.

Usas los sombreros junto a tu estado de ánimo.

El agua y la música son tu banda sonora.

Si hay que pegar un punto tu brazo es el mundo.

Eres la extensión de quien te rodea.

El rey de las risas y mordidas perdidas.

El dinosaurio reencarnado.

El color que siempre falta y nunca sobra.

Nadie lleva como tú una nariz de payaso.

El Peter Pan de siempre jamás.

Una burbuja en medio del bosque.

El hermano perfecto de tu princesa.

Un peluche perfecto para abrazar.

El remate perfecto de la orilla del mar.

El octavo color del arco iris.

La intensidad vestida de ingravidez.

La manzana madura que redondea el almuerzo.

El sueño de porcelana.

El superhéroe  de la casa.

La fiesta perfecta bajo la lluvia.

Las ganas de vivir del aroma del café.

El monstruo perfecto para partirte de  risa.

El juguete que lidera Toy Story.

El terror de las chuches.

La Navidad perpetua en tu cara.

El disfraz perfecto para la fiesta.

El abrazo que me regaló la vida.

 

 

El sentir de mi incandescencia.

jueves, agosto 4, 2016 Permalink 1

 

La linde entre tu despecho y mi arrepentimiento es un vergel nostálgico

donde mi llanto abona el deseo y  poda la inútil nostalgia que evocas.

Aprieta el sol difuminando la frontera y el mudo anhelo se despierta.

Exhumemos el sincronismo de nuestro desesperanza y redecorémoslo.

En mi deseo por ti, nada muere. Encadena hitos rebeldes y sentidos.

La luz de tus labios nunca ha dejado de caminar hacia mí. Y los busco.

El destino se aleja si no avanzamos al unísono logrando no despertarlo.

Acepto las piedras del muro que construimos de espaldas al futuro.

Porque un día huíamos uno del otro sin pensar que la vida es curvada.

Un matiz de esperanza habita en mi corazón y susurra tu nombre en vano.

Una flor que anida sus raíces en el fondo de un pozo lleno de ilusiones.

Mi corazón aprendió a vivir con el borboteo de tu sangre. Lejano a la corteza.

Baila en silencio para mí. Envuelve las olas de este atardecer y hazme renacer.

Te nombro la piel ceñida que me envuelve. El sentir de mi incandescencia.

Sembremos esta derrota en la fértil tierra lejos de la furia que nos invade.

 

 

Papi.

viernes, julio 29, 2016 Permalink 1

 

Existe magia

en el tarareo de una niña

a sus juguetes del momento.

En la conversación íntima.

En la caprichosa luz

que entra en su cuarto

y juega con el espacio

hasta darle vida.

En los colores anárquicos

que rodean la escena.

En la niñez

en estado puro.

En los instantes

en que sucede.

En el recuerdo

que mejora tu vida.

En mis brazos que te buscan.

En tu sonrisa sorprendida.

En la palabra “papi”.

En la palabra “cariño”.

En ti y en mí.

En nosotros.

 

Absoluto silencio.

miércoles, julio 20, 2016 Permalink 1

Los niños, embriagados de su estruendosa risa,

juegan con la fuente de agua al son de su movimiento.

Un anciano, vestido de urgencia, deambula por la plaza,

indeciso entre la búsqueda y el olvido de su amor.

Una paloma observa, impávida, desde un flamboyán,

con gestos anárquicos. Casi juzgando un caso de locura.

La tarde discurre a ritmo del alargamiento de las sombras.

Me repito, una y otra vez, donde está el aire de tu presencia.

Sentado en un banco me siento nadie, y sin embargo respiro.

Vaciaré mi soledad sobre este aire arremolinado que quema.

 

Poco a poco te vas,

y me cerca la oscuridad.

Me abraza el vacío,

con su frío aliento.

Se atascan  las esperanzas

ante la avalancha de recuerdos.

Un roce del infinito,

con aire de silencio,

me arranca la piel

y me deja en carne viva.

Tendrás un espacio intercostal,

sobre el que lloraré tu ausencia.

En absoluto silencio.

Soy libre.

viernes, julio 15, 2016 Permalink 0

 

Soy libre

porque amo depender

de tus emociones

sin sentirme esclavo.

 

Te elevas al cielo,

y me llevas contigo.

 

Odio despertar de un sueño

con lágrimas en los ojos,

y no me consuela

aunque lo llenes de colores.

 

Sin condición.

miércoles, julio 6, 2016 Permalink 2

 

Siempre hubo un después,

que nos salva de las llamas

e impide que el odio florezca

ni que sufras jamás.

 

Te has dado cuenta que quieres verme

cuando tu piel grita mientras se agrieta,

ante la ausencia de costumbre.

 

Cien versículos de paciencia

y un manojo de cuentos,

me entretienen mientras cuajan

los elementos recurrentes.

 

Saciemos esta inconsistencia

que va avinagrando el tiempo

y albea los espacios con ausencias.

 

Quiero saberte.

Sin prejuicios.

Sin dobleces.

Sin condición.