Sobrevolando París

viernes, noviembre 20, 2015 Permalink 0

 

No tengo respuestas

para las balas que rasgan las sonrisas y silencian las tardes.

Tan solo me puedo enfrentar, abriendo mi pecho de par en par,

y acoger tu rabia e incomprensión, como tu hermano.

Puedes destrozarlo o sumergirte,

a condición que sea el último corazón que fracturas.

De corazón a corazón,

te siento hermano.

De odio a compasión,

tan solo puedo darte mi vida.

Decide,

pero no te equivoques.

La humanidad necesita integrar

las diferencias y ampliar este mundo

para que quepan  todas las opciones.

En paz

 

Una taza urgente de café

miércoles, noviembre 18, 2015 Permalink 1

Un amor nuevo para un corazón viejo.

Una embolia que te lleva en un instante,

desde la muerte a la vida.

Lo efímero adorna el borde

de una taza urgente de café,

que me despierta y noquea.

La caducidad de esta sien blanca,

adornada de disonancias navideñas.

No me pidas evidencias

de lo que es cierto o verdadero.

Reinvento curvas donde la contundencia

crea el oficio de orfebre sobre la piel.

Ostento el incurable placer

de declinar tu besos de a dos.

Historias dentro de historias.

Guerras dentro de guerras.

Aullamos y lloramos sin saber bien

quien es uno y quien el otro.

Novedad tras novedad,

ajustamos cuentas, con tal intensidad,

que reinventamos  la humanidad.

Rellenamos cientos de cuadernos

que permutamos hasta la médula.

Palabras pintadas en el aire

tiritando por un trozo de  piel.

No confieso  historias erróneas.

Tan solo historias no consumadas.

 

 

 

Del capricho de la luz

lunes, noviembre 9, 2015 Permalink 0

 

Soy amante de los pequeños gestos.

De los principios y los finales.

De la belleza rebelde y, a la vez sumisa.

De la intensidad sin fin.

Del menoscabo de la incertidumbre.

De la dignidad del fracaso puntual.

Del matricidio para evolucionar.

Del dictado con tacto y paciencia.

De la dificultad prohibida.

De las sorpresas fascinantes.

De los colores particulares.

Del capricho de la luz.

Del alejamiento con sentimientos cercanos.

Del alfabeto de tu piel.

De la ceguera selectiva que me lleva a palpar.

De la miel con gotas de limón.

De los infortunios compartidos con cualquiera.

De la degradación de la vanagloria.

De la comunidad de nuestras palabras.

De las miradas de los otros.

De los criterios flexibles y mundanos.

De los paseos hilvanados  con viento de cara.

De la importancia de la entrega contumaz.

Del santo grial de tu vientre.

Del espejismo de aquel beso robado.

Del arte que esconde tu abrazo.

De la deriva de mis brazos.

Del mito de la nada.

De mi soledad junto a la tuya

De vivir muy rápido.

De que existas, y yo también.

 

Navegar en tus espacios profundos

martes, noviembre 3, 2015 Permalink 0

 

 

Amar es un viaje que comienza en la elegancia de tus ademanes

y evoluciona hacia el conocimiento de tus miedos y confianza.

Un sustituto neurológico a la soledad de la imaginación tardía.

Resucitas un repertorio de disonancias exentas de máscara.

Podría vivir en otros mundos, pero ninguno en el que no estés.

Un silencio donde vivir y, porque no, donde aprender a sobrevivir.

Puertas de cristal me permiten observarte desde cualquier rincón.

Añoro navegar en tus espacios profundos. Esos que no compartes.

Esos, en los que la locura no es más que un segmento de deseo.

El tránsito en el aire perfumado de tu presencia y mi pecho efímero.

Mis dedos dando nombre a tus lunares, hijos de las constelaciones.

Un aura etérea que envuelve la piel perlada de deseo y pasión.

Entras en mi sin ser sustituto de nada. Realidad propia e inmortal.

Una cadencia que rompe a hablar desde el borde de tu nívea piel,

hasta el interior donde se soportan  los sentimientos puros.

 

 

El zaguán de tu casa.

lunes, octubre 26, 2015 Permalink 0

 

El Zaguán de tu casa.

 

No muestro lo que soy, porque lo dejé en el zaguán de tu casa

cuando te daba los buenos días buscando indicios de tu sonrisa.

La maravillosa adolescencia. Embrión de lo que soy hoy en día.

No tengo recuerdos yermos de risas, ni huele  tierra quemada.

La ilusión nutre el almacén de pensamientos que llamo recuerdo.

Fuimos apología del deseo consumado en una beso azul celeste,

que asentó mi corazón patas arriba las siguientes mil y una noches.

Mi poesía es la semblanza de una tropel de sonrisas encadenadas.

Una luna hermética que solo vivía en las calles oscuras de mi barrio.

De vez en cuando ensayo sensaciones eligiendo precisas palabras

que revolotean con una fragilidad digna del encanto que derrochaste.

 

 

Trazos esquivos

viernes, octubre 23, 2015 Permalink 0

 

En el otoño de tu mirada,

aun me sorprenden

trazos esquivos

de la última primavera,

que me enamoran.

Historias a vuelapluma

miércoles, octubre 21, 2015 Permalink 0

 

Mi memoria traza, desde hace tiempo, historias a vuelapluma.

Un surrealismo incombustible anegado de urgencias e ímpetu.

Tal vez, la llave de los sueños, necesita engrasarse de nuevo,

ante la agonía de una musa caprichosa ilustrada con desamor.

Remamos, cada día,  a favor y en contra de la corriente.

Buscamos el deleite del momento sin valorar el esfuerzo

que conlleva construir un palacio de uso propio y compartirlo.

Prefiero disfrutar pletórico, de la pinacoteca de los momentos

antes de convertir mi vida en un hidalgo museo en desuso.

No hay irreverencia en la distancia, aunque si un gran dolor.

Aprendemos a perder antes de atrevernos a ganar con riesgo.

Ni Hades es un infierno insoportable, ni el cielo una panacea.

El tedio de las palabras se conmueve con un simple gesto.

Se sublima con una caricia o con la mística del  destiempo.

No quiero reinar sobre el páramo de una piel que caduca.

Una ficción alejada del narcisismo de  la necesidad oblicua.

Siempre me he alejado de los senderos que se bifurcan y,

sin embargo, me muevo bien en el vaivén de las las olas.

Señalemos un  día en el calendario y brindemos por la vida,

la veces que sean necesarias para reinventar la eternidad

 

Añoro tu cara de ángel

martes, octubre 13, 2015 Permalink 0

 

Añoro tu cara de ángel.

 

 

Temo la desafección de tus manos.

La desilusión de lo vital y común.

Los finales de etapa.

Caminar por caminar.

La regeneración de recuerdos.

La independencia de los celos.

La desigualdad en las relaciones.

El rearme miedos pretéritos.

La provocación inconclusa.

Los  sueños novelados.

El todo o nada.

Las acrobacias lúdicas.

La guillotina de la curiosidad.

Las persecuciones a oscuras.

El testamento del mito.

La fácil que deriva en difícil.

La hiriente palabra.

Los que dieron su vida.

O parte de ella.

Los espectros errantes.

Las rodillas melladas.

Las alas quebradas.

 

Añoro tu cara de ángel.

Y que seas la estrella Polar

cuando deseo vivir en tu cama.

 

Para no perderte

jueves, octubre 8, 2015 Permalink 1

 

Acabas de despertarte.

Tu mirada pide un abrazo.

De esos que nos gustan.

De los que abrazan.

De los que besan.

De los que sujetan,

para no perderte.

Me acomodo a tu espalda.

Siento la tensión.

De tus músculos.

De tu espina dorsal.

Incluso creo sentir,

como crepita el deseo.

Buscas mi cuerpo,

entero y dispuesto,

hasta que la piel se abre

e integra la tuya.

Un movimiento envolvente.

Acaso sin fin.

Mis labios quieren jugar.

Buscan piel de tu espalda,

donde el deseo se arquea

y  lo suspiros despiertan.

Las piernas se entrelazan.

Los cuerpos se enervan.

Sucede lo buscamos,

con un preludio de silencio

y una culminación,

locamente desordenada.

Donde tu yo somos nosotros.

Y de paso reinventamos

El significado de renacer.

La dúctil corteza

martes, octubre 6, 2015 Permalink 0

 

Me duele que todo sea verdad.

Que lluevan negros lamentos,

sobre vetustos abrazos.

 

Los viejos caminos de barro.

Los raídos espejos

que distorsionan tus pasos.

 

La dúctil corteza

con que nos añeja el vino

entre carencia de abrazos.

 

No quiero terminar

como el cuadro triste y polvoriento

que yace, apoyado en el suelo.

 

Ni quiero estar lejos de ti,

cuando extiendas tu alas

y reemprendas el vuelo.

 

No te interpreto .

Me limito, simplemente,

a amarte.