El contorno de un pensamiento

domingo, noviembre 14, 2010 Permalink 0









Imagen: Katerina Lomonosov.









No es viento lo que excita,

sino escalofríos errantes.





No bebo la sangre de tu cuerpo,

sino luz que tu piel emana.





No duermo con tu cabeza en mi almohada,

sino aspiro el sueño que exhalas.





Eres fuego pero no promesa.

Eres presencia pero no quimera.



Eres lluvia pero no instinto.

Eres tierra pero no estío.





¿Como es posible

que el contorno de un pensamiento

sea suficiente sustento

para que reviva mi aliento?
















¿como tocarte para tenerte?

sábado, noviembre 13, 2010 Permalink 0







Tengo el cuerpo enamorado

y el alma suicida.

Una cita en el abandono

y una copa pagada en la locura.





Así vamos escribiendo

el desamor del día a día.

Hasta acabar confundiendo

lo amargo con ambrosía.





De vez en cuando

las caricias torturan.

Pues nacen de la nostalgia

y solo viven matando.





¿Cómo tocarte

para tenerte?

¿Cómo no vender el alma

si sola, vivir no le basta?





No quiero descubrir en la piel

la sombra alargada de la condena.

Si he de caer en la decadencia

que sea posando sobre mis penas.





Imagen: Rarindra Prakarsa


En volandas concéntricas

miércoles, noviembre 10, 2010 Permalink 0

Imagen: Pierre Villeneuve







Me siento extrañamente feliz.

Pleno y completo como el viento

que da vueltas, eufórico y sin cesar,

sobre el pico más alto del mundo.





Hoy he sido tocado por Dios.

Trece años de encomiendas

Trece años de esfuerzo y silencio

culminados en un conciso momento.





Cierto que ahora me siento huérfano.

Aunque con el convencimiento extremo

que he vencido al tiempo.

Un instante, pero he vencido.





¡Feliz!

¡Extraña palabra!

¡Cuanta intensidad

en su sentimiento!





Casi me da vergüenza reconocerlo.

Pero me trasciende. Me envuelve.

Me hace otro. Me reconforta.

Sobre todo me alimenta.





Hoy acaba el día un poco antes.

Mañana comenzará temprano.

Volveré a construir un camino

Destino a destino.







Como en mi infancia,

hoy caen las hojas de otoño

reflejando su rojo y dorado

En volandas concéntricas.








Dos pinceladas translúcidas

lunes, noviembre 8, 2010 Permalink 0



Imagen: Danielle Klebes.











Un día comienzas a dibujar palabras.

Inconexas, desafiantes, estrafalarias.

Las dejas un momento sobre una hoja,

y sin escribir, comienzas a darles vida.







Soplas y accedes que lo aleatorio

las ordene a capricho. Y sonríes.

Un puñado de adjetivos y un verbo

irrumpen de forma sagaz y sutil.







Las palabras ganan en color.

El ritmo se vuelve desafiante.

Cuando menos te lo esperas,

la semilla ya está sembrada.









Una rima. Un sentimiento enrocado.

Dos pinceladas translúcidas

con una amalgama de fragmentos

y un poema que brota con vida propia.







Hoy hace un año que comencé en esta Comunidad.

Es momento para agradecer y recordar los comienzos.

Pero sobre todo, el vínculo entrañable que nos rodea

bajo el prisma de un puñado de humanidad.

















La tenue luz

sábado, noviembre 6, 2010 Permalink 0









Con las manos en los bolsillos

pateas un cacharro vencido

de judías rebañadas

sin límite de ansiedad.







Frente a la ventisca arenosa

te transfiguras noble.

Buscas la tenue luz

que, bajo palio, subsiste.







Inversamente nutrido,

buscas remoto equilibrio

como hijo de un viento

que nunca se ha arrodillado.







Hoy, el equilibrio trémulo

entre la penumbra viscosa

y un pálido colorismo,

no me resulta inerte.












A lo pacientemente deseado

jueves, noviembre 4, 2010 Permalink 0

Imagen: Bojan Dzodan





Con el tiempo,

no quiero pedir perdón,

por no haber estado

a la altura que esperaba.



Así aspire humo para existir.

O tenga que renacer

del oscuro gris del cemento

volaré siempre a tu lado.



Aspiro a lo eterno.

A lo sagrado.

A lo pacientemente

deseado.














Una sensación

domingo, octubre 31, 2010 Permalink 0







Necesito de tus letras.

De las líneas que trazas

en torno a una noche.

A una sensación.





Enredarme como hiedra

anclado a tus venas

Hechizando la vida.

Resurgiendo una y otra vez.





Horadando en tus sueños.

Besándote distraída.

Sintiendo tu palpitar a través

de la piel de tus labios.





Yacer sin sabanas.

Reposando sobre tu frente.

Destilando deseo

entre mis manos y tu vientre.





Reencontrar pliegues

antaño prohibidos.

Traspasar el sueño

y hacerlo mío.





Perderme a tu espalda.

Soplar palabras inconexas

que escalofríen tu pensamiento

para explotar juntos el horizonte.



Buscarnos bajo la mesa

entrelazando pies.

Hasta que la respiración colapse

y te atrapen mis brazos





Un carrusel de palabras.

Un sin fin de sentidos.

Una noche infinita.

Un amanecer consumado.





Un “buenos días.”

Lento, húmedo.

Insondable.

Mágico.







Imagen: Sarkis Bahramyam.










Se cierra el telón de la juventud

domingo, octubre 31, 2010 Permalink 0

Se cierra el telón de la juventud

y la vida se abre a la experiencia.

Esa, en la que el tiempo y la verdad,

se relativizan frente a una taza de café.





Llaman a la puerta las causas perdidas

reivindicando una segunda oportunidad.

Y los dones ya no son tan importantes

desde la perspectiva del tiempo y la pericia.





Más que veleta que indica imperante

el sentido del viento, te meces a su capricho.

Y velamos el resplandor de una estrella

disculpándonos por tardar en reconocerla.





A un paso del estrado de la autocomplacencia

cantamos victoria por haber sobrevivido

a un mundo infiel, angosto y agresivo

sin haber perdido la ilusión ni la sonrisa.



Imagen: Normund Laizans.









Si no has visto la película. Te la recomiendo. Cinema Paradiso.






Mis buenaventuras

sábado, octubre 30, 2010 Permalink 1









Imagen: Magdalena Campomenosi.





Bienaventurado el valle de tu vientre porque cobija mi sueño.

Bienaventurado el pecho que me reta porque motiva mis mañanas.

Bienaventurada la curva final de tu espalda porque conforta mis noches.

Bienaventurada tu piel eternamente virgen porque vivo para descubrirla.







Bienaventurada tu espalda porque soporta una diosa.

Bienaventurado tu cuello porque enaltece tu faz.

Bienaventurada tu boca porque rebosa deseo.

Bienaventurada tu mirada porque es solo mía.








La épica de lo cotidiano

martes, octubre 26, 2010 Permalink 0







Imagen: AmirAli Sharifi



Me amarro al viento perdido de abrazos.

Besos inconexos exentos de ternura.

Mientras pestañeo distraído, el diablo,

cambia las reglas de juego. Tu juego.





No hago otras cosa que deber existencia

sin que a cambio me consuele

la hostil distancia,

la sinrazón ni el olvido.





Hoy, contemplo el brillo

en su etérea arista.

Donde la sangre gotea

y en dos se fragmenta.





Cada día que pasa

perfecciono el oficio

que el payaso herido

fuerza al interpretar.







La épica de lo cotidiano.

O de cómo una duda

desdibuja la línea

donde descansa el horizonte.