La crepitante llama

viernes, diciembre 4, 2009 Permalink 0

Nunca me he alejado del mar

más allá de los confines

donde puedo recordar al instante

el aroma a la sal.



Sus fascinantes historias.

La crepitante llama

de la noche estrellada

sobre la salpicada arena.



Sus caracolas marinas.

Su acurrucante vaivén.

Sus amplias miras.

Su rendición en la orilla.



Y sobre todas.

Aquella noche –La noche-

donde tus sueños reposaban

en mi vientre sobre la arena.










Nada es inmóvil

jueves, diciembre 3, 2009 Permalink 0

Caen los deseos.

Sobre tu vientre

como copos de nieve

que ardientes se derriten.



Crece el futuro.

Intangible.

Sobre infinitas formas

Y cavilaciones.



Nada es inmóvil.

A poco que le demos

un halo de vida,

Entre dos.

historias que se enmarañan

miércoles, diciembre 2, 2009 Permalink 0

Hay historias
nacidas para olvidar.
Historias que se enmarañan
y nunca eclosionan.

Un viejo amor colegial.
Errores que no supimos interpretar.
Incomprendidos silencios.
Desagrados desproporcionados.

Por la puerta chica de los errores
se han deslizado mas fracasos,
que pecados inconfesables
han caído al infierno de Dante.

No quiero espacios

martes, diciembre 1, 2009 Permalink 0

No quiero espacios.
O silencio.
Quiero intensidad.
Y de paso, armonía.

Quiero lágrimas
que reparar.
Remolinos en tu pelo
que acariciar.

Lamentos,
decrecientes.
Sensaciones,
omnipresentes.

Anhelos abstractos
con base firme.
Confluencia de tiempo.
Ausencia de viento.

¿importa?

domingo, noviembre 29, 2009 Permalink 1

Apoyado en el marco de la puerta,

el aire fresco de la mañana

juega irreverente con mi pelo

mientras la imaginación cuestiona:



¿Son las nubes el pincel de los sueños?

¿O simplemente un adorno caprichoso?



¿Dominamos a la bestia?

¿O ésta nos hace concesiones?



¿Subo los peldaños de la escalera?

¿O bajo al mundo de la realidad?



¿Me iluminan los rayos de sol?

¿O el cielo necesita mi energía?



¿Amo?

¿O dejo que me amen?



¿Importa?










Hoy es un día más.

sábado, noviembre 28, 2009 Permalink 0

Hoy no tengo ganas de escribir.

No es por nada en particular.

Y todo en general.

Aunque sucumbo al final.



Hoy tengo ganas de atesorar.

De estar en silencio.

De observar.

Y grabar a fuego.



Hoy no tengo especial interés.

Me dejo llevar.

Abandono lo conocido.

Y salgo a caminar.



Hoy estoy lleno y vacío.

Concedo dudas.

Y concibo reflejos

entre escena y escena.



Hoy es un día más.

Soleado y fresco.

Azul y blanco.

Crujiente y ventoso.






La esencia y pimienta

viernes, noviembre 27, 2009 Permalink 0

Eres el destino de mi alma.
El lecho donde reposo
cuando mi cuerpo lejano
aun siga de viaje.

No quiero bailar más
si no es mediando piel.
Sin que el principio ya marque
el camino final.

La esencia y pimienta
de mi fecunda imaginación.
Las líneas de la vida
que marcan tus ojos.

Instantes,
siempre de vuelta.
Caminos centrífugos
trazados en libertad.

La alfombra de la entrada

jueves, noviembre 26, 2009 Permalink 1

Que nada hable o musite.
Que las nubes detengan su perenne viaje.
Oigo repicar tus tacones
sobre la alfombra de la entrada.

Acaba el mundo de la prisa y las guerras.
En unos segundos los brazos te traicionarán
y querrán ser parte de mi
a cambio de una sonrisa.

Recargaré mi alma.
Purificaré tu piel.
Aspiraré las desavenencias de tu día
te amaré intensamente y sin prisa.

Huyendo de la soledad
he caído en las redes del consuelo.
Y he tomado la decisión
de incrustar nuestras vidas.

Evidencias

miércoles, noviembre 25, 2009 Permalink 0

Hoy,
me siento en el paraíso.
Aunque te sorprenderá saber
que en su vertiente de tentación.

Hoy,
mezclo sentimiento.
Almohadas al viento.
Y sueños ya conjugados.

Hoy,
Nada me oscurece.
Tu piel iluminada
es energía suficiente.

Hoy,
lo agrio,
el ácido y el dulzor,
son sortilegios de seducción.

Hoy, al fin y al cabo,
No hay razones.
Hay evidencias.
Y senderos de vuelta…

Una invitación a seguir viviendo

martes, noviembre 24, 2009 Permalink 0

Siento la lucidez del albor.

La mansa calidez

del sol de invierno.



Un refrendo

a los sueños acarreados.

Una invitación

a seguir viviendo.



Transitemos sendas paralelas

equidistante en dos corazones.

Que se llaman separados en el tiempo

y confluyen en las orillas del viento.