Mi necesidad de besarte

martes, febrero 10, 2015 Permalink 0

Los dragones duermen hoy en la copa de los árboles.

Los troncos desnudos. Las copas ardientes capean el viento.

Cada mentira desgarra un trozo desproporcionado del alma.

He de confesarte una necesidad de declaración que me ahoga.

 

Estás espléndida en ti misma.

La luz exógena de una felicidad intensa en tus venas.

Eres mi reina púrpura y oro.

Reflejo de un cuerpo que no es mío pero que será.

 

Pasión que vas concentras cada mañana.

Te declaro mi necesidad de besarte.

De encerar tu piel con el lustre de la escarcha.

De aspirar de tu vientre un suspiro cómplice.

 

De cama en cama

lunes, febrero 9, 2015 Permalink 0

Manos inertes yacen tras el esfuerzo de complacer blandas penurias.

Sordo del estruendo. Desorientado junto a un café negro y frío.

Redobles para pasar a otro mundo con treinta monedas manchadas.

Desconsolado peregrinar, de cama en cama, masticando aire viciado.

 

Necesito estar en paz con el silencio que me envuelve.

Reconocerme tras la heroica estocada y el frio velar.

No hay tragedia cuando me das el consentimiento.

Pero hay hastío y, sin duda, archipiélagos distantes.

 

Vendo mis lágrimas en el mercado de flores.

He tallado la piedra de la discordia en mil facetas

fruto de una arcana alianza compartida en silencio.

Un sol murmurado. Una metáfora en la sombra.

 

Catedrales de hojalata oxidadas de tanto sol.

Sombras ausentes sin silueta aparente.

Columnas de aire, cólera y piel.

Conjuros de amor desvencijado.

 

 

Gotas de sed

viernes, febrero 6, 2015 Permalink 0

 

Perdí aquella pupila cargada de estrellas que nos unía en el final.

No soy tu criatura perfecta. Ni guardián de la puerta de tu frontera.

Tu incipiente frialdad acabó con mi último rescoldo de calor.

 

Ningún momento es incompleto

Ni existen gotas de sed.

Salvo cuando el ansia te envuelve.

O la esperanza se disloca de la fe.

 

Los sueños no entienden de piel.

Ni de sangre. Ni de lágrimas.

Nacen para perpetuar.

Languidecen con el tiempo.

 

No dejes entrar a nadie en tu vida

para que ocupe el espacio que compartimos.

Sé capaz de eclosionar en nueva vida,

por respeto a lo que intentamos y ya no es.

 

Emociones sencillas

martes, febrero 3, 2015 Permalink 1

Esculpo sobre tus sueños arabescos inacabados.

La reconciliación adormecida de un manojo de suspiros.

 

Bajo la luz de la evidencia el sueño traza un horizonte.

Saldo tus recuerdos con un plato de esperanza.

 

Tamborileo mis dudas sobre el vacío inconsistente.

Estucaré leyendas urbanas que revolotean incólumes.

 

Emociones sencillas. Expectativas en masa.

Simas de arena, ahumadas de Enero.

 

La piel humea simientes de noche.

Aromas conocidos e insomnios acaecidos.

 

Recito oraciones apócrifas a tu vientre convexo.

Conjuro soflamas entre néctar de escarcha.

 

Bato mis alas ante el precipicio del cielo.

En los blancos márgenes escribo tu nombre.

 

Un animoso crujir recorre mi espalda.

Eres sueño mentado con nombre de pila.

 

Campanas del cielo

viernes, enero 30, 2015 Permalink 1

Hincado en la barra. A modo de muleta se apoyan mis brazos.

Descansa el alma. Respira, respira. Me cuesta. El aire quema.

Los pulmones achican el eco infinito de amargos recuerdos.

 

Al final, el pianista tenía razón con su tenue melodía.

Este mundo de mediocres tiene su rey por un día.

 

Momento de irse. Pierdo el pulso.

Si me rindo hoy, mañana podré ganar.

 

Este matadero de cuerpos cierra con el alba y el sonido

de un candado encubre el asesinato de la esperanza.

 

Hace frio aquí fuera. Las farolas no forjan sombra.

Mi espalda sudorosa se dobla. Bramo maldiciones de cal.

 

Eres imprescindible en la victoria e ineludible en mi impotencia.

Apoyados en un muro, de ladrillo visto, y brochazos con prisa.

 

Arrebatamos vida a la manecilla del viento.

Nos resguarda su solidez. Socavamos eternidad.

A modo de parca ventana. De barras corroídas

por manos entumecidas e incontables lágrimas.

 

Tarareamos canciones de cuna. Consolamos el alma.

Nos dejamos llevar soñando que lo llamamos amar.

 

La realidad llueve al morir nuestra estrella.

Tañen siete truenos las campanas del cielo.

 

 

 

 

Penas confesas. O no

jueves, enero 29, 2015 Permalink 1

 

 

No mentiré para que acaricies mis penas. Confesas o no.

Chocaré con tu estrella en alguna esquina y quiero,

llegar perfectamente vivo para el acontecimiento.

Sería una herejía disfrutar ese vino con los ojos abiertos.

 

No deseo zurcir mi vida a base de lamento y fracaso.

La semilla necesita de exuberancia para germinar.

Mis deseos circundan tus labios como lobos en la estepa.

Sedientos de carne y agua de vida a cambio de la suya.

 

Un sombrero de gasa y tul sobre la silla.

Una espuela polvorienta harta de camino.

Un sueño deshojado entre vértigo y esperanza.

La paz de tu voz llamando por mi nombre.

 

Veo el fondo de mi copa.

Sigo la última gota,

miedosa por el fondo,

con el rabillo del ojo.

 

No es sabor lo que busco.

Es sofoco. Poder absoluto.

Disfrutar del cristal pulido .

Un placer para mi lengua.

Todo comenzó con un grito

miércoles, enero 28, 2015 Permalink 0

 

 

Soñabas con juncos en un desierto encubierto.

Un desconsuelo que nació fugaz y sentiste eterno.

Escamas que perdieron su alma de lentejuela.

No recueras cuando la seda se volvió esparto.

O cuando lo tacones dejaron de cabalgar la noche.

Solo recuerdas cristal regado de alcohol barato.

Y canciones raídas de tanto repetirlas sin público.

Todo comenzó con un grito. O tal vez terminó.

Tus caderas ya no giran desafiando la gravedad.

 

No te esperan en la cama con las botas calzadas.

Si acaso, sopa en polvo junto al microondas.

Viviste tiempos mejores. Y peores.

Sucumbiste a su urgencia.

A la pereza ante la lucha.

A disfrazarte y actuar.

 

Cien campanas tañen tu nombre.

Y tan solo se recuerdas el metal

con el que tu corazón esculpió

el último beso devuelto.

Así, poco a poco,

tu alma y tu mente

se divorciaron

de forma irreconciliable.

 

Jaula de oro

martes, enero 27, 2015 Permalink 0

 

La fragancia suelta. Mezcla de sueño y gotas salpicadas sobre el cuello de la camisa.

Se espantan las sombras con la luz de gas de este otoño intenso, antaño inconsolable.

Eres la fantasía de mi capricho. La roja flor junto al sendero.

El trino que trasciende la jaula de oro. El agua rizada por el viento.

El escalofrío que sacude mi piel. El último parpadeo antes de dormir.

La cuna que mece mis sueños. La flor abierta de par en par.

Sigo con inusitada ilusión como juega un niño en un charco de agua malteada y estanca.

En pie, elevado sobre mi estirpe, sueño con mundos aleatorios. Espuma salada de mar.

Ahora, frente a la nube del horizonte, sonrío, espero, soplo. y juego con ella.

 

Bolsillos repletos

lunes, enero 26, 2015 Permalink 0

 

Camino por la vida con  los bolsillos repletos de añejas canicas y rodillas raídas.

Nunca cuento lo que poseo. Tampoco soy miserable, y comparto mis ilusiones.

Adoro los camaleones. Su adaptabilidad. Su aparente frialdad al encarar tu presencia.

 

Camino contento. Vivo.  Sueño. Sonrío a diario. Sin gota de miedo.

Aprendí a soñar bajo la lluvia con rumbo directo hacia la nada.

A regresar de puntillas, bien entrada la madrugada.

 

A veces me siento tan poca cosa que soy capaz de dormir en tu bolsillo.

A orillas de una canción. y en baja voz.

 

Ruedan gotas de rocío sobre la palma de mi mano.

Un vergel explosivo que fecunda.

Un tintineo semejante a la locura.

 

Hace tiempo que no pienso en retornar.

Nada me ata mas allá de donde quiero ir.

 

He llegado a mi orilla. Tiempo de descubrir nuevos mundos.

Partí de mi patria chica cuando comprendí que soy estandarte.

Los colores de la noche crepitan de manera casi imperceptible.

 

La armonía de este complejo de estrellas que llamamos habitualmente vida,

se arremolina en constelaciones de coloración concéntrica.

 

Nada es palpable. Pero tampoco efímero.

Llenaste de cielo invernal la sombra de la hoja del limonero.

 

No hay soledad en el agua de mar ,

ni armarios vacíos para sueños olvidados.

 

Allí donde se posa la huella fértil del deseo.

Elige trozos de piel aún inexplorados.

 

No hay papel que soporte la intensidad de mis palabras.

Cuando mis labios te buscan, o crepita tu piel.

 

 

Confluyes en mi hasta estallar en mil pedazos.

La nostalgia huérfana de almohada.

El ronroneo de tu respiración al costado.

 

Gracias por gravitar en mí orbita mientras me instalo en la tuya.

No somos seres suficientemente llenos de futuro. Ni vacíos de contenido.

 

Soy capaz de escuchar castaños oscilando bajo la bruma.

Sentimientos ondeando sobre la espuma de las olas.

 

Nubes que se balancean entre rosa y esmeralda.

Perlas nacaradas cuya pátina envidia el mismo cielo.

 

Eres sinfonía de percepciones ínfimas.

Un paisaje de otoño cruza tu frente.

 

Declina el sol su intensidad bajo la serena penumbra.

Declaro conquistada tu alma, y la mía, condenada.

 

No hay premio sin riego.

Ni ilusiones anudadas a un globo.

 

Hay nubes de quita y pon.

Rayos de sol que incendian sombras.

Plena soledad

viernes, enero 23, 2015 Permalink 0

 

Solo me siento a gusto cuando los mundos comienzan en ti y terminan en mí.

Cuando sonríes sin control y los colores fluyen desordenados por la habitación.

Cuando las constelaciones se alinean en tu lado de tu cama.

El murmullo de la tierra anunciando inminente lluvia.

Olvidarme de regresar asido al reflejo de la nostalgia.

 

Sentirme humano en plena soledad.

Viajar a mundos distantes sin moverme.

Amar y sentirme ampliamente correspondido.

Construir escalones hacia las nubes y derribarlas con un soplido.

Observar sonriente como el mar redondea los cantos de piedra.

 

Contemplar el crepúsculo mientras las nubes se tornan aire.

Besar tus labio y derretir la escarcha de tu corazón herido.

Escribir, a lomos del viento, un sentimiento puro y sincero.

Un oasis al que podrás acceder en los tiempos de tormenta.

Las horas se orientaran al sol y no solo los girasoles.