En mil pedazos

sábado, julio 10, 2010 Permalink 0

Hace un buen rato

que las notas del teclado

sangran con la cadencia

de mis dedos fatigados.









Tengo la necesidad

que una chispa de fuego

prenda la madera del piano

y tense su sonido hasta el cielo.









Consumir las notas

con destellos de silencio.

Por un instante callar

el ansia de tu recuerdo.









Llueve sobre mis sueños.

Se licua la mañana.

Y la noche estalla

cada día en mil pedazos.







¿Tan difícil es

que aquí sea allí?

¿O que nunca

no se parezca a jamás?








Y te tengo.

jueves, julio 8, 2010 Permalink 0

Y te tengo.
Y te sueño.
Como dios menor
por tí bendecido.


Al socaire de tu espalda

martes, julio 6, 2010 Permalink 0

Sentirte a dos milímetros

es el primer mandamiento

de mi arcana expiación





Una explosión desbocada

que me impide reinventar

ese momento con palabras.





¿Cuantas palabras hay detrás de cada sentimiento?

¿Cuántas se ruborizan por su fuerza en torrente?

¿Cuántas se electrifican en emotivas lágrimas nonatas?

¿Cuántas te echan de menos mientras te desean?





Al final solo entiendo de momentos.

De frases impronunciables.

De piel frágil, fragante y erizada.

De silencios al socaire de tu espalda.


Nostalgia de ingenuidad

sábado, julio 3, 2010 Permalink 0

En los límites de la realidad

se extiende la frontera de la ilusión.

Esa que traspasábamos a diario

cuando no levantábamos un metro del suelo.





Un calidoscopio se convertía en cañón de luz.

Una nube perdida en la cuadriga de Ben-Hur.

El sonido de una gaviota en un dragón volador.

Y las olas el mar en temibles vikingos.





Un puñado de diez amigos del barrio

hacíamos incursiones a diario

invadiendo un mundo vedado

y a la vez deseado.





Atacábamos incesantemente.

Cambiando escudos por espejismos.

Y afiladas espadas

por globos repletos de agua.





Estaba prohibido pasar

sin una sonora sonrisa.

Nunca hacíamos prisioneros.

Y siempre prometíamos regresar.





Hoy en día sigo con mis incursiones.

En silencio y observando.

Con la prudencia de la edad

y la nostalgia de la ingenuidad.




Cuando la mente porta alas

miércoles, junio 30, 2010 Permalink 0

Como el aire forma parte de las nubes

mi deseo cimbrea sobre tu piel.

No es posible imaginar tus curvas

sin sumergirse en el siguiente nivel.



No son suficientes las manos.

Ni la noche se acaba en tus labios.

Es tal la intensidad de tu presencia,

que no me sorprende ronronear.



Cuando la mente porta alas,

y el corazón es su motor,

Pocas noches pasan en blanco

sin que me impregne tu olor.

Nací libre

sábado, junio 26, 2010 Permalink 0

Nací libre.

Sobre la sal del mar.

Y el viento del sur.





La fuerza necesaria

para reiniciar mi vida

de cada rescoldo.







La conciencia suficiente

para elegir tu alma

y pasearla junto a la mía.


Bajo el cielo

miércoles, junio 23, 2010 Permalink 0

A veces te pienso.

Escribo bajo el cielo

una explosión de sonetos

a modo de lienzo.



Luego las combino.

con alguna estrella fugaz.

Un limbo perdido

O simplemente les otorgo libertad.



Nunca me defraudan.

De vez en cuando, incluso

coincide con el atardecer

y tan solo les dejo hacer.



Cuando todo encaja,

y la armonía impera

en la cadencia de la tarde,

casi consigo que estés presente.






Ganar solo es el principio

martes, junio 22, 2010 Permalink 0

Ganar solo es el principio.

En caso contrario nos aprieta la garganta

hasta que la desesperación por mantenerla

nos obliga a soltar el premio que nos ha vencido.







Por eso, ganar no es ambicionar.

Hay un punto más.

Una sensación de conseguir

para disfrutar.







Somos exigentes.

Y por ello debemos valorar

lo que consigues

como una parte de ti.







Si el destino me tiene en movimiento,

día tras día buscándote.

¿Crees que solo anhelo

deslizarme una vez sobre tu piel?






La noche se vuelve salvaje

domingo, junio 20, 2010 Permalink 0

Cuando la noche se vuelve salvaje

y el deseo ahoga impío la razón.

Es el momento perfecto para disfrutarte

y terminar redecorando la habitación.







Buscar los pliegues donde la noche

fue dejando rastro entre los sueños.

Abrir esa preciosa caja de Pandora

para que vuelva a explotar una vez más.







A veces me despierto contando días.

Añorando noches sublimadas

entre palabras no pronunciadas

y un amargo sabor a letanía.







Es cuando me aferro a la almohada,

y maldigo la eterna distancia

que el olimpo puso entre ambos

por una promesa no consumada.










Metáfora envolvente

viernes, junio 18, 2010 Permalink 0

Si mis ojos no ven,

y mis manos no sienten.

¿Cómo glorificaré

esta metáfora envolvente?







Se emancipan mis sueños

como lluvia de invierno.

Sin marcha triunfal.

Y sin posible consuelo.







No quiero abandonarme

a una piel desacostumbrada.

Ni a peregrinar por vitrinas

de neón impersonal y fluorescente.







Este es el desafío:

Conjugar verso y piel

para consolidar deseos

como obra maestra de tus días.